El RC Celta no supera sus miedos

El 2012 termina para un equipo que, tras un inicio prometedor, peca partido tras partido en los mismos errores. El RC Celta, que consiguió frenar a Falcao, sucumbe en el Vicente Calderón con un golazo de Adrián ante el que no pudo hacer nada Javi Varas. Dominio colchonero y defensa celeste fueron las notas de un encuentro que mostró las causas de la posición de los dos equipos en la tabla clasificatoria. (Foto: Alejandro González | Marca)

AT. MADRID
1 0
CELTA
El RC Celta no supera sus miedos
AT. MADRID: Courtois; Juanfran, Miranda, Godín, Cisma (Raúl García, min. 75); Tiago, Gabi ("Cebolla" Rodríguez, min. 58), Koke, Arda; Diego Costa (Adrián, min. 70) y Falcao.
CELTA: Varas; Hugo Mallo, Cabral, Túñez, Bellvís; Oubiña, Natxo Insa (Jonathan Vila, min. 73), Álex López (Mario Bermejo, min. 63); Augusto Fernández (de Lucas, min. 74), Krohn-Dehli e Iago Aspas.
MARCADOR: 1-0, min. 76, Adrián
ÁRBITRO: Pérez Montero (comité andaluz). Mostró tarjeta amarilla por parte del Atlético de Madrid a Arda (min. 32) y Falcao (min. 81) mientras que por parte del Celta vieron cartulina amarilla Túñez (min. 35), Javi Varas (min. 61) y Jonathan Vila (min. 82). Expulsó a Miranda (min. 85) por doble amarilla.
INCIDENCIAS: Unos 40.000 espectadores en el Vicente Calderón. Asistió al partido, el seleccionador español de fútbol, Vicente del Bosque. Los jugadores del Atlético saltaron al terreno de juego con una camiseta de apoyo a Tito Vilanova, entrenador del Barcelona.

El RC Celta no termina el año con buenas sensaciones. No carbura en sus desplazamientos a domicilio y no es capaz de demostrar su capacidad de obtener, con la holgura que se le preveía tras las primeras jornadas de liga, el ansíado objetivo de la Primera División. El RC Celta compite, da la cara, pero sigue necesitando algo más para obtener los puntos necesarios para la tranquilidad.

La novedad partió desde el banquillo. Paco Herrera, quizás temeroso del poder ofensivo de su rival, recuperó el esquema inicial de la presente temporada, con un trivote formado por Borja Oubiña, Natxo Insa, y Álex López como todoterreno que tenía como objetivo el apoyo a una defensa en la que no se notó en exceso la baja de Roberto Lago. No obstante, la defensa no es suficiente cuando un equipo no goza de contundencia en ataque.

Comenzó el partido con un RC Celta extremadamente defensivo, que dejó al Atlético hacerse con el balón. Paco Herrera, estratega como pocos, sabía que el peligro del Atlético de Madrid estaba en sus peligrosas contras y, agazapado en labores defensivos, quiso que fuera su equipo el que gozara de esta carta ganadora. Juanfran galopaba por banda derecha, pero sus centros, imprecisos, no ponían en peligro a la portería defendida por Javi Varas. Falcao, ausente, o Diego Costa, luchador, no eran capaz de sobrepasar un entramado defensivo que únicamente vió en un remate al palo de Koke, fruto de una imprecisión celeste, como ocasión para batir la portería del equipo vigués.

Mientras tanto, el ataque del RC Celta esperaba su oportunidad. En la primera parte fueron dos las ocasiones que tuvo el RC Celta para adelantarse en el marcador. Apenas habían entrado en juego los dos equipos cuando Álex López probó con un lejano disparo que se fue desvíado. Ya en las postrimerías, otra gran jugada del canterano (magistral mientras le duró el físico) termino con un remate de Augusto que tampoco pudo poner en peligro la portería defendida por Courtois. Pero la falta de un enganche puro en ataque, quizás Mario Bermejo, quizás Park, hacía que el juego ofensivo del RC Celta no fuera fluido.

Ataque vigués e impotencia atlética

La segunda parte comenzó por los mismos derroteros, pero, poco a poco, el RC Celta comenzó a llevar el partido hacía su terreno. La defensa del equipo dirigido por Paco Herrera adelantó su posición y controlaba los ataques de los hombres dirigidos por Diego Simeone. Ante la impotencia de su equipo, el técnico argentino buscó soluciones en su banquillo. El Cebolla Rodríguez, Raúl García y Adrían acompañaron a Falcao, a Gabi, a Koke y a Arda en el ataque atlético. El equipo se rompió y surgió el momento del RC Celta.

El conjunto de Paco Herrera recordó la victoria de Zaragoza e intentó dar un paso al frente, No obstante, la falta de control de balón hacía que, cada vez más, el partido se convirtiera en un monólogo aburrido de pases y combinaciones sin solución aparente, mientras que el RC Celta se animaba a buscar con más ahínco el gol que le permitiría despedir el 2012 con un buen resultado. La entrada al terreno de juego de Mario Bermejo demostraba esta idea, pero el bravo delantero no tuvo su noche.

Pero el fútbol, una vez más, demuestra que el fútbol es un deporte de áreas. La escasa presencia ofensiva celeste, con un Iago Aspas desaparecido contrastó con la pegada de Adrián, hecho quizás inesperado para la grada del Vicente Calderón. Un rechace a una jugada colectiva terminó con un balón suelto en la frontal del área que significó, con un esplendido lanzamiento, el gol de la victoria para el conjunto colchonero.

Querer y no poder

El RC Celta tuvo una rapida reacción tras este gol. Hugo Mallo sorprendió a la zaga rival y se plantó en el área atlética con una franca ocasión de disparar a puerta o de dar ese tan efectivo pase de la muerte a Iago Aspas, en boca de gol. Quizás la premura de la situación, quizás la inexperiencia ofensiva del lateral de Marín, pero esa jugada terminó con un extraño remate que, con el cuerpo mal orientado, se fue alejando cada vez más de la portería atlética. Poco después, un control en la frontal del área terminó con el golpeo del balón en la mano de Miranda. Expulsión del central brasileño y gran ocasión para la estrategía celeste. Tras una conversación entre Iago Aspas y Kike de Lucas, el balón golpeado por el diez celeste terminó en el cielo del Vicente Calderón. La imagen de Iago Aspas lamentándose de su mala suerte fue, sin duda, el símbolo de la noche vivida por el RC Celta.

El partido se consumió. El RC Celta duerme con las mismas sensaciones. Es capaz de disputar los partidos, pero adolece de una preocupante falta de contundencia en las áreas. Serán los últimos partidos del año en la Liga BBVA los que determinen el lugar que ocupe el RC Celta en el próximo año 2013 dentro del panorama futbolístico nacional.

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