El elegante enfado de Simeone con los árbitros

El elegante enfado de Simeone con los árbitros

Lejos de polemizar sobre si Gautier, árbitro francés del encuentro, debería haber señalado dos penaltis por caídas dentro del área, Simeone priorizó otros aspectos más importantes para él que entrar a valorar si eran pena máximas o no. “Ya van dos partidos que jugamos contra un rival que tiene pantalón corto negro y medias de color negro, al igual que el árbitro”, expuso.

Se sentaba en rueda de prensa tras superar los nervios de un partido que el Atlético de Madrid logró vencer sobre la bocina. Pausado, analítico y con las ideas ordenadas, Simeone destacaba por encima de todo la capacidad de liderazgo de determinados jugadores en un partido que se atascó y faltó profundidad y fluidez. “No participé nada en la elaboración del gol. Yo creo que el fútbol es una relación toma-decisión. Los que tienen más jerarquía y más personalidad toman las decisiones. Hoy Emre y Cristian Rodríguez han tomado decisiones. En la última jugada del partido, Emre cede un balón a la frontal cuando toda la grada, e incluso yo, pensábamos que lo colgaría al área. El Cebolla controla, se orienta y dispara con fe y convicción de hacer gol”, aseguraba Simeone.

Tardaron 92 minutos en ver portería. El Atlético de Madrid no había jugado con demasiada actitud durante la primera parte y Simeone transmitió carácter en el vestuario. La imagen del conjunto rojiblanco mejoró en la segunda mitad, a pesar de los esfuerzos de Anthony Gautier en desesperar a los jugadores rojiblancos. El Atlético de Madrid reclama hasta un total de dos caídas claras dentro del área, así como varias decisiones en tres cuartos de campo bastante rebatibles. En líneas generales, la actuación arbitral del colegiado francés ha levantado ampollas en el seno colchonero.

La actitud de Simeone es predecible, no lo oculta. Un personaje canchero, de fuerte carácter, que exige y otorga compromiso ante la muestra del esfuerzo. Una persona que ataca de cara y defiende a capa y espada sus ideales. Además de por eso, al técnico argentino se le conoce también por su preferencia de no verter su opinión sobre la actuación de los árbitros, independientemente de que favorezcan o perjudiquen a su equipo. Fue franco cuando el Atlético de Madrid salió beneficiado del arbitraje en Sevilla contra el Real Betis Balompié. “No hablo de los árbitros”, dijo en pocas palabras, con cierto malestar por atender a cosas más banales según su punto de vista.

La pregunta en sala de prensa era inevitable. “¿Qué te ha parecido la actuación arbitral?”, preguntaban. “Es verdad, cierto, te agradezco que me hagas la pregunta más importante de la noche”, sonreía un Simeone que se colocaba la americana mientras se ponía cómodo en la silla. Parecía que el técnico argentino abandonaría la vía del respeto de no hablar de influencia de terceros. Tomó aire, respiró y mantuvo unos tensos segundos de silencio que invitaban a pensar en una memorable rajada. Pero ni mucho menos fue así…

Ya van dos partidos, se lo dije al árbitro, que jugamos contra un rival que tiene pantalón corto negro y medias de color negro. El árbitro sale al partido con pantalón corto negro y medias de color negro”, sorprendía Simeone, ostensiblemente enfadado y acrecentando su figura desde la mesa. El enojo encuentra una explicación que, a su parecer, marca las diferencias para hacer visible esta molestia: “El jugador, en su campo de visión, mira normalmente de la cintura para abajo. Entonces nos encontramos esta situación…No sé si la UEFA, los árbitros o quienes les visten pero evidentemente influye…”.