El Celta sigue sin vencer la maldición del campo de Mestalla

El Celta sigue sin vencer la maldición del campo de Mestalla

El R.C. Celta no es capaz de obtener el antídoto que le permite obtener buenos resultados en el feudo ché. Son sesenta y tres los partidos disputados ya en feudo valencianista, cuarenta y nueve en la máxima categoría, y muy escasas las ocasiones en las que pudo terminar el encuentro con la sensación del trabajo bien hecho.

El R.C. Celta sigue sintiendo el campo de Mestalla como uno de esos campos en donde se encuentra maldito. Bien sea tras una buena actuación, bien sea tras verse superado ampliamente por el conjunto local, lo cierto es que en las sesenta y tres visitas que realizó a su césped (cuarenta y nueve en la máxima categoría), muy rara fue la ocasión en que se fue realmente con un buen sabor de boca.

Los números, por ello, no son positivos para los intereses olívicos. Con la derrota de ayer, en dónde se pudo ver un equipo valiente en la primera parte e impotente en la segunda, son ya treinta y cinco los partidos que han finalizado con victoria del conjunto local en la máxima categoría del fútbol nacional. Apenas cuatro victorias y diez empates forman el tesoro que el conjunto vigués ha logrado recuperar del feudo valencianista.

La mala relación del R.C. Celta con el estadio ché proviene ya de su antigua denominación, cuando el estadio de Mestalla era conocido como el Luis Casanova. Allí, la historia siempre ha sido cruel y los resultados positivos brillaron por su ausencia, obteniendo en Primera División únicamente cuatro victorias. La última, en Octubre de 2002, con una victoria por la mínima tras gol de Vágner que marcó el camino de la clasificación del R.C. Celta a la Champions League por única vez en su historia.

Hay que remontarse a la temporada 1982/83 y a las lejanas de 1949/1950 y 1950/51 para constatar las otras tres victorias del conjunto celtiña en feudo valencianista en la máxima categoría del fútbol español.

Notables relaciones entre ambos equipos

Estos malos resultados en el campo no fueron óbice para que entre R.C. Celta y Valencia C.F. tuvieran un constante trasvase de jugadores entre uno y otro. Jugadores como Jorge Otero, Mazinho, Engonga, Lubo Penev, David Silva, o más recientemente Aaron Ñiguez, tuvieron la oportunidad de vestir las dos elásticas durante su carrera profesional.

Incluso este verano sonó muy fuerte la posibilidad de que dos de las grandes promesas del conjunto vigués, como Hugo Mallo y Roberto Lago pudieran recalar en el conjunto dirigido por Mauricio Pellegrino.