El Celta se hace fuerte en casa

El Celta suma su tercera victoria consecutiva en casa. Lo hizo a costa de un Sevilla que, tras un inicio arrollador, suma con ésta, su segunda derrota seguida. Los locales supieron madurar el partido e imponerse con goles de Iago Aspas de penalti y de Quique De Lucas, casi al final del choque. Tres puntos muy importantes para los celestes, de cara al difícil calendario que se aproxima.

El Celta se hace fuerte en casa
Celta
2 0
Sevilla
Celta: SERGIO, MALLO, CABRAL, TÚÑEZ, LAGO, OUBIÑA, A. LÓPEZ (79' BUSTOS), AUGUSTO, KROHN-DEHLI, PARK (57' BERMEJO) Y ASPAS (83' DE LUCAS)
Sevilla: PALOP, CICINHO, SPAHIC, BOTÍA, NAVARRO, CAMPAÑA (64' MANU DEL MORAL), MADURO, KONDOGBIA (77' HERVÁS), NAVAS, BABÁ (46' REYES) Y NEGREDO.
MARCADOR: 1-0, 60' ASPAS (PENALTI), 2-0, 85' DE LUCAS
ÁRBITRO: JESÚS GIL MANZANO. AMONESTÓ A KROHN-DELHI Y ÁLEX LÓPEZ POR EL BANDO LOCAL Y A BOTÍA Y MADURO POR EL VISITANTE.
INCIDENCIAS: PARTIDO CORRESPONDIENTE A LA JORNADA VII DE LA LIGA BBVA DISPUTADO EN EL ESTADIO DE BALAÍDOS

El Real Club Celta ha ganado al Sevilla en un gran partido de los de Herrera. Tercera victoria consecutiva en casa. Los celestes confirman a Balaídos como un fortín. Los locales estuvieron muy compactos en el plano defensivo demostrando una gran mejoría. En ataque superaron claramente en muchas fases del encuentro a un Sevilla que echó en falta las bajas en el centro del campo.

Sorpresa en el once

Mucho se habló durante la semana del morbo del enfrentamiento entre Varas y Palop. Al final esta confrontación no se produjo. El portero local se lesionó en un dedo en el calentamiento y dejó su sitio a un Sergio que debutaba en primera. Se le vio nervioso al principio, pero cumplió con creces, dejando a cero su portería.

Inicio algo tímido de los locales que, poco a poco, se fueron soltando. El dominio posicional y de la posesión era claro en muchos momentos. En la fase defensiva, el equipo celeste se mostró muy compacto, con muchas ayudas, sujetando perfectamente las acometidas sevillistas. Aspas y Park avisaron con sendos disparos ante los que Palop respondió bien. También el Sevilla tuvo alguna aproximación, pero Kondogbia estuvo impreciso dentro del área. Jesús Navas lo intentó una y otra vez, pero Roberto Lago, ayudado por Krohn-Delhi y Oubiña, lo tapó bien. El centro del campo fue ganado por el Celta, con un Borja Oubiña que fue dueño y señor de la parcela ancha. Con esta superioridad local se llegó al descanso.

Más de lo mismo

En la reanudación los de Herrera siguieron dominando, con algo más de intensidad, si cabe. Bermejo entró por Park y le dio más mordiente y brega a la zona atacante local. Aspas tiró del carro. Gran actuación del de Moaña. La pidió al pie, la pidió al espacio, ofreció movilidad y siempre fue una solución para los compañeros. Si Spahic y Botía no lo conocían, después de este partido no se van a olvidar de él. Los nervios ya se palpaban en el municipal vigués. Otras veces había pasado que el Celta se mostraba superior, pero era su rival el que, al final, se llevaba el gato al agua. Ese nerviosismo se tornó en euforia en el minuto 60. Aspas tiraba una falta y Maduro, en la barrera y dentro del área, desviaba con el brazo la pelota. Gil Manzano no dudó. Penalti. El 10 celeste ejecutaba con maestría: esperó a que Palop se venciese a su derecha y chutaba con el interior de su pie izquierdo raso, suave, por el centro. Gol. Los de Herrera encontraban recompensa a su superioridad en el campo.

Por delante en el marcador llegó la hora del arreón del Sevilla. El partido cambió. Moderado sufrimiento local y empuje sin mucho juego visitante. El Celta se mostró compacto y sólido en la retaguardia. Los centrales, hoy sí, estuvieron muy concentrados. Borja Oubiña sacó al equipo hacia adelante, ganó muchos balones divididos y supo dar la pausa que el juego necesitaba cuando los vigueses tenían la pelota. Aún así los andaluces tuvieron sus ocasiones. Negredo generó dos. Una de ellas clarísima: un cabezazo desviado por Sergio en una fenomenal estirada que evitaba el empate. Los locales salían muy bien a la contra. En una de ellas Palop se vio obligado a abandonar su portería hasta muy lejos para quitarle una pelota a Krohn-Delhi. 

Tranquilidad

En el minuto 85 llegó un gran suspiro colectivo en todo el estadio vigués. Augusto ponía un centro medido desde la derecha y Quique De Lucas, que acababa de entrar, remataba de cabeza, picado, al fondo de la portería de Palop. El gol de la tranquilidad. El Sevilla bajó los brazos. Los últimos minutos fueron plácidos para los locales que saborearon una gran victoria ante un gran equipo. 

Una alegría para la parroquia celeste. Tres puntos muy importantes, por la entidad del rival y por el complicado calendario que se aproxima. El parón por las selecciones se vivirá con mucha más tranquilidad con esta victoria. Unos puntos que servirán para afrontar de la mejor forma posible los partidos contra Real Madrid, Deportivo y Barcelona que llegarán de manera consecutiva. Con este juego y, si la pelota quiere entrar, soñar está permitido.

Foto: Xoan Carlos Gil