Caparrós, tan herido como peligroso

Tras cosechar tan sólo dos puntos en las últimas once jornadas, el técnico utrerano se juega su puesto al frente del conjunto balear en el Benito Villamarín, uno de sus estadios predilectos, donde sólo ha perdido en una de sus nueve visitas ligueras.

Caparrós, tan herido como peligroso
El técnico bermellón vivirá el sábado una auténtica final en Heliópolis. (Foto: Marca.com)

El sábado, Heliópolis será testigo de un duelo marcado por los contrastes. Por un lado, comparecerá sobre el césped del coliseo de La Palmera un Betis que parece haberle perdido definitivamente el miedo a las alturas y que, incluso, mira de reojo la posibilidad de cerrar el año en puestos de Champions. Por otro, visita la casa de la escuadra de las trece barras un Mallorca sumido en una profunda crisis de juego y resultados que necesita sumar urgentemente para dejar a un lado los nervios y la zona de descenso.

Los bermellones llegaron a ser terceros, pero han caído en picado

No en vano, los bermellones son decimoctavos en la tabla y sólo han sumado 2 puntos en las últimas 11 jornadas. Y eso que los baleares comenzaron el curso como un tiro, llegando a colocarse terceros en la quinta fecha, con 11 puntos. Sin embargo, a partir de ahí, el equipo cayó en barrena. No en vano, a su galopante crisis liguera se une que en la Copa las cosas tampoco han ido nada bien. Basta para ello recordar que el pase a octavos, contra el Deportivo, se logró tras dos empates (1-1 y 0-0) y gracias al valor doble de los goles fuera de casa; además, ya en la siguiente ronda, el Sevilla ha acabado con todas las ilusiones de llegar lejos con un incontestable 0-5 en el Iberostar Estadi. Queda la vuelta, pero, salvo milagro, los insulares ya han dicho adiós al Torneo del KO.

Todo esto, como no podía ser de otro modo, deja pendiendo de un hilo el futuro del técnico mallorquinista, Joaquín Caparrós, quien sabe que sólo una victoria en el Benito Villamarín podría evitar que acabara la semana en las listas del INEM. Y lo cierto es que, a priori, y pese a la diferencia que según la clasificación existe entre sus pupilos y los verdiblancos, no sería nada descabellado pensar en que ese objetivo estaría a su alcance.

Y ya no sólo por esa archiconocida capacidad que tiene el Betis de complicarse la vida cuando parece casi imposible hacerlo, sino también porque pocos campos se le han dado mejor al utrerano que el de Heliópolis. De hecho, ya sea por su condición de sevillista declarado, que podría hacer que se motive más en ese escenario que en cualquier otro, o porque el azar es así de caprichoso, la verdad es que el hoy míster bermellón ha dirigido a sus equipos en un total de 9 ocasiones en La Palmera y en sólo una de ellas tuvo que hincar la rodilla.

La única vez que cayó en Heliópolis, el Betis fue a la Champions y ganó la Copa

Obviamente, ese precedente es el que mejores recuerdos despierta a la afición verdiblanca. Tuvo lugar en la campaña 04/05, cuando Caparrós aún llevaba las riendas del vestuario del eterno rival. En aquella ocasión, un tanto de Ricardo Oliveira sirvió para que los tres puntos no se moviesen del Villamarín y, de paso, para mantener intactas las opciones locales de pelear por entrar en la Champions. Tanto es así que, de ahí al final, los por entonces pupilos de Serra Ferrer fueron una auténtica apisonadora que logró dejar a sus vecinos fuera de las cuatro primeras plazas de la clasificación, ganando además la Copa del Rey.

Pero, antes de eso, el utrerano se había convertido en un auténtico coco para los béticos. No en vano, como técnico nervionense pudo celebrar en Heliópolis dos triunfos. El primero, en la campaña 00/01, por 1-3, un resultado que, hasta la fecha, sigue siendo el mejor de cuantos ha obtenido en territorio enemigo. El segundo, en la 02/03, fue por 0-1 y con Marcos Vales como goleador. Aparte, habría que sumar dos empates, cosechados en las temporadas 01/02 (0-0) y 03/04 (1-1).

No perdió en La Palmera al frente de Deportivo y Athletic

Y si como sevillista las cosas no le fueron mal por el Villamarín, cuando cambió de aires todo, incluso, mejoró. Basta para ello recordar que no cayó en La Palmera ni al frente del Deportivo ni del Athletic. De hecho, con los gallegos venció en la 05/06 gracias a una diana en el último suspiro de alguien que, paradójicamente, hoy es uno de los grandes ídolos de la escuadra de las trece barras, Rubén Castro. Así mismo, al curso siguiente, arrancó un empate (1-1).

Mientras, con los ‘Leones’ las estadísticas resultan todavía más contundentes: dos partidos, dos triunfos. El primero llegó en la 07/08, por 1-2, y el segundo, en la 08/09, por 0-1. A partir de ahí, la travesía heliopolitana por Segunda división y el hecho de que no llegase al banquillo del Mallorca hasta la octava jornada, cuando los baleares ya habían visitado el Villamarín, impidieron que Caparrós volviese a La Palmera, algo que hará este sábado, sabiendo que su puesto pende de un hilo y que, si bien podría salvarlo, el Betis hará todo lo que esté en su mano para evitarlo, ya que el utrerano llegará muy herido, pero también tan peligroso como siempre.