Más que tres puntos

El sábado a las 20:00 se juega en el Estadio Municipal de Balaídos el partido más especial de la temporada para la afición céltica. Celta y Deportivo vuelven a disputar un derbi en la máxima categoría después de cinco años.

Más que tres puntos
Aspas y Colotto en un lance del último Celta-Deportivo, disputado en Balaídos en abril de este mismo año (Foto: Marta G. Brea).

Para no pocos aficionados del Real Club Celta, los objetivos antes del inicio de temporada eran claros. Como es obvio el primero y principal, era mantener la categoría recién adquirida. Otros dos eran quedar por encima del Deportivo en la tabla clasificatoria y ganarle los enfrentamientos directos, sobre todo el de Balaídos. Por ahora se están cumpliendo: el Celta es decimotercero en la clasificación, con nueve puntos, fuera de los puestos de descenso. Mientras que el Deportivo ocupa la decimoctava plaza, con seis puntos, que le llevaría directamente a la segunda división, de acabar la liga a día de hoy. El partido tendrá lugar el próximo sábado, en el municipal vigués, a las 20:00. Algo más que tres puntos en juego para los celestes: por lo anímico, porque dejarían a un rival directo a seis puntos, obligándole a pasar una jornada más en puestos de descenso y porque, tras el partido del Bernabéu, la pasada semana, y el del Camp Nou, la próxima (los campos más difíciles de primera), una victoria daría tranquilidad y si es contra el eterno rival, mejor que mejor.

Por posición en la tabla, por jugar de local y por propuesta futbolística, quizás el Celta sea ligeramente favorito a priori. Pero en este tipo de encuentros, como se suele decir, todo está al 50-50. Estos partidos no se juegan, se ganan. En los antecedentes más recientes de los que disponemos (los dos choques de Liga Adelante la temporada pasada), el Deportivo convirtió en realidad este hecho. En la primera vuelta en Riazor, el Celta jugó a contracorriente tras un tempranero gol en semifallo de Riki. Dominio posicional pero sin pegada. Finalmente, Orellana lograría el empate en la segunda parte. Pero un error del propio jugador chileno propiciaría el golazo de Lassad con el que el que los locales se llevaron el gato al agua. En la segunda vuelta en Balaídos, más de lo mismo. Los visitantes se pusieron por delante 0-2 y los locales nadaron para morir en la orilla: el Celta exhibió gran juego y coraje logrando empatar el partido contra un rival encerrado. Pero, en el último minuto, Borja lograba el gol definitvo que otorgaba una victoria con grandes dosis de fortuna para los coruñeses. La experiencia herculina y la falta de ella en el bando celeste fue clave entonces. Esos partidos fueron una analogía de la temporada de los deportivistas: poco juego y mucha pegada. Suficiente para devolverles a la máxima categoría solo un año después del descenso.

Hoy por hoy, las realidades de los dos clubes son distintas. Por parte blanquiazul, algunos jugadores que parecían ser santo y seña del equipo, abandonaron la disciplina deportivista, caso de Guardado y Colotto. Para subsanar estas bajas se han reforzado bien, a pesar de ser el segundo equipo más endeudado de España. Algún fichaje a coste cero y muchas cesiones para conformar un equipo que mezcla experiencia con juventud: muchos futbolistas nacionales, cuatro gallegos, de los cuales solamente dos juegan con cierta asiduidad (Juan Domínguez y Bergantiños) y siete portugueses, entre otros, conforman esta variopinta plantilla. La verticalidad de Bruno Gama y Pizzi, asi como la magia de Valerón son los factores a los que tiene que prestar más atención el equipo olívico. Declaraciones como las de Zé Castro: "El objetivo es el mismo, puntuar", dejan claras las intenciones del equipo de Oltra para el choque del sábado. Repliegue intensivo. Trabar el partido, intentar que se juegue lo menos posible y buscar cazar alguna contra para poder rascar algo de Balaídos.

Por parte celeste, muchos de los jovenes jugadores del equipo acumulan un año más de experiencia, una de las claves, como se demostró el año pasado. Paco Herrera y sus ayudantes no tendrán que trabajar en la motivación de sus futbolistas esta semana. Para partidos así, ésta llega sola. Para el Celta, por contar con tantos canteranos, será más especial todavía. Los recién llegados saben de la importancia del clásico gallego por boca de los propios jugadores de la casa, de los medios de comunicación y de la afición. Caso de Krohn-Delhi: "Ya he escuchado hablar mucho del derbi contra el Deportivo, se nota que es especial. Será un partido más importante que el del Real Madrid", declaró el danés. El trabajo de los técnicos debe ir, en todo caso, en el sentido contrario. Tratar de calmar un poco al futbolista. La sobremotivación conduce a la precipitación y a cometer errores en la toma de decisiones. Los vigueses deben ser fieles a su estilo y tener fe en que, jugando bien, la mayoría de las veces ganarás. El factor Balaídos será esencial. Salvo el partido del Málaga la primera jornada, donde mereció más, el conjunto celeste cuenta por victorias todos sus partidos como local. Además, la afición empujará más todavía el sábado.

Un partido imprevisible, algo más que tres puntos, pero, sobre todo, la gran fiesta del fútbol gallego en todo lo alto, la primera división. ¡Qué gane el mejor!