Empate y derrota en los penaltis

Empate y derrota en los penaltis

Los jugadores del Espanyol perdieron ayer el Trofeo Ciudad de Zaragoza en la tanda de penaltis. Los de Pochettino acabaron jugando con nueve hombres y los dos únicos goles del partido fueron de penalti.

El partido no parecía amistoso. Era el rival de más nivel de la pretemporada, pero a los blanquiazules les faltó profundidad a partir de medio campo. Al final, cuatro expulsiones y empate por dos goles de penalti. Los once metros sentenciaron el vencedor del trofeo, que fue el Zaragoza. El colegiado Clos Gómez además, calentó un partido que no dio para tanto.

Al comienzo del partido, el Zaragoza arrancó fuerte pero poco a poco el Espanyol fue controlando el partido. Tanto Wakaso como Verdú tuvieron sus opciones, hasta que Clos Gómez, que ya había empezado a caldear el ambiente con dos amarillas a jugadores maños, pitó un penalti dudoso de Capdevila a Montanés. Era el minuto 25, y Apoño no falló y adelantó al Zaragoza en el marcador.

No duró mucho la ventaja maña, pues seis minutos después Clos Gómez señalaba un claro penalti de Loovens a Álvaro por un empujón. Y además, expulsión del defensa local hecho que indignó al Zaragoza y los aficionados maños de las gradas. Verdú no falló, y el empate se materializó en el marcador. Pero el entrenador del Zaragoza, Manolo Jiménez, chutó un balón hacia el colegiado y se enfrentó a él, hecho por el que también fue expulsado.

Con el ambiente calentito, el Espanyol dominaba pero no conseguía pasar de medio campo. Después del descanso, el guion parecía el mismo y Víctor Sánchez, defensa periquito, fue expulsado por dos amarilla: una por una falta y la otra por protestar. Ya iban tres expulsados y el cuarto no tardaría en llegar.

Mauricio Pochettino decidió dar salida a Tejera, Baena y Héctor, y minutos más adelante Thievy, Rui Fonte y Víctor Álvarez. Pero Tejera un estuvo mucho en el terreno de juego ya que  cinco minutos hizo dos faltas que le costaron dos amarillas, y la expulsión.  

El Espanyol se quedó con nueve y el partido fue diluyéndose, por el calor y el desgaste físico. No hubo tiempo para mucho más y el partido finalizó con el empate a uno. En la tanda de penaltis, marcaron Alfonso, Forlín, Thievy y Moreno, y fallaron Fonte, en la primera tanda y Víctor Álvarez en la siguiente serie. Los maños se adjudicaron pues, el trofeo de su ciudad y al Espanyol sólo le queda pensar en el Mallorca. La pretemporada ya acabó, ahora la liga ya espera.