Cuando lo preciosista no es suficiente

Cuando lo preciosista no es suficiente

El Celta cae derrotado por tercera vez esta temporada, en Mestalla, ante un Valencia que se vio relegado durante el primer tiempo pero que no dudó en aprovechar sus ocasiones mejor que el conjunto visitante.

Hace no demasiado tiempo hablaba con un compañero y este me decía, "el problema del Celta es que necesita demasiadas ocasiones para marcar, en segunda las tenía a montones pero primera es otra cosa", quizás esta afirmación sea o no cierta, pero lo que es indiscutible es que el Celta de Vigo no está siendo capaz de convertir su superioridad en el terreno de juego en forma de goles.

El partido inaugural de la Liga BBVA lo protagonizaron Celta y Málaga en Balaídos, en éste, un tanto de Fabrice dejó helados a los de Paco Herrera, que pese a contar con muchas ocasiones se fueron a los vestuarios sin ver puerta, la visita a Anoeta llegaría una jornada después y ése es, hasta el momento, el peor encuentro del Celta tras su regreso a la máxima divión del fútbol español. Osasuna visitó Balaídos y se tuvo que ir de vacío, porque en esta ocasión los pupilos del técnico catalán si supieron convertir su superioridad en tres puntos, los únicos hasta el momento. Y ayer el Celta visitó Mestalla, fue muy superior al Valencia durante los primeros cuarenta y cinco pero en la segunda parte perdió el rumbo y con éste toda posibilidad de cosechar puntos a domicilio. 

Es indiscutible que el Celta está practicando buen fútbol, al menos la mayoría del tiempo, su juego asociativo y la creación de los espacios a la contra están creando muchos problemas a los rivales, sin embargo el conjunto vigués solo ha cosechado tres puntos de doce posibles y las derrotas han llegado casi siempre por despistes en la línea defensiva. Fabrice anotó el primer tanto en contra de los de Vigo en una jugada en la que la defensa no mostró ninguna contundencia, Aguirretxe se merendó a los centrales en Anoeta, y ayer una contra y una jugada a balón parado valieron la victoria valencianista, la culpa no puede ser exclusivamente de los centrales del conjunto celeste, sin embargo llama la atención que Túñez y Cabral lo hayan jugado todo mientras Samuel Llorca, uno de los fichajes del verano, todavía no haya tenido la oportunidad de saltar al terreno de juego. 

Al Celta le cuesta hacer goles mientras que sus rivales sufren menos para lograrlo, la pasada temporada el conjunto vigués fue el máximo goleador y el menos goleado de la categoría de plata, la defensa era una sus mayores virtudes y hasta el momento los vigueses no están logrando repetir esa solidez que los llevó directos al ascenso, la pegada se ha visto reducida entre otras cosas por la diferencia cualitativa de las defensas rivales entre una y otra temporda, pero el entrenador debe exigir más a los suyos, el buen trato de balón al fin y al cabo no asegura resultados, éste es indiscutible para Herrera, la afición lo agradece, ahora es el momento de encontrar la manera de que se traduzca en goles y en victorias.