Aitor Ocio: el final en el equipo de su corazón

Se despidió del Athletic Club, de la Liga BBVA y con muchas probabilidades del fútbol, el defensa vasco Aitor Ocio. Fuerza, garra y un corazón rojiblanco le hicieron sentir los colores del Athletic, disfrutar del mejor Sevilla de la historia y acabar en el equipo que dio todo por él y por el cuál Ocio derramó sus últimas lagrimas. Triste adiós a un jugador de una grandeza inigualable.

Aitor Ocio: el final en el equipo de su corazón
Ocio besando el escudo de su amado club.

Aitor Ocio Carrión nació en Vitoria en el año 1976. Con 18 años comenzó su vida futbolística en el Aurrerá Vitoria, donde militó 3 temporadas antes de pasar al SD Eibar donde jugó un año.

Pronto el Athletic Club se fijó en el jugador y él demostró el interés de jugar en el club bilbaíno y el amor que tenía para el club que juega en San Mamés. Con 22 años el Athletic se hizo con sus servicios pero el equipo lo tuvo cedido una temporada en el Albacete donde realizó una fenomenal temporada que le llevó a ser cedido de nuevo en la siguiente temporada a Osasuna.

Comienzos en Bilbao

En Pamplona el jugador alavés realizó buenas actuaciones que le hicieron quedarse en Bilbao en la temporada 2001/2002. Aunque en la primera vuelta apenas fue utilizado, en la segunda tuvo un papel importantísimo y finalmente jugó 14 partidos.

La temporada posterior fue el momento de inflexión en su carrera, tras una primera vuelta si cabe para olvidar en la que apenas jugó, la segunda vuelta la jugó casi al completo y finalizó jugando 19 partidos y anotando su primer gol con la camiseta rojiblanca, hecho que consiguió en el minuto 14 de la jornada 32 de la Liga frente al Osasuna en el Sadar, el 4 de mayo de 2003 donde el equipo local fue derrotado por 1-5.

En esta temporada 2002/2003 Aitor demostró una gran calidad atrás. Se trataba de un defensa férreo con buena salida y con posibilidad de gol. Algo que hizo ver a equipos de la Liga la probabilidad de fichar al vitoriano y así fue.

Época gloriosa en la capital andaluza

El Sevilla se hizo con sus servicios para la temporada 2003/2004 y donde recaló durante 4 temporadas. Aunque los comienzos fueron difíciles por lesiones y pocos minutos que le daban en el equipo de Nervión, en su segunda temporada allí comenzó a tener más importancia (finalizó la temporada con 2 goles en su casillero particular) y en la tercera explotó totalmente y su experiencia y su juego le hizo hacerse con el centro de la zaga jugando 31 partido en toda la temporada (Liga + Uefa), anotó otros 2 goles y consiguió alzarse con los títulos de la Uefa y Supercopa de Europa, aunque no fue utilizado en ninguna de las dos finales.

  

Si la temporada que finalizó en 2006 fue de las más importantes de su carrera donde alcanzó 2 títulos europeos, la 2007 no se quedaría en el olvido. Aunque no anotó ningún gol en toda la temporada, se alzó al final de temporada con otros 3 títulos. Ocio era defensa de uno de los equipos más en forma en España y Europa. Su título de Copa del Rey y el de Uefa por segundo año consecutivo corroboraban el buen momento del equipo sevillano y el momento dulce de Aitor en su carrera deportiva. Alcanzó 5 títulos en 2 temporadas (al comienzo de la temporada 2007/2008, el club también ganó la Supercopa de España), algo irrepetible para él y que jamás olvidaría.

Regreso al equipo de sus amores

La temporada 2007/2008 fue la más extraña para Ocio. Después de 4 temporadas en Sevilla y las dos últimas con grandes éxitos, regresaba a Bilbao para continuar en el equipo que deseaba y realmente amaba y donde quería finalizar su carrera.

Desde que llegó a Bilbao procedente de la capital andaluza, el jugador mostró su mejor imagen y tuvo gran importancia en la temporada bilbaína, 27 apariciones en liga pero no anotó ningún gol y se llevó al final del año el record como el mayor jugador expulsado por doble amarilla (en 3 ocasiones).

Temporada 2008/2009. Éxito en Bilbao, último éxito de Aitor

En Bilbao no se recordaba una temporada con un título tan cerca desde hacía un cuarto de siglo, tras una temporada irregular, como las últimas del club bilbaíno en liga, el conjunto de Joaquín Caparrós se presentó en la final de Copa del Rey teniendo en frente al que posiblemente fuera el mejor Barcelona de la historia. El equipo perdió por 4-1 pero la afición demostró todo lo que puede mover y todo lo que puede hacer sentir el Athletic Club de Bilbao. Todo lo que siente y ha sentido Aitor Ocio en su vida.

Temporada de alegrías en Bilbao y por desgracia, la última temporada buena para él. De nuevo y por segundo año consecutivo, tuvo una importancia muy grande en la defensa. Acabó la temporada con 29 partidos jugados y con un gol metido frente al Osasuna en la derrota del Athletic el 12 de abril de 2009. Finalizó el año con otro record en su haber, el jugador con mayores rojas, 2 en total.

Tres temporadas para olvidar pero sin dejar de lado el orgullo bilbaíno

En las dos temporadas posteriores, debido a lesiones graves que tuvo, apenas pudo disputar 10 partidos en 2 años, algo que le hizo quedar relegado a suplencias constantes o no convocatorias. El jugador tuvo dos años durísimos en los que luchó para poder volver a estar en lo más alto, pero esa lucha nunca pudo ser consumada con el éxito de volver.

En esta última temporada 2011/2012 Aitor no estuvo ni dentro de los jugadores que quería Bielsa en su equipo. Un año prácticamente sabático pero que por lo menos pudo disfrutar del buen juego que le brindó el club de sus amores pero que no pudo ser recompensando con un título.

El 20 de mayo de 2012 en un partido de baloncesto, anunció a unos periodistas de Radio Bilbao que dejaría el Athletic al final de temporada y la mañana del 14 de junio en una rueda de prensa en San Mamés se despidió finalmente del club. Sus lágrimas y la dificultad para enlazar palabras causaron mucho dolor a todo aficionado del club que veía como un grande se iba por la puerta de atrás.

El jugador indicó que posiblemente sería su final futbolístico pero añadió que existía la probabilidad de poder jugar en América tras haber interés de un equipo de la MLS y tras haberse visto mejor en los entrenamientos finales en los que había recuperado la confianza y las ganas de seguir jugando.

Ocio finaliza un sueño. El sueño que tenía desde pequeño de jugar en el equipo que había amado, el Athletic Club. Sus cifras son de 155 partidos jugados y 2 goles anotados en el club bilbaíno en 7 temporadas, interrumpidas por 4 años que permaneció en Sevilla de 2003 a 2007 con 98 partidos y 4 goles.

En Sevilla alcanzó la gloria futbolística de la consecución de títulos, donde coincidió con la época mágica del equipo del Nervión. En Bilbao consiguió vivir un sueño, lleno de tardes mágicas donde la afición de los leones rugía con la dureza, la garra, el buen hacer y la sabiduría del defensa vasco. El sueño finalizó, pero la grandeza y la gloria durarán eternamente en el recuerdo.