Remontada agridulce en Soria

Victoria importantísima de un Numancia que supo reponerse al gol inicial del Sabadell pese a no dejar buenas sensaciones. La remontada se culminó en el último minuto del tiempo reglamentario con un penalti que transformó Julio Álvarez. (Foto: cdnumancia.com)

Numancia
2 1
Sabadell
Remontada agridulce en Soria
El Numancia ganó pero sigue sin convencer a muchos aficionados (Foto: cdnumancia.com).
Numancia: Herrerín; Unai Expósito, Regalón, Juanma, Ripa; Sunny, Julio Álvarez, Bedoya (Gorka Larrea, min. 84), Del Pino (Nagore, min. 90), Natalio y Juanjo.
Sabadell: Nauzet; Toni Lao, Pablo Ruiz, Abraham Paz, Espasandín; Juanjo, Hidalgo; Lanza (Collantes, min. 78), Moha, Eric Reverter (Eneko, min 60); y Ulises Dávila.
MARCADOR: 0-1, min 25, Moha. 1-1. min. 71, Juanjo. 1-2 Julio Álvarez (pen), min. 89.
ÁRBITRO: Pérez Pallas, del colegio gallego. Amonestó a Moha (min. 68), Lanza (min. 75) y Abraham Paz (min. 88) por los visitantes y a Juanjo (min. 59) y Regalón (min. 72) por los sorianos.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la decimosexta jornada de la Liga Adelante. Disputado en Soria en el estadio de Los Pajaritos, con una temperatura fría y ante 2.743 valientes espectadores.

Ambiente invernal en Soria que se enfrió aún más tras el primer gol del Sabadell, que contó con la rúbrica de Moha, en el minuto 25 de la primera mitad, justo cuando el Numancia estaba elaborando su mejor juego. La historia parecía ser la de siempre: multitud de ocasiones sin concretar que llevarían al equipo a la derrota. La parroquia local, que bajó al estadio a apoyar al equipo pese a las bajas temperaturas, predecía que tres puntos iban a volar de Los Pajaritos, que parecía no ser el fortín de otros años. Faltaba el criterio de Nagore, que esperaba su oportunidad en el banquillo, mientras Sunny se veía obligado a fajarse en solitario en la medular.

La primera parte discurrió entre el “run-run” de la grada y las acometidas en ambas direcciones. El conjunto catalán creaba peligro en sus contadas ocasiones sobre la meta de Herrerín, que estuvo a punto de verse sorprendido con una vaselina de Uli Dávila, que rápidamente encontró la réplica en otra acción similar de Natalio, que tampoco estuvo acertado de cara a gol. Intercambio de golpes.

Bajaba la temperatura con la caída del sol y aumentaban los nervios en Soria. Otro partido que el equipo dominaba y que se iba a escapar. El descanso llegó y parecía que Machín no estaba dispuesto a mover el banquillo. Las dudas en defensa y la inoperancia ofensiva habían condenado a un Numancia que en ocasiones parece que dispara a una portería más pequeña que la boquilla de un botellín de Mahou.

Tras la charla en el interior del estadio, la segunda parte comenzó con el mismo guión que dejó la primera. El Numancia controló el tempo del partido y el Sabadell se limitó a buscar ese contragolpe que sentenciara el encuentro, y a punto estuvo de conseguir ese objetivo tras un grave error de Regalón, menos firme en defensa que en otros encuentros, que no supo aprovechar la delantera visitante.

Instantes después de que Del Pino perdonara el empate, un gran centro desde la banda de Julio Álvarez fue rematado con astucia por Juanjo, que picó el balón ante la oposición de Nauzet, que nada pudo hacer por evitar el tanto. Empate en el electrónico que significó el preludio de otro final emocionante que culminó con esa pizca de suerte que tan esquiva le ha sido al equipo soriano en otras fechas del calendario. En una de las últimas embestidas de los sorianos, Abraham Paz interceptó el esférico con la mano dentro del área en el minuto 89. Penalti. Julio Álvarez no perdonó. Delirio en la grada.

A partir de ahí, carrusel de cambios y tres puntos que se quedan en la capital del Duero, donde los aficionados locales empiezan a pensar, quizá de forma quimérica en las posibilidades de playoff de su equipo, que se sitúa a un solo punto de los puestos de promoción, aquellos que delimita por una jornada más el Sabadell.

Las remontadas siempre dejan muy buen sabor de boca pero el Numancia deberá mejorar y mostrar mayor solidez y continuidad si quiere optar a algo más que a un discreto puesto en mitad de la tabla. En esta ocasión salió cara pero de igual forma podía haber salido cruz. El Numancia no puede jugar a la ruleta rusa todas las jornadas; es cierto que fue mejor pero pero en el fútbol la suerte son los goles y sin goles es muy difícil aspirar a nada.