El penalti, ese gran desconocido

El Betis cierra el año 2012 sin que le hayan pitado una sóla pena máxima a su favor; de hecho, el último precedente data del 22 de septiembre de 2011, cuando tiró dos frente al Zaragoza; desde entonces han pasado ya la friolera de 51 jornadas, es decir, el equivalente a más de una temporada completa.

El penalti, ese gran desconocido
En la imagen, el penalti de Mario a Víctor que sólo Undiano Mallenco vio. (Foto: Canal +/As.com)

No pudo ser. El sábado, la escuadra de las trece barras no pudo poner broche de oro a un año que ha sido de lo más positivo para sus intereses. No en vano, en este 2012 los verdiblancos lograron la permanencia sin pasar demasiados apuros y, ahora, ven las cosas desde un quinto puesto que hace pensar en algo más que en la permanencia, hasta el punto de que si se confirmase la sanción de la UEFA al Málaga daría derecho a jugar la Champions. Sin embargo, las cosas se torcieron frente al Mallorca y no pudieron caer 3 puntos más que elevasen a un total de 31 el botín heliopolitano.

Buena culpa de ello la tuvo Undiano Mallenco, quien con un arbitraje espantoso y que casi siempre se desarrolló en contra de los pupilos de Pepe Mel propició la remontada bermellona. Tanto es así, que el colegiado navarro puede considerarse el gran artífice de la victoria balear, que llegó tras un penalti que sólo él vio y, por supuesto, sancionó. De poco sirvió que su juez de línea le recordase que la posible infracción de Mario sobre Víctor Casadesús tuviese lugar fuera del área o que, incluso, las repeticiones en televisión lo demostrasen. Él pitó y los visitantes no perdonaron desde los once metros.

Este año ya hubo grandes errores arbitrales ante Atlético y Real Madrid

Tristemente, esta situación no es para nada nueva en Heliópolis, donde, sin ir más lejos, esta misma temporada ha habido calamitosas actuaciones de quienes están encargados de impartir justicia sobre el césped. Basta recordar aquel Betis-Atlético de Madrid en el que los puntos volaron hacia el Calderón tras una más que dudosa labor de Álvarez Izquierdo. Cierto es que, por otro lado, habrá quien recuerde que cuando el Real Madrid visitó el Villamarín, Gil Manzano anuló un gol legal a Benzema y no sancionó una pena máxima por mano de Nosa en el área durante el tiempo de prolongación.

Sea como fuere, lo que sí es verdad que esta última derrota y, sobre todo, cómo se produjo, recordó una queja que lleva tiempo latente entre la afición verdiblanca: el Betis lleva más de un año sin que le piten un penalti a favor. Concretamente, la última vez en la que la escuadra de La Palmera disfrutó de un disparo desde los once metros fue el 22 de septiembre de 2011, en la quinta jornada de la campaña pasada. Entonces, los pupilos de Pepe Mel recibieron al Zaragoza, al que vencieron por 4-3 gracias, en gran parte, a los tantos de Salva Sevilla y Beñat desde los once metros. Curiosamente, aquella noche el equipo se convirtió en líder en solitario de la categoría.

Casi siempre que al equipo le pitan penaltis en contra pierde

 Desde entonces, han pasado ya la friolera de 51 jornadas (cabe recordar que la primera se jugó después, ya que se suspendió en su momento), sin que ningún árbitro haya vuelto a señalar otro, superando con creces el tiempo que dura una Liga completa. Y eso que ha habido ocasiones sobradas para ello, como aquella mano clamorosa de Sergio Ramos en la visita del Real Madrid en la 11/12 o la acción que, paradójicamente, costó la expulsión a Campbell ante el Atlético este mismo año. Y, ni que decir tiene que ha habido más caídas verdiblancas en el área rival que se podrían haber sancionado, como una de Rubén Castro el pasado lunes en Balaídos, aunque nunca a criterio de los colegiados.

Por el contrario, la escuadra de las trece barras ha encajado 9 tantos en contra de penalti. En este sentido, cabe destacar que en 8 de esas ocasiones, el resultado final fue una derrota. Así ocurrió el curso pasado frente al Rayo, el Racing, el Barcelona y el Sporting, pero también en este ante el Atlético, el Málaga y el Mallorca. De hecho, sólo en una ocasión, contra el Villarreal la campaña anterior, los puntos no se fueron con destino al casillero del rival. Además, en la pasada Liga, Griezmann falló uno en la visita de la Real Sociedad al Villamarín, aunque ello no evitó que los donostiarras se llevaran el triunfo, reforzando así esta norma no escrita que dicta que los hispalenses casi siempre caen cuando les pitan penas máximas en contra.

En definitiva, el modo en el que ganaron los baleares el pasado sábado ha vuelto a reabrir viejas heridas en Heliópolis, las provocadas por una situación tan curiosa como inusual en el mundo del fútbol y que, como casi siempre, tiene como protagonista a un Betis que, a pesar de todo, sigue mirando al futuro con toda la ilusión que regala un quinto puesto que, de momento, permite soñar con el regreso a Europa.