Una docena de razones

Una docena de razones

El Atlético acumula doce partidos consecutivos sin conocer la derrota. La última se remonta cinco meses atrás ante el Real Madrid en liga. Desde entonces, un balance positivo de nueve victorias y tres empates con la final de la Europa League y la Supercopa de Europa entre ellas. Sólo Málaga y Deportivo, con una racha de siete y seis encuentros, se acercan a los rojiblancos. El calendario de las próximas semanas, benévolo a priori para aumentar la estadística.

La creencia en las cualidades del equipo, el trabajo diario, el aspecto psicológico de un entrenador todavía con medio alma en el interior del césped cada partido. Sus jugadores, su afición. Dejando de lado el apartado extradeportivo y directivo la actividad deportiva se torna inmaculada si a imagen y, sobre todo, resultados se refiere el asunto. El gran inicio de temporada 2012-2013 no es más que la continuación de lo visto en el tramo final del curso pasado. Y es que la plantilla del Atlético vende cara la derrota. No pierde en el campeonato doméstico desde hace más de cinco meses, fecha en la que cayó de forma consecutiva ante Levante (2-0) y Real Madrid (1-4). En el Ciudad de Valencia, un mal inicio de encuentro se tradujo en un electrónico con dos goles de desventaja a los nueve minutos de juego. El equipo de Simeone venía de doblegar al Hannover en los cuartos de final de la Europa League en la, posiblemente, eliminatoria más dura que vivieron los madrileños a lo largo del torneo continental. Tres días más tarde, el esperado derbi pintó un año más en bastos para los inquilinos del Vicente Calderón (1-4). Fue aquel partido de Cristiano, Courtois o Falcao como protagonistas. También, el de un desafortunado Godín. Doce partidos, ciento cincuenta y ocho días desde entonces, sin derrota.

Una de las muchas razones que otorgan cierta normalidad a este hito es la solidez defensiva. Godín y Miranda, protagonistas negativos en las dos últimas derrotas rojiblancas, se han convertido en dos de las piezas más fiables de un equipo que mantuvo la puerta a cero en cinco de los últimos doce partidos. El gol de la Real Sociedad sobre la bocina en la antepenúltima jornada privó al Atleti de su plaza Champions, el gran objetivo de la nueva temporada. De momento, la grandeza del club es amplia y queda lejos la efemérides de dieciocho encuentros ligueros sin conocer la derrota a inicios de los noventa. Hasta ahora, a nivel doméstico son ocho. Mucho más tiempo, once meses, acumula sin caer en Europa. Trece victorias consecutivas, sumando la Supercopa de Europa, que sitúan al Atlético en lo más alto de un récord más que interesante como escuadra con más victorias seguidas en el viejo continente, y donde el Barça (11), con una marca perteneciente a la 2002-2003, es su más inmediato perseguidor.

Estos números, habitualmente al alcance de muy pocos equipos como FC Barcelona o Real Madrid, ponen en valor el trabajo incansable encabezado por ‘Cholo’ Simeone, ‘Mono’ Burgos y el ‘Profe’ Ortega.  En España, sólo Málaga (7) y Deportivo (6) siguen la estela rojiblanca con dos buenas cifras que, de momento, ha situado al equipo de la Costa del Sol segundo por detrás del Barça, y a los gallegos a un punto de Europa con un partido menos. Dos conjuntos que convierten también en hazañas semejantes resultados teniendo en cuenta sus circunstancias. Los de Pellegrini perdieron a jugadores importantes como Cazorla o Rondón dentro de un verano convulso que hizo temblar Málaga. Los de Oltra son un equipo recién ascendido con el espíritu de colocar al Depor lo más alto posible.

Esta noche, el Rayo Vallecano de Paco Jémez mide la fuerza del conjunto rojiblanco, verdugo rayista por partida doble la campaña anterior (3-1 y 0-1). Primer duelo en casa del Atlético después del gran partido ante el Chelsea FC, Falcao en racha con ocho goles en cinco encuentros –añadiendo su participación con Colombia en los clasificatorios mundiales-, defensa sobria, medioscentros frescos, Arda señorial o regreso de Adrián. Es un cóctel potente. Le falta regularidad en liga, y es lo que persiguen este año ya desde el inicio. El objetivo a corto plazo, meter la cabeza en puestos Champions al término del mes de septiembre, una vez iguale con todos los equipos el número de partidos jugados –pendiente encuentro contra el Betis de la tercera jornada-. Más allá de los números, este Atlético gusta, agrada, empuja a la grada. Quince días sin actividad son muchos, y hoy es una oportunidad inmejorable de refrendar sus buenas sensaciones iniciales ante un vecino, por cierto, que no conoce tampoco la derrota desde la pasada temporada. Un aliciente más. Excepto la hora…