El Celta rescata un punto en el 92

El conjunto gallego logró levantar una desventaja de dos tantos en los últimos minultos, para lograr el empate en el descuento. Gran esfuerzo físico del Xerez, que acabó pagándolo en la segunda mitad. El Celta volvió a ser, una vez más, víctima de las jugadas de estrategia. Aspas, que entró a falta de media hora, volvió a ser clave para su equipo.

El Celta rescata un punto en el 92
Xerez
3
3
Celta
Xerez: Doblas; Mendoza, Lombán, Robusté, Cámara; Bruno, Rueda (Óscar Díaz, min 79), Capi (Cordero, min 53); Pablo Redondo, Israel (Capdevila, min 76) y José Mari.
Celta: Yoel; Hugo Mallo, Oier, Catalá, Roberto Lago (Jonathan Vila, min 60); Borja Oubiña, Insa (Joan Tomás, min 58), Álex López; De Lucas, David Rodríguez (Iago Aspas, min 67) y Bermejo.
MARCADOR: 0-1, min 12: David Rodríguez. 1-1, min 23: Lombán. 2-1, min 42: Oier en propia puerta. 3-1, min 57: Oier en propia puerta. 3-2, min 85: Iago Aspas. 3-3, min 92: Catalá.
ÁRBITRO: Gil Manzano.
INCIDENCIAS: Novena jornada Liga Adelante. Estadio de Chapín.

Un tanto de David Catalá en el descuento supuso el empate del Celta en Chapín, en un partido que se le había puesto muy cuesta arriba a los gallegos debido a la intensidad del Xerez y a su propia endeblez a la hora de defender las acciones a balón parado.

Y eso que fue el Celta quién empezó mandando. David Rodríguez soprendió a Toni Doblas con un golpeo raso que se coló en la meta andaluza a los 12 minutos de partido. Antes, Capi había avisado para el conjunto xerecista, mientras el propio David y Bermejo lo habían hecho para el Celta, en un inicio de ida y vuelta.

Herrera introdujó cuatro variantes en su once inicial respecto al último compromiso liguero. Oubiña, Insa, Bermejo y Oier. Y el Celta se presentó en Chapín con un cuarto de hora en el que se adueñó del balón y sorprendió a su rival.

Sin embargo, el conjunto vigués se replegó en exceso tras su tanto y el Xerez supo explotar sus virtudes y, sobre todo, los defectos de su rival. Los locales forzaron la máquina e imprimieron un ritmo que el Celta no supo soportar. Herrera descubrió de pronto que tenía un serio problema por las bandas, dónde los laterales xerecistas, Mendoza y Cámara, creaban siempre superioridad con sus subidas. 

Pero lo que volvió a ser letal para el Celta, fue lo de siempre: La incapacidad del conjunto celeste para afrontar las acciones a balón parado.  En ellas, concretamente en un córner, encontró el empate el Xerez, obra de Lombán.

Con la igualada el conjunto celeste volvió a estirarse y salir de la cueva, pero sin resolver sus problemas. El ritmo de los andaluces seguía siendo superior y los de Juan Merino ganaban la espalda a los laterales célticos con facilidad. Así, José Mari estuvo a punto de hacer el 2-1, pero se adornó en exceso ante Yoel, que sin embargo, no pudo evitar el remate de Oier en propia puerta, minutos después, tras una nueva internada del sevillanno buscando en el area a Israel.

Pero el infortunio de Oier, en su debut en Liga, no quedó ahí. Tras la reanudación, el navarro volvió a batir a Yoel, poniendo el 3-1 en el marcador. Un tanto que llegó en un lanzamiento de falta lateral, que el meta vigués sacó como pudo, antes de que tropezase en el central y se colase en su portería.

Herrera decidió entonces mover el banquillo y dar la oportunidad a los destacados en Copa, Joan Tomás y Iago Aspas, retirando a Insa y optando por un centro del campo con dos pivotes, Oubiña y Álex López. La puesta del técnico catalán, unido al lógico bajón físico de los locales, le salió bien.

El Celta empezó a encontrar vías hacía la meta de Doblas y comenzaron a sucederse las ocasiones. Oier, envíado al lateral, soprendió llegando, pero no supo definir. Mientras De Lucas se encontró con el larguero y Aspas con Doblas, tras una acción con caño incluído. Fue el prolegómeno a su tanto. Un movimiento de delantero que le permitió perfilarse para el remate y ganarle la partida al central del Xerez, Robusté.

El Celta recortaba diferencias, pero quedaba poco tiempo. Sin embargo, para aquel entonces la fé de los gallegos era colosal. El propio Aspas estuvo a punto de empatar en la siguiente acción, pero su cabezazo se marchó lamiendo el poste. Hubo que esperar al 92, para que De Lucas arrancase solo contra el mundo, con la fuerza suficiente para ganar el balón por ímpetu, y la calidad necesaria para poner el pase atrás, dónde apareció Catalá para dar un punto que sabe a victoria.

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