Bebeto, el gol blanquiazul

No creo que Dios quiera exactamente que seamos felices, quiere que seamos capaces de amar y de ser amados, quiere que maduremos, y yo sugiero que precisamente porque Dios nos ama nos concedió el don de sufrir; o por decirlo de otro modo: el dolor es el megáfono que Dios utiliza para despertar a un mundo de sordos; porque somos como bloques de piedra, a partir de los cuales el escultor poco a poco va formando la figura de un hombre, los golpes de su cincel que tanto daño nos hacen también nos hacen más perfectos. Clive Staples Lewis (1898 – 1963) Escritor británico.

Bebeto, el gol blanquiazul
Bebeto en un partido con el Deportivo de la Coruña.

Tal día como hoy, 16 de febrero, hace 48 años nacía Bebeto Gama da Oliveira, un Dios en A Coruña. Un Dios que apareció para llevar a un humilde equipo como el Dépor a la élite. Un Dios que con trabajo, humildad y un señor equipo con el que pelear ante Goliat quiso conceder a todo el deportivismo el don de sufrir como Clive Staples Lewis escribió. Pero ese sufrimiento hizo que los éxitos que vinieron 'a posteriori' se disfrutaran más si cabe.

Vertical y escurridizo, con pinta de no hacer daño a nadie y bajo ese silencio que todo el mundo puede escuchar, se hacía sitio entre los grandes. Quizás nunca se le dio la importancia que en realidad tenía, o quizás sí. Roberto Gama da Oliveira, 'Bebeto', consiguió debutar como profesional en el Vitoria de Bahía. Jugó posteriormente seis temporadas en el Flamengo y otras dos en el Vasco de Gama. Esa fue su trayectoria antes de dar el salto a la Liga Española donde sin tiempo a darse cuenta se convirtió en historia.

118 goles en 131 partidos, que se dice pronto, hicieron que Bebeto se convirtiera en el máximo goleador de la entidad blanquiazul. Cuatro fueron los años que luchó con el Deportivo por vencer a Goliat. Cuatro años que dieron sus frutos. Con el resto de compañeros, Bebeto consiguió el, por todos conocido, subcampeonato de Liga en la temporada 93-94. Consiguió dar al deportivismo el don de sufrir. Consiguió que toda España y parte del mundo entero admirase al equipo coruñés por ser capaz de competir con aquellos monstruos. Después logró el primer título que conquistaba un conjunto gallego haciendo venganza ante el Valencia. La Copa de su Majestad el Rey. Y de carrerilla la Supercopa de España.

Bebeto fue pichichi en la temporada en la que llegó a Coruña después de meter un total de 29 goles. Además, con Brasil, fue capaz de lograr un titulo mundial en 1994.

A la sombra de Romario, quizás no haya sido valorado todo lo que se puede valorar lejos de tierras gallegas pero ¿allí? Allí él mismo lo dijo: “El Deportivo es una cosa aparte. Allí, gracias a Dios, yo hice historia, marqué una época en el club.(...) El pueblo tenía un reconocimiento muy grande por mí (...). Iba a pasar tres años, pero por todo eso me quedé cinco (…). Volví recientemente allí, después de diez años, por la conmemoración del centenario del Deportivo. Fui recibido con mucha fiesta, tuve que desfilar por las calles, di la vuelta olímpica al estadio, me llevaron a hombros (...). Fue todo maravilloso. Aquel equipo era muy fuerte. Hicimos feliz a mucha gente, fue entonces cuando empezó el “SúperDepor”. La gente hasta hoy nos tiene reconocimiento, por todo el trabajo que hicimos”.