La deuda del Deportivo, según los administradores, asciende a 156 millones

La relación de créditos enviada por Cryex a los acreedores estima que el Deportivo de la Coruña debe 53 millones más de los presentados por su presidente, Augusto Cesar Lendoiro, en el Juzgado Mercantil número 2 de A Coruña. La deuda con la Agencia Tributaria asciende a más del doble de los 40 millones que anunció el club coruñés.

La deuda del Deportivo, según los administradores, asciende a 156 millones
Augusto César Lendoiro durante la rueda de prensa (Foto: Nando Martínez | Vavel.com)

Publica hoy La Voz de Galicia que las cifras proporcionadas por el presidente del Deportivo de la Coruña,  Augusto César Lendoiro, son incorrectas. Según los datos aportados por los administradores el Dépor debe 156 millones de euros, 53 más de los que anunció el presidente.

Los administradores, según recoge el proyecto de relación de créditos que han confeccionado, elevan a 156 millones la deuda del club coruñés, de los cuales 93,7 son con Hacienda (Lendoiro aseguró que rondaban los 40 millones). La propia Agencia Tributaria, mediante certificación administrativa- que forma parte de su comunicación de créditos efectuada en el juzgado Mercantil número 2 de A Coruña-, ha confirmado estos datos.

El listado de acreedores, según las últimas estimaciones, supera los 200, y van desde futbolistas y exfutbolistas del club hasta entrenadores y personal de limpieza, pasando por clubes españoles y extranjeros, empresas de transportes o firmas farmacéuticas.

Representantes del club coruñés ya alegaron en su momento que “Hacienda no deduce de esos casi 94 millones de euros los 14 millones que el club pagó en octubre, tampoco el pago del IRPF y el IVA de enero, así como tampoco los procesos judiciales en los que los juzgados le dieron la razón al Deportivo".

Respecto a las peticiones de algunos administradores de suspender y apartar al presidente Lendoiro de las responsabilidades administrativas del club, los representantes del mismo emitieron recientemente un comunicado en el que acusan a los administradores de anticiparse a una situación en la que se llegase a la “fase de calificación”, algo que por el momento no se ha dado ni está claro que vaya a darse.