Una victoria empañada por el "cambio" de Javi Martínez

El Athletic venció en su último amistoso en Lasesarre frente al Barakaldo. Con goles de Ibai Gómez y Aritz Aduriz, el electrónico finalizó en 1-2 a favor de los rojiblancos. Aunque el resultado fue lo de menos, saltó la alarma solo comenzar el partido, el Bayern había fichado a Javi Martínez por un montante de 40 millones de euros según el rotativo alemán Bild.

Una victoria empañada por el "cambio" de Javi Martínez
Barakaldo
1 2
Athletic Club
Barakaldo: Aitor Fernández (Min. 60, Javi Montolla), Medina (Min. 79, Basagoiti), Alberto (Min. 87, Axel), Ariño (Min. 46, Garrido), Mikel Méndez (Min. 75, Jaime), Imanol Aguiar, Eneko Rubio (Min. 87, Iván), Izurza, Camino (Min. 46, Gorka Eraña), Espinosa (Min. 75, Kerman) y Aitor Villar (Min. 75, Axel).
Athletic Club: Raúl Fernández, Javi Martínez (Min. 46, Markel Etxeberria), Castillo, Ekiza, Ramalho, San José, Ruiz de Galarreta (Min. 46, Ander Herrera), Toquero, Ibai (Min. 46, Isma López), Igor Martínez (Min. 85, Undabarrena) y Aduriz.
MARCADOR: 0-1: Min. 22; Ibai. 1-1: Min. 40; Ariño. 1-2: Min. 82; Aduriz.
ÁRBITRO: El colegiado González no mostró ninguna cartulina durante los noventa minutos de juego.
INCIDENCIAS: 1.500 espectadores en Lasesarre para presenciar el último partido amistoso del Athletic antes del debut en la Liga ante al Betis en San Mamés.

Victoria ante el Barakaldo en Lasesarre, aunque eso fue lo de menos. El Athletic encaraba su última prueba antes de iniciar el campeonato liguero el próximo domingo ante el Betis de Pepe Mel. Aparentemente, el encuentro era una prueba más, pero en los prolegómenos del partido, el diario alemán Bild soltó una bomba sobre el mercado futbolístico. El Bayern había pagado la clausula de Javi Martínez y ya era jugador muniqués, lo que significaba el fichaje más costoso de la Budnesliga.

Sobre el terreno de juego, los de Bielsa estuvieron faltos de profundidad y ritmo para poder dominar a un rival muy inferior. A razón de esta falta de rodaje por parte de los que se ostentan como titulares el domingo en el estreno liguero, el técnico rosarino decidió otorgar la titularidad a puntales como Javi Martínez en el lateral derecho, Ibai Gómez, por la izquierda o Aritz Aduriz, en punta.

Cambios tácticos estrellados

La primera mitad fue un vaivén de pruebas tácticas por parte de Marcelo Bielsa, que llegó a variar la posición de Javi Martínez hasta en tres demarcaciones, lateral, central y mediocentro. Ekiza y Ramalho formaron pareja de centrales en el eje de la zaga y Castillo se situó en el lateral izquierdo. San José, lejos de su posición de central, volvió a su demarcación original cuando salió de Liverpool, el mediocentro. Galarreta y Toquero actuaron como volantes interiores otorgando movilidad al ataque bilbaíno.  Todas estas pruebas no surtieron efecto ante el buen planteamiento del técnico del ‘’Baraka’’  Iñaki Zurimendi.

De los primeros cuarenta y cinco minutos, únicamente cabe destacar los goles de Ibai Gómez en el minuto 22, que aprovechó un pase de Aduriz para fusilar la meta del Barakaldo, y el tanto del empate en el minuto 40 por Ariño, a la salida de un córner que pusieron emoción al encuentro. Tras el ecuador del partido, las palabras del cuerpo técnico rojiblanco no cambiaron nada el escenario de la contienda. Javi Martínez, Ruiz de Galarreta e Ibai Gómez fueron sustituidos por Markel Etxeberria, Ander Herrera e Isma López. Tras la noticia del diario Bild, las miradas estaban fijas en Javi, que salió de Lesasarre tan rápido como pudo. Volviendo al partido, Jaime y Aitor Villar perdonaron ante Raúl, y pudieron poner por delante al conjunto gualdinegro. En el minuto 82, Markel Etxeberria se sacó de la manga un centro milimétrico para que Aritz Aduriz cabeceara y batiera al guardameta del Barakaldo, Javi Montolla.

Victoria con matices

A la postre, victoria estéril del Athletic con la incógnita de si uno de los mejores jugadores la reciente historia rojiblanca, Javi Martínez, se marcha, tras la negativa de Fernando Llorente a renovar su contrato en Bilbao. Malos tiempos para un romanticismo para muchos exhiguo y sin sentido, donde el dinero y la aparente grandeza compran sentimientos que hace unos años parecían inamovibles. Aunque dicha grandeza no se mida por títulos o por la participación en una competición u otra, si no por la masa social que hay detrás y los sentimientos y fidelidad de un pueblo que nunca ha dejado de animar pese a escalar cimas inalcanzables y quedarse con la miel en los labios. Lo que para muchos, era utópico, este equipo lo hizo realidad.