Un poquito de Betis
Aunque todo el mundo sigue centrado en la goleada del Barça y la derrota del Madrid, el Betis colidera la Liga BBVA.
Debería ser extraño pero no lo es. Aunque el Real Betis, un recién ascendido pese a su historia, sea el líder de Primera, medios de comunicación y aficionados -excepto en Sevilla, imagino- siguen hablando de Real Madrid y Barcelona. La sorpresa de la jornada en forma de victoria del Levante ante el conjunto blanco y la 'rabieta' del Barcelona ante Osasuna sigue llenando las pantallas. Mientras tanto, el Betis de Pepe Mel sigue a lo suyo: tres partidos, tres victorias.
El sensacional arranque del conjunto verdiblanco no es casualidad. Desde que Lopera abandonara -no por voluntad propia- el Betis, primero Gordillo y ahora Miguel Guillén, han ocultado su rostro y han cedido el protagonismo total a cuerpo técnico y jugadores, que, comandados por Pepe Mel, llevan dos temporadas a un nivel espectacular.
Y es que ganar en Granada no tiene, con todos los respetos, excesivo mérito. Vencer al Mallorca en casa tampoco debería, pero lograr en triunfo en San Mamés, y todo ello consecutivo, es cuanto menos para quitarse el sombrero. No estaba Rubén Castro, no. Pero no hizo falta. Nacho, Beñat y Salva Sevilla -descartados en su día por Getafe, Athletic y Sevilla- hicieron algo que no acostumbran: marcar.
El Betis sigue practicando el fútbol de toque y vertical que mostró la temporada pasada en Segunda y que le llevó a ascender batiendo récords. No le ha hecho falta mucho dinero para confeccionar un bloque muy competitivo, que une jugadores veteranos del perfil de Santa Cruz y jóvenes promesas como el prematuro Álvaro Vadillo.
Esto acaba de empezar y probablemente el Betis no se meta ni en puestos de Europa League. Pero el conjunto verdiblanco se merece estar en todas las portadas del país, junto al motociclismo, el tenis y el baloncesto. Aquí, en mi columna, al menos ya tiene su espacio.




