El scouting celeste: Atlético de Madrid

El Celta cerrará el año nada más y nada menos que contra el segundo clasificado de la liga. Los rojiblancos están situados en esta posición por méritos propios, habiendo demostrado en lo que va de temporada, ser un gran equipo. Este es su análisis.

El scouting celeste: Atlético de Madrid
Falcao celebra junto a sus compañeros uno de los cinco goles que le hizó al Deportivo hace dos jornadas. (Foto: Ángel Gutiérrez | Atlético de Madrid)

Tras haber visitado Mestalla, Santiago Bernabéu, Camp Nou y San Mamés, el Celta jugará el viernes en otro feudo histórico de nuestro fútbol: el Vicente Calderón, estadio de infausto recuerdo para la parroquia viguesa, ya que a orillas del Manzanares el Celta perdió la final de Copa del Rey del año 1994 ante el Real Zaragoza. Curiosamente, fue también en la competición del KO la última vez que los celestes visitaron este campo. Fue en 2010, en una eliminatoria contra el Atlético de Madrid. Por aquel entonces, los vigueses (todavía en segunda) entrenados por Eusebio, le pondrían las cosas muy difíciles a un equipo colchonero que sería finalista.

Todo eso es pasado. El Celta está en primera y jugará contra el Atlético el viernes a las 22:00 en partido perteneciente a la decimoséptima jornada de la liga BBVA. Víctor Molina, de la sección de Atlético de Madrid VAVEL, nos ayudará amablemente a analizar a los rojiblancos.

El efecto Simeone

Se suele decir que, para que te puedan querer, antes debes aprender a quererte a ti mismo. Hace ya más de un año que Diego Pablo Simeone volvió a su casa, al Atlético de Madrid. Desde el principio quiso dejar de lado el tradicional victimismo que rodeaba al club madrileño. Siempre desde la humildad, transmitió su fuerte personalidad al equipo, haciéndole ver a sus hombres que tienen potencial para hacer grandes cosas. Como consecuencia de esto levantó dos títulos europeos: la Europa League, ganando con autoridad la final ante el Athletic (3-0) y la Supercopa de Europa, imponiéndose claramente al Chelsea (4-1), en el mes de agosto.

El argentino ha demostrado no ser un entrenador encorsetado en una sola idea. Prueba de ello es que le da minutos a muchos jugadores de la plantilla y maneja distintas variantes en función del rival: “Tiene su equipo hecho, por supuesto, pero en función de la exigencia del partido, guioniza el desarrollo a su gusto para salir vencedor. Si un equipo va mal en el juego aéreo, potencia en los entrenamientos el juego a balón parado. Si su defensa es lenta, coloca la línea de tres mediapuntas a gente muy rápida, como pueda ser el Cebolla o Adrián. Si la defensa es férrea, utilizará a Diego Costa para dar brega”, comenta Víctor.

El crecimiento del juego del equipo rojiblanco viene dado a partir de los espacios. La posesión es secundaria. El Atlético se ha convertido en uno de los mejores equipos a la hora de interpretar y de racionalizar los huecos libres del campo. El Cholo le ha devuelto al club su identidad histórica. Un equipo creado para la transición. Solidaridad para la recuperación. Velocidad en la salida de pelota. Aprovechamiento del ancho del campo. Todo esto coronado con la presencia en la punta de lanza del mejor nueve del mundo. Un futbolista como Falcao es garantía de pegada, garantía de gol.

El técnico argentino suele jugar con un 1-4-4-2, que alterna con 1-4-2-3-1 e incluso con 1-4-3-3. El dibujo es lo de menos. Lo importante es la ocupación del campo. Sacrificio individual en favor del colectivo. En fase defensiva la premisa es ahogar al rival achicándole los espacios para jugar. Intensidad. Las ayudas y las basculaciones son la clave. Las líneas extremadamente juntas. Sin fisuras. Por cada rival que tiene la pelota, hay dos futbolistas rojiblancos provocando superioridades. La orden es jugar en cuantos menos metros mejor. El Atlético de Madrid es la definición perfecta de equipo compacto. El colosal trabajo de jugadores como Diego Costa, Gabi o Mario Suárez redunda en que otros como Koke, Turan o Falcao puedan brillar. Así ve nuestro compañero los planteamientos del Cholo: “el entrenador apuesta por mucha intensidad en el principio. Adelanta la línea de presión y ordena a todos menos a Falcao a presionar todos los balones. Desde Mario Suárez hasta Arda Turan y Koke, los más creativos. Ninguno para de correr. No lo permite. Simeone confiesa que él renuncia al balón, que no le importa la posesión. Es resultadista a más no poder. Si solo llega tres veces a portería, que se materialicen esas tres ocasiones”.

La línea de retaguardia, que tantos problemas generó en años pasados se ha consolidado. Godín y Miranda juegan habitualmente, aunque el Cata Díaz tiene muchos minutos. Estos tres jugadores le han dado solidez y contundencia al centro de la defensa atlética. Por si fuera poco, bajo palos está el coloso Courtois, joven portero de gran proyección y mucha calidad.

En fase ofensiva la premisa es sencilla: transiciones vertiginosas. Al Cholo no le interesan los ataques posicionales largos. Así nos lo confirma Víctor cuando habla sobre ese tema: “al equipo no le importa esperar, de hecho se siente más a gusto dando la pelota a su rival. Pero ojo, que no se descuiden. Porque si pierden el balón, el Atlético te mata en cuestión de segundos. Salen muy rápidos a la contra y no te dan una segunda oportunidad. Van a explotar todos los errores que cometa su rival”.

También atacando, los espacios vuelven a ser protagonistas y su ocupación por sorpresa clave en la inmejorable dinámica que los rojiblancos llevan en liga. Futbolistas que parten desde los costados como Koke o Arda Turán,  juegan por dentro a menudo. Por la banda aparecen Filipe Luis y Juanfran ocupando todo el carril. La movilidad de Diego Costa, o de Adrián (si juega), complementa a los laterales en el juego de banda. El ex del Deportivo no jugará por lesión. Una baja muy importante por su peso en el equipo.

Sobre todo como locales, los de Simeone juegan a mil por hora. Ritmo. Ahogan a su rival y aprietan muchísimo empujados por su afición. Profundidad y verticalidad tras recuperación. Gabi mezcla las dos facetas. Trabajador como el que más a la hora de defender, no está exento de calidad cuando hay que sacar la pelota. Koke y Arda Turan ponen la creatividad, sin dejar de lado el trabajo defensivo. Son los encargados de marcar el ritmo ofensivo y del último pase.

Peligro: Tigre suelto

En este fútbol moderno de falsos nueves y de extremos a pierna cambiada, Radamel Falcao recuerda a otros tiempos, en los que cualquier entrenador tenía claro que a este deporte no se podía jugar sin portero y sin delantero centro.

“A Falcao, dentro del área, solo se le detiene cometiendo penalti. Si le das un metro te mata. Si no vas fuerte, te mata. Si no le agarras, te mata. Le pongas el marcaje que le pongas, dentro del área te va a matar. Porque es su instinto. Es un felino. Si huele sangre, te va a masacrar. Es imparable”. Así habla del atacante cafetero nuestro compañero. Una definición que mete miedo para un futbolista aterrador. 

Llegó del Oporto y pronto justificó los 40 millones de euros que pagaron por él. Decisivo la temporada pasada: dos goles en la final de Europa League y un total de 36. Decisivo en ésta, con 17 goles en liga. Se ha metido en medio del binomio Messi-Cristiano y, por extensión, ha metido al Atlético en medio del binomio Barcelona-Real Madrid.

El colombiano es la definición de nueve. Fija a los centrales, abriendo espacios a los compañeros para jugar entre líneas. Mezcla a la perfección desmarques de ruptura a la espalda de la defensa y de apoyo para asociarse con los demás. Siempre es una solución para los compañeros. A todo esto hay que añadirle su capacidad de remate. La mejor en el planeta fútbol. De cabeza, con la izquierda o con la derecha. Lo remata todo y lo remata bien. Si le echas un camión dentro del área seguro que lo empala a gol. Su influencia en el equipo es máxima. Sin duda, el Tigre es el factor diferencial.  Hace bueno con sus goles, todo el trabajo de intensidad y sacrificio de sus compañeros. Víctor dice que “hay dos Falcaos: el dentro del área y el de fuera”. Parece básico para el Celta intentar alejarle de su zona de acción, sino podría ser letal para el equipo de Herrera. Nuestro compañero apunta a las siguientes claves: “Si consigues alejarle del área, tienes mucho ganado. Eso se consigue haciendo un marcaje muy serio, sin darle facilidades ni espacios. Si le concedes o le confías una carrera, te va a matar, porque se va con mucha fuerza (el gol en el Camp Nou) o bien se la cede a algún otro compañero para él incorporarse a rematar dentro del área”.

El partido contra el Deportivo de La Coruña, al que aniquiló con cinco tantos, es el mejor ejemplo de la variedad de Falcao. Cinco remates. Cinco goles. De todos los colores. Desmarque al espacio y disparo cruzado. Latigazo desde media distancia. De penalti. Rematando de cabeza con todo un balón suelto. Con calidad, dentro del área, tras driblar a dos rivales. Un amplio abanico de recursos al servicio del gol. Un futbolista demoledor.

Don Quijote y Sancho Panza

Koke y Arda Turan son el motor ofensivo de este Atlético de Madrid. Concretamente, el canterano es el que asume el rol de marcar el ritmo. Se ha convertido en un fijo de Simeone y ha crecido enormemente como futbolista. Tanto, que es, junto a Gabi, el principal ejecutor de los balones parados del conjunto madrileño. A su lado, el turco aporta dinamismo y calidad. Juntos han hecho olvidar la marcha de Diego, un futbolista fundamental la temporada pasada. Así lo ve Víctor: “Digamos que son El Quijote y Sancho Panza. El Quijote es Koke; Sancho Panza es Arda Turan. Sin Sancho Panza, el Quijote no es nadie y viceversa. Se complementan, de hecho se necesitan. Koke ha madurado y ha asumido que tiene que coger los galones. Tiene la creatividad necesaria, la inteligencia para coordinar al equipo. Y Simeone le ha dado los poderes para moverlo. Turan le escuda, se apoya con él para dar mayor creatividad, pero el turco tiene más labores defensivas que Koke porque es más agresivo y menos tierno. Aún así, sin Arda, este equipo es mucho menos letal. Es muy necesario, tan necesario como Koke. Es un binomio y ambos son completamente necesarios para no encontrar un Atlético plano y sin ideas”.

Como bien apunta nuestro compañero, son dos futbolistas fundamentales cuando el equipo se ve obligado a llevar el peso en el partido. Mezclan muy bien. Calidad y dinamismo. Último pase. Básicos e imprescindibles en el esquema del Cholo.

Puntos flacos

En un equipo que va segundo en la liga, con unos números tan buenos y que, además es tan sólido, se hace difícil encontrar debilidades. Al Atlético de Madrid le cuesta llevar la iniciativa. En ataque posicional, se puede volver previsible. Sin embargo, como antes comentábamos, Koke y Arda ponen la calidad y motorizan el juego ofensivo. Por otra parte, al venirse tanto al medio, estos dos futbolistas pueden dejar desguarnecidos los costados, aunque bien es cierto que en fase defensiva se sacrifican mucho para bascular. Nuestro compañero apunta a errores de concentración en defensa como una de las carencias de los colchoneros: “Son puntos flacos puntuales. De repente, la defensa tan compacta que Godín y Miranda han formado, se puede debilitar...Como por un error de Godín el otro día en el Camp Nou”. Víctor también resalta la importancia de los futbolistas clave del Atlético. Uno de ellos, Filipe Luis, no jugará contra el Celta: “el Atlético de Madrid sufre si no tiene a sus piezas básicas: Filipe Luis, Arda Turan y Koke. Los dos últimos estarán, pero el brasileño no. Y ahí es donde pierde (y mucho) el Atlético. Pierde la principal referencia ofensiva desde atrás. Sin él el equipo es menos peligroso porque no se sube con tanta facilidad. Y Filipe Luis es mucho más importante de lo que parece. Tanto por la referencia para ir al ataque como por su peso en el equipo y su capacidad de líder en la defensa junto a su compañero Godín”. 

Exceltistas

Dos futbolistas importantísimos para Simeone fueron jugadores del Celta en su día. Curiosamente en la misma temporada, la 2007-2008, cedidos ambos por el Atlético de Madrid. Su paso por el club vigués fue con más pena que gloria. El brasileño se pasó más tiempo en la grada sancionado que sobre el césped. El madrileño, no contó con demasiados minutos. Dejó gotas de calidad pero todavía estaba muy verde. Defectos de juventud.

Hoy por hoy los dos jugadores han crecido. Aportan mucho al Atlético de Madrid: “Diego Costa es una pieza clave para Simeone. Se ha rehabilitado. Era un jugador muy polémico, muy indisciplinado. Lo sigue siendo, pero mucho menos que antes. Ofrece más que lo que quita. Da mucha electricidad en ataque, resta trabajo a Falcao. Es un martillo. El estilo de jugador que quiere Simeone”, comenta Víctor sobre el brasileño, que le ha cerrado el paso a un futbolista tan importante como Adrián. Sobre el mediocentro, nuestro compañero opina así: “Sobre Mario Suárez, lo primero que hay que decir es que ha madurado y que se agradece. Da mucho orden y trabajo. Pero el lado negativo que hay que ver es que pierde muchos balones. Y los que pierde, por la posición que ocupa, crean mucho peligro...Pero, junto a Gabi, es una pieza básica. Por cierto, no apunta a titular y es probable que sean Gabi y Tiago la pareja de mediocentros”.

Todos estos alicientes hacen del choque del Calderón uno de los mejores de la jornada. Plaza muy difícil para los de Herrera. Será necesario un partido casi perfecto para poder rascar algo positivo del Manzanares.

Muchísimas gracias a @VictorMolina7 y a toda la sección de @Atleti_VAVEL por su amabilidad y colaboración.