A despedir un año histórico con victoria

Athletic- Zaragoza / San Mamés / 22:00 h. // Canal + Liga y Gol TV // Árbitro: Mateu Lahoz (Colegio Valenciano) // El Athletic busca asentarse definitivamente en la lucha por Europa en el último partido liguero de 2012. Laporte, renovado esta semana, será titular en un once prácticamente indéntico al que ganó en Mallorca, con la única novedad de Ibai por Susaeta, sancionado.

A despedir un año histórico con victoria
Iba y Aduriz, protagonistas de la última victoria ante el Celta, saldrán de la partida hoy. Foto: Archivo Vavel.

No está siendo la actual una temporada tranquila en el seno del Athletic y sin embargo una victoria hoy ante el Zaragoza en el  último partido de Liga dejaría a los bilbaínos con una media de puntuación dentro de los parámetros exigidos para disputar competición europea la temporada que viene. Y lo que es más importante, permitiría disfrutar de unas Navidades tranquilas después de meses tremendamente convulsos.

Tras el anuncio de ayer de la UEFA de dejar al Málaga fuera de Europa la próxima temporada, el nuevo escenario es más favorable para los intereses rojiblancos. Actualmente, la séptima plaza da acceso a una plaza continental, y en caso de que dos equipos  de entre los siete primeros disputasen la final de la Copa del Rey (algo bastante probable), también la octava. De ganar esta noche, el Athletic rozaría esas posiciones pese al mal juego exhibido hasta ahora. Con un horizonte en el que sólo cabe mejorar, el optimismo se ha vuelto a instalar en Bilbao.

Claro que para poder cerrar el año con cava y turrón, lo primero será confirmar que lo visto ante el Celta y Mallorca no fue casualidad. El Athletic da visos de crecer tras haber tocado fondo a mediados de campaña e interrumpir la racha sólo serviría para insuflar nervios y generar nuevas dudas.

El Zaragoza es un equipo engañoso. No tiene grandes nombres más allá de Helder Postiga, pero el carácter imprimido desde el banquillo por Manolo Jiménez, ‘alma máter’ del proyecto e ídolo de la grada desde que el año pasado reviviera a un equipo hundido, hacen de los maños un grupo tremendamente difícil de batir. Tras años caminando en el alambre y tirando de épica para no descender al infierno, este Zaragoza ofrece una imagen de solidez y estabilidad que le hacen irreconocible.

Marcelo Bielsa y los suyos ya saben que enfrente tendrán a un equipo dispuesto a luchar cada acción, que no se va arrugar en ningún balón dividido y que buscará sus opciones con Zuculini, Victor, Montañes y sobre todo, Helder Postiga, que suma seis goles en la presente temporada. En definitiva, partido guerrero para acabar el año en San Mamés y tres puntos en juego que marcarán la diferencia entre soñar con cotas mayores o seguir mirando por el retrovisor.

Con Laporte y sin Susaeta

Para lograr la victoria Bielsa apostará por el mismo once que derrotó al Mallorca la semana pasada. Ekiza seguirá formando en el eje de la defensa y su compañero será el recientemente renovado Aymeric Laporte. El francés es una de las perlas de la cantera de Lezama y sus buenas actuaciones parecen haber cautivado a Bielsa, vital en la decisión de la Junta de hacerle jugador del primer equipo y prolongar su contrato hasta 2018.

La confirmación de la pareja Ekiza- Laporte y el interés por repescar a Etxeita en un futuro próximo (mariscal en el Elche, líder de Segunda), hacen que se ciernan aún más interrogantes en torno a la compleja renovación de Fernando Amorebieta, fuera de la lista una semana más. Otro que tampoco estará será Ander Iturraspe, relegado en las últimas semanas por un San José que está ofreciendo su mejor versión como mediocentro defensivo.

La única baja respecto al choque de la pasada jornada es Markel Susaeta, que cumple un partido de suspensión por acumulación de tarjetas. Ibai será su sustituto en la banda derecha. Aduriz, duda toda la semana, no tendrá problemas para intentar seguir agrandando sus ya de por sí escandalosas cifras goleadoras. En resumen, el Athletic sale con todo para evitar el carbón en navidad. Un año histórico por la disputa de dos finales se merece una despedida a la altura.