El Castell se proclama campeón de invierno

Castell de Peñíscola FS Benicarló 2-2 ElPozo Ciudad de Murcia // Los locales logran un valioso empate en un partido con dosis de locura y descontrol en los minutos finales. El punto sumado, junto a los resultados en el resto de la jornada, hacen que los castellonenses consigan la gesta de acabar la primera vuelta de la competición como líderes de la Segunda División del fútbol sala nacional. | Foto: Ricardo Serret.

El Castell se proclama campeón de invierno
Castell de Peñíscola
2 2
ElPozo 'B'
Castell de Peñíscola: Cinco inicial: Gus, Uge, Charly, Diego y Juanqui. Cambios: Cacho, Juanito, Marc, Gonzalo y Jacobo.
ElPozo 'B': Cinco inicial: Fede, Javaloy, Juanpi, Lolo Suazo y Jesús. Cambios: Antonio, Rodri, Fernando, Míchel y Dani.
MARCADOR: 0-1, min. 7, Suazo; 1-1, min. 7, Marc Areny; 2-1, min. 16, Uge; 2-2, min. 29, Fernando.
ÁRBITRO: Colegiados: Arance García y Rubio González. Amarillas para Uge (min. 6), Juanpi (min. 15) y Juanqui (min. 30).
INCIDENCIAS: PArtido correspondiente a la jornada 13 de la Segunda División del fútbol sala nacional, disputado en el pabellón Municipal de Benicarló, ante la asistencia de 800 personas.

Resultado justo en el partido presenciado en el Municipal de Benicarló, entre dos de los mejores equipos de la categoría. El Castell de Peñíscola, crecido por los últimos resultados y con la motivación extra del liderato, continua, una semana más, sumando y se marcha al parón navideño en una posición privilegiada, algo impensable al inicio de temporada. ElPozo Ciudad de Murcia, por su parte, con 22 puntos, sube una posición y cierra la primera mitad de la campaña en puestos de playoffs de ascenso a Primera División.

Excesivo control inicial

En una tarde con temperatura agradable, ambos conjuntos empezaron el encuentro con respeto hacia el rival, ordenados atrás y sin la más mínima intención de arriesgar. Un inicio, a la par, sorprendente, ya que los locales suelen imprimir mucha intensidad y presión al choque desde el pitido del colegiado, posterior al sorteo protocolario entre capitanes.

Las primeras ocasiones de los del Baix Maestrat fueron a cargo de Juanqui y Diego Blanco, con el punto de mira desviado. Curiosamente, los dos jugadores no pudieron acabar el partido, con sendos problemas físicos en el muslo y el tobillo derecho, respectivamente.

El gol, sinónimo de dinamita

Con el partido pausado y con la sensación ambiental de aparente calma, un despiste defensivo de los locales lo aprovechó Lolo Suazo, el goleador del equipo, para adelantar a su equipo, con un disparo seco, desde media distancia, a la escuadra de Gus, que nada pudo hacer.

El Castell, sin embargo, no permitió que aparecieran por el Municipal viejos fantasmas del pasado y, acto seguido, empató el encuentro gracias a un tanto Marc Areny, desde el pivot. El catalán, en racha con cuatro goles en los últimos dos partidos, establecía las tablas en el marcador después de disparar raso, a la media vuelta, un balón que se coló entre las piernas de Fede.

A raíz del gol visitante y la inmediata reacción de los locales, el partido ganó en ritmo. El Castell de Peñíscola empezó a presionar arriba la salida de balón de los murcianos y, con continuas paredes al primer toque, fue encerrando a ElPozo en su área, con hasta cuatro ocasiones claras, dos de Jacobo y otras dos de Diego Blanco, antes del primer cuarto de hora.

El Castell toma ventaja

La pareja de colegiados, en ciertos momentos excesivamente puntillosos, llevaron a ambos conjuntos a las cinco faltas, antes del descanso. Los murcianos cometieron la sexta falta y Uge, desde los diez metros, no perdonó ante Fede.

El '4' del Castell, que posee un fuerte disparo, optó por la calidad y colación, y, con toda la clase que él atesora, superó al portero visitante con un disparo a media altura, a la izquierda del meta.

Tras el gol, y en el tramo final del primer acto, empezó a aparecer la gran figura del partido, una vez más. Gus, como ya sucediera en la pista de Carnicer Torrejón, se vistió de superhéroe para detener todas las acometidas de ElPozo Ciudad de Murcia, a cargo de un desafortunado Fernando en la finalización.

ElPozo, cómodo a la contra

La segunda mitad se inició con una acción fortuita y cargada de mala suerte para los castellonenses. Diego Blanco, una de las figuras del equipo, quedaba tendido en el suelo del Municipal de Benicarló con ostensibles muestras de dolor en su tobillo derecho. El catalán, retirado entre aplausos por la afición, ya no volvió a reaparecer y eso, su equipo, lo acusó en los minutos finales.

El partido, controlado por el Castell que continuó con la dinámica de los minutos finales del primer tiempo, se jugaba en el campo del filial de ElPozo, quienes, ordenados atrás, aprovechaban todas las pérdidas o malas finalizaciones de jugada para montar contras peligrosas y, en una de ellas, lograron el empate a 2, obra de Fernando que, a la postre, sería el definitivo.

Gus alcanza el doctorado deportivo

El Castell, desacertado en los metros finales, tuvo que bajar la intensidad y su afán por el robo de balón en zona de creación, debido al factor en contra de las cinco faltas acumuladas, con casi 10 minutos de tiempo reglamentario por delante.

Los pupilos de Ricardo Íñiguez, con una rotación menor de la habitual, por las lesiones de Diego Blanco, Juanqui y Migue, acusaron en los últimos minutos el cansancio. Cuando el partido empezó a carecer de orden y rigor táctico, apareció portero local, Gus, para lograr salvar un punto para su equipo, con paradas de mucho mérito ante jugadores de la talla de Suazo y Javaloy, goleador con el primer equipo en Primera División, en una soberbia actuación.  

Los locales, sin embargo, consiguieron crear peligro a la contra mediante Jacobo, Marc Areny y Charly, auténticas balas al contragolpe, asistidos, en muchos de ellos, por el guardameta, quien dispone de un extraordinario dominio del saque largo. La ocasión más clara, cuando el partido emitía los últimos alientos, la desbarató Suazo bajo los palos, con Fede batido, tras un lanzamiento de Uge.

El marcador, pese a todos los intentos por alterarlo de parte de los dos equipos, ya no se movió y el Castell de Peñíscola, conforme con el empate, logró cerrar una mágica primera vuelta de competición, la cual corona como líder y mantiene, más vivo que nunca aquel sueño del ascenso que, a principios de temporada parecía utopía pero que, a medida que se juegan las jornadas, se empieza a transformar en realidad palpable.

Foto: Ricardo Serret | VAVEL.com