Indefensos “Oltra” vez

Noventa minutos separaban al Deportivo del abismo. El equipo herculino llegaba a Cornellá tras resistir los embistes del Valladolid en Riazor salvando un punto y manteniendo la portería a cero. La desgana y el esperpento se adueñan de nuevo de un equipo sin rumbo que vaga por Primera División.

Espanyol
2 0
Deportivo de La Coruña
Indefensos “Oltra” vez
Espanyol: Casilla; Javi López, Colotto, Héctor Moreno, Capdevila; Víctor Sánchez (Baena, min.45), Forlín; Wakaso (Stuani, min.76), Verdú, Simão; Sergio García.
Deportivo de La Coruña: Germán Lux; Manuel Pablo, Aythami, Marchena, Evaldo; Bergantiños (André Santos min.69), Abel Aguilar; Bruno Gama, Salomão (Valerón, min.77), Pizzi; Riki (Nelson Oliveira, min.60)
MARCADOR: 1-0, min.30, Simão; 2-0,min.87, Stuani.
ÁRBITRO: Velasco Carballo (Colegio Madrileño). Amonestó a Víctor Sánchez por el equipo local y a Aythami por el Deportivo.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la decimoséptima jornada de Liga BBVA, disputado en el Cornellá-El Prat.

Como si de una pesadilla antes de Navidad se tratase, el Espanyol clava la puntilla a un Deportivo herido profundamente. Jose Luís Oltra sigue sin dar con la tecla exacta que vire esta situación, mientras tanto los blanquiazules agotan la última bala de la recámara antes del parón liguero sumando una derrota más. Con el resultado en Cornellá ya son nueve los partidos en los que el Deportivo sale derrotado.

El club herculino iniciaba el partido como de costumbre: dominando en el terreno de juego, sin ceder el balón y presionando al rival. Siguiendo el desarrollo habitual de los acontecimiento, el equipo rival, -en este caso el Espanyol-, se recompone y se aprovecha de la tensión e imprecisiones defensiva en el juego blanquiazul para llegar al área defendida por Germán Lux.

Sergio García lidero el ataque de “los pericos” acompañado por Verdú. El delantero catalán se vale de una pérdida de balón de Aythami en el pico del área para internarse en los dominios de Germán Lux. No obstante, es derribado por el central canario cometiendo un penalti no señalado por Velasco Carballo sobre el atacante periquito.  El ariete también le ganaría la posición a Marchena, teniendo una de las ocasiones más claras del partido en sus botas. Llegaba el Espanyol con mucha facilidad al área pequeña, creando un peligro que el equipo visitante no lograba. Verdú y Sergio García reclamaron sendos penaltis durante los primeros compases de encuentro

Con un partido totalmente roto en el centro del campo en el que los atacantes deportivistas no eran capaces de hilar jugadas que creasen un peligro real para Casilla, los minutos se iban consumiendo y el club gallego seguía sin resucitar y acercándose cada vez más al linde del barranco.

Los errores e imprecisiones en la línea divisoria del campo daban paso a una sucesión de golpes y contraataques frustrados por parte de ambos conjuntos. El nerviosismo y la inquietud ante la consecución vital de los tres puntos para poder respirar un poco más tranquilos marcaron el choque entre los farolillos de la Liga.

Ni la entrada de Salomao en el once titular, ni la nueva ubicación de Pizzi como mediapunta en lugar de Valerón, aportaron la frescura y determinación precisa en el ataque de los pupilos de Oltra.

Rebasado el ecuador de la primera mitad y con un Espanyol más acertado ofensivamente, Simao aprovecharía un balón rechazado por Lux para adelantar al conjunto local mediante un globo certero ante el que nada podría hacer el arquero herculino. La defensa gallega se limitó a contemplar como el disparo batía en la red de la portería defendida por Germán Lux. A pesar de este error, el cancerbero argentino evitó una mayor goleada españolista con paradas providenciales. El problema del Dépor no está en la portería.

Riki, que jugó la mitad del partido con una brecha tras ser golpeado con el codo por Victor Sánchez, tuvo la oportunidad de poner a unos el marcador tras una asistencia de Bruno Gama. El balón del madrileño se marcha por el lateral de la portería. Álex Bergantiños también trataría de acortar distancias con un disparo desde la frontal del área que se marcha por encima del travesaño de la portería defendida por Casilla.

Con un equipo sin espíritu y totalmente desmoralizado, el Deportivo vagaba por el terreno de juego persiguiendo el balón.

La entrada de Nelson Oliveira por Riki, sirvió para que el delantero portugués errase ante el portero perico una de las oportunidades más claras de la segunda mitad, ayudado por la actuación providencial de Casilla.

El Espanyol de Aguirre conocedor de la debilidad defensiva del club herculino era rápido y certero en tres cuartos, recuperando balones, organizando las contras y asociándose correctamente en ataque. El caso del cuadro de Oltra era lo contrario. Ni Bruno, ni Pizzi, ni Salomao encontraron la asociación o la combinación letal que salvase al Deportivo de la derrota.

Once saques de esquina para los blanquiazules del norte de España, que de nuevo son desaprovechados por la escuadra gallega.

Juan Carlos Valerón hizo su aparición en el campo para evitar un descalabro mayor en el juego deportivista. No obstante, ni siquiera su magia hizo efecto.

Stuani arrojó al Deportivo al vacío, sentenciando el encuentro para los pericos en el minuto 88. Resulta cuanto menos irónico que la puntilla la asestase un jugador pretendido y casi adquirido por el club gallego. El delantero controla y se revuelve perfectamente dentro del área pequeña para definir un disparo que bate a Germán Lux.

Dos semanas de descanso que se harán eternas para los aficionados deportivistas que observan una jornada más como su equipo no resucita y se va enterrando poco a poco en el fondo de la tabla clasificatoria.