Adrián canta los cuarenta del Atlético de Madrid en Liga

Un gol del delantero asturiano brinda los tres puntos al equipo rojiblanco. La resurreción de Adrián llegó a tiempo para permitir al Atlético de Madrid cerra el año con una victoria Termina el año 2012 con 40 puntos en la clasificación y establece una cómoda ventaja con respecto al último clasificado de la Liga para la Champions League. Los tres puntos resultan caros para los colchoneros, pues perderán a Arda Turan, Falcao y Joao Miranda para el próximo compromiso liguero. | Foto: Getty Images.

Adrián canta los cuarenta del Atlético de Madrid en Liga
Atleti
1 0
Celta
Atleti: Courtois, Juanfran, Godín, Miranda, Domingo Cisma (Raúl García 75´); Tiago, Gabi (Cebolla Rodríguez 59´); Koke, Arda Turan, Diego Costa (Adrián 71´) y Falcao
Celta: Varas; Hugo Mallo, Cabral, Túñez, Bellvis; Alex López (Bermejo 64´), Oubiña; Augusto, Krohn-Dehli, Natxo Insa (Vila 74´); Iago Aspas
MARCADOR: 1-0 Adrián (77´)
ÁRBITRO: Pérez Montero (colegio andaluz). Amonestó a Arda Turan, Tuñez, Javi Varas, y Falcao. Expulsó por doble amarilla a Joao Miranda.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 17 de la Liga BBVA. Estadio Vicente Calderón, Madrid.

Cerraba un sobresaliente año el Atlético de Madrid en casa, ante su afición, contra un Celta de Vigo necesitado de puntos. En una situación extraña, por la fecha del partido y por el silencio de la grada debido a unas quejas del Frente Atlético que hicieron públicas mediante una pancarta en el fondo durante el partido, el Atlético de Madrid se dejó contagiar por el ambiente de relajación y excesiva tranquilidad que se respiraba sobre el césped del Vicente Calderón en la jornada previa a las fechas navideñas. El conjunto dirigido por Diego Pablo Simeone fue de más a menos durante el partido. Imprimió intensidad en los primeros compases, ejerciendo una línea de presión en el campo rival y obligando a la defensa del Celta de Vigo al deshacerse del balón con balones en largo debido a la correcta ocupación de espacios.

Simeone logró anular la iniciativa del Celta de Vigo, que en diferentes compases del partido amenazaba con hacerse con el control del partido. Los celtiñas recularon hacia atrás ante un Paco Herrera que se desgañitaba por intentar sacar a los jugadores de su casa. El Atlético de Madrid aprovechaba esa inercia para abrir el campo con los laterales. Juanfran, apoyado por Diego Costa, intentaba surtir de balones a Falcao por la derecha mientras que Domingo Cisma completaba una notable primera parte incorporándose al ataque pero errando en la toma última de decisiones.

Una vez que el Atlético de Madrid lograba tener el partido donde quería, se pudieron ver los mejores minutos del equipo rojiblanco. El Celta renunció al balón y los colchoneros se fueron a matar el partido. Comandados por Arda Turan, el Atlético encontró las mejores ocasiones del partido. Siempre cayendo a una banda, el turco traía el peligro al área que defendía Javi Varas pero la gran maraña defensiva que plantó el Celta sobre el campo hacía desaparecer a Falcao para rematar el esférico a gol, aislado por completo ante un gran marcaje de Andrés Tuñez.

Paco Herrera cedió todo el protagonismo al Atlético de Madrid. Colocó a Iago Aspas como única referencia ofensiva y éste apenas encontraba apoyos cuando el Celta amagaba con ir al ataque. El conjunto rojiblanco tuvo, por completo, la posesión del balón. Con criterio pero sin ideas. El Atlético de Madrid maduraba la jugada, abría el campo con desplazamientos en largo para buscar el mínimo hueco que un error del Celta dejase en la zaga. Pero no lo encontraba. La ocasión clara de gol no llegaba y el Atlético se desesperaba amén de un Falcao sin oportunidades.

El tiempo pasaba y el Atlético de Madrid veía cómo se escapaban los tres puntos. Simeone quería cambiar el rumbo del partido y daba entrada a Adrián y a Cebolla Rodríguez. No fue menos Paco Herrera, que no quería marcharse de Madrid sin cosechar, al menos, un punto. Retiró al centrocampista Alex López para dar entrada al tanque Mario Bermejo, que amenazaba a una defensa colchonera que no se mostraba muy seguro en los balones divididos. 

Simeone echó el resto en la recta final. Fue valiente y apostó por ir con todo a por la victoria. Retiró del terreno de juego a Domingo Cisma para buscar el gol con Raúl García, que cumplía la misma cifra de partidos en Liga que el técnico argentino. Y ante su estrategia, su osadía y obsesión, encontró el premio que tanto había buscado. Un zapatazo de Adrián desde fuera del área marcaba las diferencias en el electrónico. La resurrección del delantero de Teverga llegaba en el mejor momento. Ante la sequía, un gol de suma importancia para brindar la victoria al conjunto rojiblanco. 

El Celta reaccionó. Salió de la cueva en la que se había metido para encerrar al Atlético de Madrid y creó el peligro necesario para hacer dudar al conjunto rojiblanco. La diferencia en el marcador pudo certificarse tras la expulsión de Joao Miranda a falta de cinco minutos. El brasileño vio la doble amarilla tras una mano en la frontal del área. El Celta tuvo la oportunidad de igualar el marcador pero Iago Aspas resbaló en el momento del golpeo.

Con la victoria, el Atlético de Madrid pone el broche de oro a un año brillante con Diego Pablo Simeone en el banquillo rojiblanco. Cierra 2012 con 40 puntos en la Liga y con una cómoda ventaja con respecto al cuarto clasificado, que cierra Champions League. Además, eleva a quince partidos la racha sin perder en el Vicente Calderón y mantiene la portería a cero desde octubre, última fecha en la que encajó un gol por parte de Osasuna. 

Atlético de Madrid - Celta de Vigo, así lo vivimos