Con lo justo, a la final del Cotif

Un buen gol de Álvaro Bustos clasificó a España para la final del torneo que se disputa estos días en L’Alcudia. Con algo más de fútbol del que se pudo ver frente a Argentina, la Sub-20 tuvo suficiente para superar a Corea del Sur, pero nunca alcanzó gran continuidad en su juego. La albiceleste será de nuevo el rival por el título.

Con lo justo, a la final del Cotif
España
1
0
Corea del Sur
España: Blanco, Arroyo, Ruiz, Borja López, Insua (Puerto m. 41), Castro (Delgado m. 48), Miravent (Carlos García m. 63), Joaquín García (Vadillo m. 48), Galán (Bustos m. 41), Vico (Íñiguez m. 75) y Hernández (Rubio m. 63).
Corea del Sur: Seokmin, Jeimin, Changhoon, Youngchan (Song m. 59), Jaemoon (Ku m. 78), Hyun, Seugjun (Han m. 59), Yongjoon (Jang m. 32), Sangwoo (Lee m. 70), Yeongjun, Sangmin.
MARCADOR: 1-0, min. 57, Álvaro Bustos.
ÁRBITRO: Vicente Gil Coscolla (ESP)
INCIDENCIAS: Estadio "Els Arcs" de L'Alcudia. Con más de 3.000 espectadores.

Aunque las dimensiones del Estadio “Els Arcs” de L’Alcudia no aumentaron con respecto a jornadas anteriores, España tuvo más tiempo para pensar y tocar. Desde el inicio, Corea se mostró como un equipo mucho menos pegajoso que el argentino, aunque a los pupilos de Denia les costó percatarse de que podían progresar por la vía de la combinación.  Esta Sub-20 experimental tiende siempre a la aceleración, pero hay rivales y rivales. El partido de semifinales anunciaba desde el minuto uno que ya se podía intentar otro fútbol, pero España tardó en asimilarlo y pocas veces lo proyectó.

Fue en el minuto 36 cuando España realizó su jugada más larga en el torneo. Aunque terminó con un disparo muy alto de Borja Galán, la pelota recorrió todo el ancho del campo, pasando por las botas de la mayoría de sus compañeros. Evidenciando que se podía practicar aquello que más se asocia a las características del futbolista técnico español. 
 
Pero en la reanudación las cosas no cambiaron demasiado. Muy discontinua y lenta, la Sub-20 se bastó de una jugada aislada para hacerse con su pase a la final. Con el paso de los minutos llegó el cansancio y los espacios para los dos bandos, algo de lo que se aprovechó España, que cuenta con más talento. Álvaro Bustos, uno de los jugadores más jóvenes del torneo, arrancó desde la izquierda y con un par de gestos con el cuerpo, y con la ayuda de Iker Hernández, que arrastró las marcas, se plantó ante un inseguro Seokmin, y definió de derechas, su pierna mala.
 
Tras el gol, y con la entrada de Nono y Vadillo, parecía que España podía encontrar minutos de asueto para dar continuidad a su juego. Los dos béticos entraron con ganas, pero Corea adelantó líneas y los juveniles de Denia fueron incapaces de hacerse con el control. Con menos chispa, los jóvenes españoles no alcanzaban a realizar combinaciones de más de tres pases. Los asiáticos se acercaron en un par de ocasiones sin esa agresividad que caracteriza a los equipos con hambre, un matiz sustancial para saber cómo se iba a cerrar el partido.
 
Sin sufrimiento, pero sin lustre, la Sub-20 consiguió su pase a la final de hoy (21:30), donde se las verá de nuevo frente a la dura selección de Argentina. Los de Trobbiani alcanzaron las semifinales después de apear a Turquía y tras una desagradable batalla campal después de que el árbitro señalara el final del partido.