Empate en la vuelta del derbi gallego a primera

La vuelta de la fiesta del fútbol gallego a Primera División se salda con un empate a 1 en Balaídos. El ambiente no defraudó pero el partido sí. Un Dépor con superioridad numérica no supo aprovechar esa ventaja y se acabó conformando con un empate tras los cambios conservadores de Oltra. El Celta pudo haber aspirado a más si Cabral no hubiera sido expulsado en el minuto 50 tras recibir dos amarillas en dos minutos.

Empate en la vuelta del derbi gallego a primera
Celta
1
1
Deportivo
Celta: Aranzubía, Laure, Marchena, Zé Castro, Ayoze, Álex Bergantiños, Juan Domínguez, Bruno Gama (André Santos, min. 89), Valerón (Camuñas, min.77), Pizzi, Riki (Nélson Oliveira, min.62)
Deportivo: Javi Varas, Hugo Mallo, Cabral, Túñez, Roberto Lago, Oubiña, Álex López, Augusto Fernández (Toni, min.80), Mario Bermejo (Samuel, min.54), Krohn-Dehli, Iago Aspas (Park Chu-Young, min.83)
MARCADOR: 1-0, min. 7, Mario Bermejo. 1-1, min. 28, Juan Domínguez.
ÁRBITRO: Undiano Mallenco. Amonestó a Zé Castro (min.10), Marchena (min.36), Borja Oubiña (min.41), Cabral (min. 47 y 50), Juan Domínguez (min. 52), Laure (min.72), Krohn-Dehli (min.89)
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la novena jornada de Primera División entre Real Club Celta de Vigo y Real Club Deportivo de La Coruña. Partido Jugado en el Estadio de Balaídos (Vigo) ante 26.000 espectadores.

El Dépor se conformó con un empate y el Celta también. Ambos tuvieron ocasiones para llevarse los 3 puntos pero el dominio estéril del Deportivo en la segunda parte y la inferioridad numérica del Celta llevaron al partido a acabar en tablas que no dieron por satisfecho a ninguno de los equipos.

Los primeros minutos fueron dominados por el Celta, jugando a lo que saben, aprovechando la rápida circulación del balón y la explosividad del moañés Iago Aspas.

En el minuto 7 el Celta consolida su superioridad con el gol de Mario Bermejo, a pase de la estrella celeste Iago Aspas, favorecido por un rechace de Zé Castro, que tira mal el fuera de juego en el inicio de la jugada habilitando al ex del Xérez. Este ha sido el vigésimo gol encajado por el Deportivo, es el primer equipo en llegar a esa cifra esta temporada.

Tras este gol, el equipo coruñés trata de hacerse con el balón para inhabilitar el juego del Celta. Esto resulta infructuoso, ya que los vigueses consiguen presionar muy arriba y hacen imposible una rápida circulación coruñesa del balón.

La afición visitante, sin los Riazor Blues, se hizo escuchar en Balaídos aun perdiendo su equipo. Alentados por los aficionados, el Depor empieza a recuperar la posesión del balón y Don Juan Carlos Valerón entra más en juego. Combinado con la explosividad de Pizzi, el Dépor goza de varias oportunidades hacia la mitad del primer tiempo. En una de ellas, Valerón recibe el balón en la frontal, se saca un maravilloso regate de la chistera que deja sentado a sus rivales, regalando un pase perfecto a Juan Domínguez, desaparecido hasta el momento, que define perfectamente y envía el balón al fondo de la portería.

El Celta se empieza a poner nervioso y eso se demuestra en la batalla de Iago Aspas y Marchena, ambos tuvieron más que palabras hasta que el central andaluz recibe una amarilla por un codazo al delantero moañés.

Tras una primera parte equilibrada en la que brillan Iago Aspas y Pizzi por su explosividad, Kron-Dehli y Bruno Gama pasan bastante desapercibidos y Valerón aporta esa magia que sólo los mitos tienen. En defensa, se nota una sobriedad en el equipo celeste que no aparece en el equipo coruñés: donde falta colocación, intensidad y rigor táctico. Los laterales no sufren tanto al ser ayudados por los extremos, que sacrifican su labor en ataque por ayudar a sus compañeros, sobre todo Pizzi, al que vimos más activo en defensa que en otros partidos.

La segunda parte comienza como acaba la primera, con una igualdad entre ambos equipos en máxima tensión, algo común en los derbis. Esa tensión se hace más latente cuando el central argentino Gustavo Cabral recibe dos amarillas en dos minutos, dejando a los celestes con 10 hombres por cuarenta minutos en la segunda parte.

El Depor no supo aprovechar esa superioridad. Lo intentó Pizzi a balón parado varias veces, obligando a Javi Varas a sacar lo mejor de sí pero sin resultado positivo alguno.

En la segunda parte los laterales del Celta suben más ya que no tienen mucho trabajo defensivo por la tendencia de los extremos del Dépor a tirar hacia el centro.

En  la primera internada de Kron-Dehli en la segunda parte, ganándole por velocidad a Laure, deja un balón perfecto a Iago Aspas en el punto de penalti que inexplicablemente remata fuera. El Celta se resigna a jugar a la contra estando en inferioridad aunque eso no quita que hayan disfrutado de oportunidades para llevarse los tres puntos, como la comentada anteriormente.

Oltra da señales de conformismo cuando hace un cambio hombre por hombe entrando Nélson Oliveira por Riki.

El partido se convierte en uno de idas y venidas en ambas áreas, Aspas falla otra clara en el área del Dépor y Nélson Oliveira manda un cabezazo fuera justo después en el área contraria. En el minuto 74 anulan un gol a Túñez por fuera de juego claro en una jugada a balón parado tras una falta de Laure.

Los cambios de Oltra dejaban clara su intención de intentar sacar un solo punto de la visita a Balaídos. Saca al mago Valerón, pitado por el público vigués, y entra Camuñas. Un cambio no del todo defensivo pero que quita imaginación a la línea de tres cuartos y no da muchas opciones a Nélson Oliveira de disfrutar de los pases del genio de Arguineguín.

Cada vez se hace más clara la sensación de que el empate vale a ambos equipos, el Dépor, debiendo querer más, disminuye la presión del balón cuando lo tiene el equipo celeste, no recupera tan rápido como debería y cuando lo hace, es torpemente incurriendo en faltas tontas.

En los últimos minutos, entra el centrocampista portugués André Santos por Bruno Gama, desaparecido en este encuentro como en todos los de la temporada. El Dépor intenta apretar en el último aliento de este partido sin resultado, quedando en tablas y un punto para cada equipo, estando el Celta más satisfecho por las circunstancias del partido y dejando al Dépor hundido en el pozo de primera división.