El Atlético de Madrid tiene motivos para la fiesta

El Atlético de Madrid tiene motivos para la fiesta

El conjunto rojiblanco gana al Real Valladolid en el día de las peñas por la mínima (2-1). No hubo sorpresa, como en años anteriores ocurría cuando el club llamaba a los peñistas a unirse a la fiesta anual. Godín y Radamel Falcao anotaron para los colchoneros mientras que Alberto Bueno recortaba distancias para los pucelanos. Falcao se retiró del terreno de juego por precaución. El Atlético de Madrid suma 15 partidos consecutivos sin conocer la derrota, una estadística que no se repetía desde octubre de 2010.

Atlético de Madrid
2 1
Valladolid

El fútbol es un estado de confianza y el Atlético de Madrid está atravesando una época dulce tras una temporada dubitativa. No solo por el primer título de la temporada, la Supercopa de Europa, un premio al final de la temporada pasada. Si no porque desde hace mucho tiempo no disfrutaba tanto con el juego que desplegaba sobre un terreno de juego. Los números son estratosféricos: 15 partidos consecutivos sin conocer la derrota, una estadística que no se repetía desde octubre de 2010.

Saltaba al terreno de juego con expectativas de mantener tal dato. Simeone concedía, una vez más, la alternativa a Diego Costa, dejando sentado en el banquillo a Adrián. El delantero brasileño repetía titularidad ante uno de sus exequipos donde buscó aclimatarse en el pasado, de cesión en cesión al no contar con oportunidades en el Atlético de Madrid. No tuvo piedad. Ágil y dinámico durante todo el encuentro, buscaba la espalda de la defensa del Valladolid, descargando trabajo a Falcao, que se mentalizaba única y exclusivamente en esperar la oportunidad concreta de poder hacer gol.

El Valladolid se mantenía fiel a la puesta en escena que ha lucido en las pasadas jornadas. Buscaba el control del partido mediante la posesión del balón, el control del centro del campo. Lo tenía y gozaba en múltiples ocasiones de poder mandar en el Vicente Calderón, pero con única pega: no tenía claridad en sus ocasiones. La colocación por líneas del Atlético de Madrid tenían la culpa de que los jugadores de Djukic no encontraran huecos. Bien plantados y con mejor repliegue, los rojiblancos desarbolaban cualquier mansa oportunidad.

El Atlético de Madrid optaba por los desmarques en largo y la sorpresa a la espalda de la defensa pucelana. En uno de los tantos robos, Godín se apoya en Koke, que avanza metros y filtra un pase al hueco para el uruguayo, que en un alarde que recordó a Beckenbauer en tiempos pasados, se plantaba ante Jaime y picaba el balón en su salida para hacer el primer gol de la tarde. El tanto era un fiel reflejo de la comodidad y el buen estado de confianza que tiene el Atlético de Madrid en sí mismo, sin miedo a nada y con la capacidad de atreverse con todo.

El conjunto de Pucela no disparó a puerta en los primeros 45 minutos. El registro del Atlético de Madrid tampoco era excesivamente elevado, pero sí que se había acercado con mayor peligro al marco defendido por Jaime Jiménez. El partido estaba llamando al descanso cuando Diego Costa se inventó un regate y un desmarque dentro del área para provocar un claro penalti que derivó en un gol ajustado a la cepa del palo de Radamel Falcao. Las cifras del delantero colombiano comienzan a asustar, lo elevan a una categoría de ser superior: 20 goles en 20 partidos jugados en el Vicente Calderón.

Sin agobiar demasiado, el Atlético de Madrid terminaba el primer tiempo con un marcador plácido. Fácil y sin despeinarse. Simeone, consciente de que hay que ir partido a partido y de la importancia que tiene dar descanso a las piezas claves, reservó a Falcao para dar entrada en el segundo tiempo a Adrián. El delantero colombiano fue retirado por precaución con una leve sobrecarga en el abductor. Un cambio que – a priori y sin conocer el diagnóstico - sorprendía, pero que se acoge a la ley que el técnico argentino quiere implantar para sumar más éxitos en el presente curso.

Sin Falcao en el campo, el Atlético de Madrid bajó el pistón de la intensidad. Al igual que sucedía el día del Rayo Vallecano, el Valladolid encontraba premio a la relajación rojiblanca. Alberto Bueno recortaba distancia al tener fortuna con un disparo que a Courtois se le escapó de las manos para entrar llorando por el palo derecho. La ausencia del delantero colombiano del Atlético de Madrid derivaba una menor presión a los centrales, que gozaban de mayor salida de balón y hacía ganar al Pucela más metros y presencia en la mita de campo del conjunto local.

El Atlético de Madrid encontraba excesivas dificultades en su juego. El índice de posesión del balón descendía escandalosamente y su presencia en zonas ofensivas se podían contar con los dedos de una sola mano. Un espejismo en ataque, sin orden, criterio y posición en el centro del campo. No había rastro del Atleti de los primeros 45 minutos. El Pucela, más cómodo, encontraba razones para buscar la meta de Courtois, que ganaba confianza gracias al apoyo de la hinchada. Avisaba hasta en tres ocasiones pero el belga se hacía grande bajo los tres palos para desviar el peligro. 

El Valladolid se aferraba a una última oportunidad. Encerraba al Atlético de Madrid, que estaba contra las cuerdas. Subían líneas y la pareja de centrales pucelanos echaban el cierre en el centro del campo para impedir que los rojiblancos salieran de su propio campo. Aguantaba estoicamente el conjunto de Simeone, aferrándose a la mínima del marcador y recurriendo al pelotazo. FInalmente, la defensa numantina planteada surtía efecto y dejaba los tres puntos en casa.

Ficha técnica:
Atlético de Madrid: Courtois; Juanfran, Godín, Miranda, Filipe; Gabi (Mario Suárez 60´), Tiago, Arda, Koke; D.Costa (Cebolla Rodríguez 86´) y Falcao (Adrián 46´)
Valladolid: Jaime, Rukavina, Sereno, Valiente, Balenziaga, Sastre (Álvaro Rubio 3´), Víctor Pérez, Omar (Lolo 71´), Óscar, Bueno y Guerra (Manucho 62´)
MARCADOR: 1-0 Godín (30´); 2-0 Falcao (44´); 2-1 Bueno (54´)
ÁRBITRO: Muñiz Fernández. Amonestó a Óscar (10´), Víctor Pérez (27´), Omar (33´), Gabi (41´), Manucho (68´)
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la quinta jornada de Liga. Madrid, estadio Vicente Calderón. El club celebra el día de peñas del Atlético de Madrid. Tarde lluviosa