Simeone: del Pizjuán al Calderón

Diego Pablo Simeone llegó a Sevilla tras una primera estancia en el fútbol europeo defendiendo los colores del Pisa Calcio. En el Ramón Sánchez-Pizjuán dejó una huella gracias a su conocida entrega sobre el terreno de juego. En el verano de 1994, Simeone cambió el Pizjuán por el Calderón donde vivió una de sus mejores etapas como jugador.

Simeone: del Pizjuán al Calderón
Simeone en un enfrentamiento ante el Atlético de Madrid durante su etapa como jugador del Sevilla. (Foto: ABC)

La aventura europea de Diego Pablo Simeone como jugador empezó muy pronto. Con apenas 19 años, dejó Argentina tras disputar dos temporadas en las filas de Vélez Sarsfield para embarcarse rumbo a Italia y fichar por el modesto Pisa. Fueron tres temporadas en las que el Cholo defendió la camiseta del Pisa, suficientes para llamar la atención de Carlos Bilardo, por aquel entonces técnico del club hispalense. Bilardo no tardó en convencer a Luis Cuervas de la contratación del joven Simeone, y el mes de junio de 1992, el Cholo aterrizaba en la capital hispalense para convertirse en nuevo jugador sevillista.

Coraje, garra y pundonor

Simeone siempre dejó huella allá donde estuvo. Su entrega en el campo fue su principal seña de identidad y la que le hizo ser aclamado y querido por las aficiones de todos los equipos a los que defendió. El Ramón Sánchez-Pizjuán también tuvo al Cholo como un ídolo, incluso llegó a corear y aplaudir al jugador albiceleste durante sus visitas al estadio hispalense con la camiseta rojiblanca del Atlético.

Pero aunque nunca será recordado por su técnica, el Simeone jugador era mucho más que coraje y desgaste físico. Su aportación ofensiva, en forma de goles, fue notable durante toda su carrera. Sin ir más lejos, durante su etapa como jugador sevillista, logró anotar un total de 16 goles, siendo un jugador especialmente peligroso en las jugadas a balón parado y en las llegadas desde segunda línea.

Un dato curioso es que Simeone consiguió anotar en los duelos entre Sevilla y Atlético vistiendo las dos camisetas. Con el club sevillano marcó dos goles al Atleti en el triunfo sevillista por 2-1. Y ya con la zamarra colchonera anotó, en la última jornada de la temporada 94-95, un tanto que a la postre serviría para lograr la salvación de un Atleti que bajo el sufrimiento de aquella temporada, empezaría a fraguar el histórico doblete de la siguiente.

Simeone y Maradona

Durante su estancia a orillas del Guadalquivir, Simeone coincidió en el Sevilla con Diego Armando Maradona, el cual regresaba a los terrenos de juego tras cumplir una sanción de 15 meses por consumo de estupefacientes.

Los dos jugadores, a parte de defender los intereses del Sevilla, también coincidieron vistiendo la elástica de la selección argentina. Precisamente, una convocatoria con la selección albiceleste, desembocó en una sanción del club hispalense a los dos jugadores.

Tras un encuentro con Argentina ante Brasil con motivo de la celebración del centenario de la AFA, los dos jugadores regresaron con retraso, tras cambiar los billetes, lo que suponía llegar con el tiempo justo para el encuentro ante el Logroñés. Pero eso no fue todo. Ambos jugadores también habían sido convocados para el Argentina - Dinamarca, por lo que debían regresar a su tierra una vez concluido el encuentro.

El club sevillista no concedió el permiso a los jugadores, pero tanto Simeone como Maradona, desafiando a Luis Cuervas y haciendo caso omiso a las órdenes de su club, regresaron a Argentina.

La agresión de Romario

Otro de los sucesos más polémicos que protagonizó el Cholo durante su estancia en el club de Nervión, fue le puñetazo que le propinó el delantero carioca del Barça, Romario. En aquel encuentro disputado sobre el césped del Pizjuán, entre Simeone y Romario no cesaron de saltar chispas. Y ya en el ecuador de la segunda mitad en un balón aéreo, el Cholo provocó al brasileño con un pisotón en el área. Romario cayó en la trampa y acto seguido agredió a Simeone con un puñetazo que le costó la expulsión.

De Sevilla a Madrid

La vida le había preparado a Simeone una aventura que nunca olvidaría de su etapa como futbolista. Y esa aventura estaba lejos del Ramón Sánchez-Pizjuán. El Atlético de Madrid se fijó en el jugador argentino y ofreció cerca de 450 millones de pesestas para que el Cholo se enfundara la elástica colchonera.

El Sevilla no pudo igualar la oferta del Atleti, ya que todavía arrastraba el mal negocio de la contratación de Maradona, por lo que Simeone hizo las maletas para instalarse a orillas del Manzanares, sin saber que el cambio le haría vivir una de sus mejores etapas como profesional.