Koikili, cuando el esfuerzo se ve recompensado

Koikili, cuando el esfuerzo se ve recompensado

Nadie daba un duro por Koikili cuando, en verano de 2007, Joaquín Caparrós apostó por él. La pasada semana, pese a que este año no ha jugado ni un solo partido, el otxandiarra se marcha con casi 100 partidos oficiales a la espalda en el club de sus amores.

Cuando en verano de 2007, el recién fichado Joaquín Caparrós llegó al equipo rojiblanco, los bilbaínos atravesaban uno de los peores momentos de su ya centenaria historia. Tras 2 años coqueteando con el descenso, el utrerano era el encargado de reflotar la nave de los leones, y para ello el recién elegido presidente Fernando García Macua tuvo que tirar de talonario, para reforzar un conjunto, que a todas luces, debía aspirar a cotas mayores.

Gorka Iraizoz, Aitor Ocio y David López fueron los grandes fichajes de aquel verano. Gorka venía de cuajar unos buenos años en el Espanyol y su fichaje pretendía acallar el run run sobre la portería bilbaína. David López era un jugador en plena ascendencia y una pieza codiciada en el mercado y Aitor Ocio regresaba tras unos exitosos años en el Sevilla para reforzar la maltrecha zaga de los leones. Sin embargo, Caparrós necesitaba un lateral izquierdo, puesto que tras la marcha de Asier Del Horno había dado incontables quebradores de cabeza a sus antecesores en el cargo. Y para ello, además de con el propio Del Horno, que volvía esta vez cedido por el Valencia, el entrenador andaluz se fijó en un jugador que jugaba en el Sestao de Segunda División B, Koikili Lertxundi.

Inicios complicados, confianza después.

No lo tuvo nada facil el bizkaino al principio. Y es que además de con Asier del Horno, uno de los defensas más prometedores del Athletic en las 2 últimas décadas, internacional, y con un fichaje millonario por el Chelsea primero y por el Valencia después, quién volvía a casa intentando ser quién fue, Koikili tenía la competencia de Casas y un Amorebieta que en los inicios de su emergente carrera era alineado en el carril zurdo. Pese a ello, Koikili fue el titular en la jornada inaugural de la temporada 2007-2008, en un encuentro que acabó con empate a 0 entre Athletic y Osasuna. Repitió titularidad en la segunda jornada en el Camp Nou, pero en un partido irregular el lateral fue expulsado, y las críticas se cebaron con él, acusándole de falta de nivel para la Primera División. A su partido de suspensión se añadió la pérdida de confianza por parte de Caparrós, que no alineó a Koikili en ninguno de los siguientes 5 partidos. Pero el paupérrimo nivel mostrado por Del Horno , la falta de confianza del mister en Casas y la reconversión de Amorebieta en centrar devolvieron la titularidad al de Otxandio. Y a lo largo de la temporada en contadas ocasiones la volvió a perder. Tanto es así, que en su primer año en primera división y con 27 años, Koikili jugó 28 partidos oficiales con el primer equipo marcando un gol contra el Murcia en la jornada 17

Llegan los fichajes, juega Koikili.

Pese al más que aceptable nivel mostrado por Koikili en su primer año, Caparrós siguió explorando el mercado año tras año, buscando recambios y variaciones a la titularidad del ya 3 rojiblanco. Del otro lado de la A-8 llegaron primero Balenziaga y al año siguiente Castillo, en operaciones que además de debilitar a la Real, buscaban un titular fijo en el lateral zurdo, un jugador con mayor profundidad y desborde que Koikili. El elegido fue Mikel Balenziaga. El de Zumárraga empezó como titular el curso 2008-2009 y se mantuvo en el primer tercio de la temporada como titular. Realizó partidos notables, pero unos consecutivos fallos defensivos devolvieron la titularidad a Koikili en la jornada 14. Y una vez más no la volvió a soltar. Esa temporada participó en 26 partidos oficiales, disputó como titular la final de la Copa del Rey y marcó un gol en el Vicente Calderón.

Castillo fue el siguiente que postuló al puesto de lateral en la temporada 2009-2010. Balenziaga era cedido al Numacia, y esta vez era el de Durango y ex realista el que quería asaltar el trono del 3 rojiblanco.Además el joven cachorro Jon Aurtenetxe ascendía al primer equipo, conformando un trío de candidatos a un puesto. Y pese a que ya, Koikili no era el lateral indiscutible no se puede decir que le fueran del todo las cosas, ya que en las últimas 2 temporadas de Caparrós disputó 44 partidos oficiales.

Con Bielsa desaparece.

Marcelo Bielsa llegó a Lezama al comienzo de la pretemporada con una idea bien clara. Quería una plantilla corta, con 2 jugadores a lo sumo por puesto, y con esa idea descartó a varios jugadores de la primera plantilla y les invitó a marcharse, puesto que no quería contar con ellos. Uno de ellos era Koi. Pese a ello, y con la experiencia previa, en la que el trabajo siempre le había dado sus frutos, el lateral rojiblanco optó por quedarse, e intentar revertir la situación. No se vino abajo incluso cuando Bielsa, en un acto por el que posteriormente pidió disculpas y se retractó le mandó junto a los jugadores que no habían encontrado acomodo a entrenar por su cuenta y apartarles del equipo. Koi, fiel a sus principios siguió trabajando. Finalmente, y en un año que se recordará eternamente en el seno de la familia rojiblanca, con el cambio de estilo de juego instaurado por Bielsa, y la clasificación para las 2 finales, Koikili no ha tenido su oportunidad. No se le olvidará sin embargo, y con toda seguridad, la despedida que le ofrecieron la grada de San Mamés y sus compañeros el día de su despedida. Y es que Koi ha sido muy querido por la grada.

Nuevos retos

Ahora, tras finalizar contrato, Koikili busca acomodo en algún equipo. Su prioridad, como él mismo ha confesado en alguna entrevista es permanecer en la Liga BBVA, pero tampoco descarta bajar un escalón y jugar en Segunda. En los últimos días se ha hablado del Valladolid y sobre todo y con mucha insistencia del interés del Mirandés por hacerse con sus servicios. Y es que a los burgaleses les entrena un  Carlos Pouso que conoce perfectamente al lateral bizkaino, no en vano, Koikili explotó profesionalmente de la mano del preparador leiotarra en el Sestao.

Ofertas no le van a faltar y es que un jugador con casi un centenar de partidos en un equipo como el Athletic, profesional intachable, luchador, inconformista y querido por compañeros y por todos lo que le rodean es una perita en dulce para todos los equipos. Ojalá le vaya bien.

 

Zorte on Koi!!!

 

Imágenes : REUTERS, MIATHLETIC.COM.