25 años de decadencia

Hoy se cumple un cuarto de siglo de la victoria de Jesús Gil en las últimas elecciones a la presidencia del Club Atlético de Madrid. Aquella cita electoral coincidió con el comienzo de la época más discreta en cuanto a éxitos deportivos de la historia de la entidad del Manzanares.

25 años de decadencia
25 años de decadencia

Tal día como hoy, de hace 25 años, Jesús Gil llegó a la presidencia del Atlético de Madrid. 22.574 socios fueron citados ante las urnas del Vicente Calderón para elegir a su nuevo presidente, pero pocos de ellos sabían entonces que aquellas serían las últimas elecciones en 25 años.

Jesús Gil, por entonces poco conocido en España, se enfrentaba a Enrique Sánchez de León, Salvador Santos Campano y Agustín Cotorruelo. A pesar de que Sánchez de León partía como favorito, al ser el que más avales reunió para presentarse, fue Jesús Gil el que se proclamó vencedor, con atractivas promesas como el fichaje de Paolo Futre, iniciando una nueva era en el Atlético de Madrid.

Una era marcada por la conversión del club en Sociedad Anónima, calificada tiempo después como ‘apropiación indebida’ por los tribunales pertinentes. Pero, sobre todo, por una decadencia deportiva sin precedentes en la historia de la mítica entidad del Manzanares.

Desde entonces, el Atlético solo ha logrado una liga, un subcampeonato y un tercer puesto. El resto han sido actuaciones discretas, como las 8 ocasiones en las que ha terminado la liga en cuarta o séptima posición, cuatro veces en cada una de ellas. Dos quintos puestos, un sexto, un noveno, un décimo, un undécimo, un duodécimo, un decimotercero, un decimocuarto y un decimonoveno, sin contar las dos campañas en Segunda División, completan los logros realizados por el Atleti de Gil en los 25 años de mandato de su familia.

De todo ello, cabe destacar que en los últimos 16 años, el cuarto puesto ha sido el máximo logro liguero del club, en dos ocasiones, 2008 y 2009, seguido de dos quintos puestos, en 1997 y en 2012. Unos datos que revisten de mayor gravedad esta crisis si se tiene en cuenta que la última década y media ha sido la peor dentro de los 25 años de declive deportivo.

A todo ello conviene sumar la intervención judicial, la deuda astronómica, el descenso a Segunda División y la caída de dos posiciones en la clasificación histórica, pasando de la tercera a la quinta que ocupa actualmente. Amén del dato escalofriante de 1987, cuando los colchoneros tenían 8 ligas por 10 del Barcelona, mientras que ahora la diferencia es de 9 a 21.

Mientras Deportivo, Valencia, Real Sociedad o Sevilla pelearon o ganaron ligas, el Atleti se mostró ausente y lejos de codearse con los grandes. Dentro de la capital, los 13 años sin ganar un derbi ilustran mejor que ningún otro dato el ostracismo al que ha sido renegado el equipo colchonero dentro de Madrid.

Los fichajes incomprensibles, la nula importancia de la cantera, la ausencia de proyecto deportivo a medio y largo plazo y la gestión económica del club han sido alguno de los argumentos con más frecuencia esgrimidos por los opositores para explicar una decadencia coincidente con la era Gil, que ahora cumple 25 años.

Los recientes triunfos europeos han devuelto algo de brillo a una entidad denostada con el paso del tiempo y cuya grandeza, poco a poco, ha ido cayendo en el olvido durante un cuarto de siglo, ante la pasividad de una afición que parece seguir alegre con los chistes de Jesús Gil.