Hoy se cumplen veinte años de la primera Champions de la historia del FC Barcelona

El 20 de mayo de 1992 en Wembley, el Barcelona conquistó su primera Champions League ante la Sampdoria. El partido se decidió en el minuto 111 de la prórroga con un inolvidable gol de falta directa de Ronald Koeman, para conseguir así el ansiado trofeo que se había escapado años atrás en Berna y Sevilla. Hoy, se cumplen veinte años de aquel momento histórico en los 112 años de historia del FC Barcelona.

Hoy se cumplen veinte años de la primera Champions de la historia del FC Barcelona
Barcelona
1 0
Sampdoria
Barcelona: Zubizarreta, Juan Carlos, Ferrer, Koeman, Nando, Eusebio, Bakero, Guardiola (Alexanco, min. 113), Laudrup, Salinas (Goikoetxea, min. 64), Stoichkov.
Sampdoria: Pagliuca, Mannini, Lanna, Vierchowod, Katanec, Lombardo, Pari, Cerezo, Bonetti (Invernizzi, min. 72), Vialli (Buso, min. 100), Mancini.
MARCADOR: 1 - 0, min. 111, Koeman.
ÁRBITRO: Aron Schmidhuber (ALE). Amonestó con tarjeta amarilla a Bakero por parte del FC Barcelona y a Mannini, Vierchowod y Mancini en la Sampdoria.
INCIDENCIAS: Final de la Copa de Europa de 1991/92 disputada el 20 de mayo de 1992 en Wembley.

Tal día como hoy pero hace veinte años, el FC Barcelona conquistaba su primera Copa de Europa en el mítico estadio de Wembley gracias a un gol en la prórroga de Ronald Koeman.

El equipo azulgrana había conseguido llegar anteriormente a dos finales en esta competición europea. En la temporada 1960/61, el conjunto catalán caía en Berna ante el Benfica portugués. Pese a adelantarse en el marcador con un gol de Kocsis, José Águas y un desafortunado Ramallets, dieron la vuelta al marcador para el equipo luso. Coluna hizo aún más dolorosa la derrota en la segunda mitad y el gol de Czibor para el Barcelona no pudo impedir que el Benfica se alzase con el trofeo.

Veinticinco años después, en la temporada 1985/86, el Barcelona se presentó de nuevo en la final tras ganar en penaltis en semifinales al Göteborg sueco. Su rival en la final del Sánchez Pizjuán fue el Steaua de Bucarest y tras el cero a cero durante los noventa minutos reglamentarios y los ciento veinte de prórroga, la final se decidió en los penaltis. El equipo rumano convirtió dos penaltis y su guardameta, Helmuth Duckadam se convirtió en el héroe del partido deteniendo los cuatro penaltis del Barcelona, concretamente los que lanzaron Alexanco, Ángel Pedraza, Pichi Alonso y Marcos Alonso.

En la campaña 1991/92, el Barcelona dirigido por Johan Cruyff empezó la temporada conquistando la Supercopa de España ante el Atlético de Madrid tras ganar en el Calderón y empatar a uno en el Camp Nou gracias a un gol de Bakero a veinte minutos para el final. En Liga, el equipo catalán antes de disputar la final de la Champions, era segundo a dos puntos del Real Madrid.

El camino de los dos equipos en la Copa de Europa hasta la final

En el primer cruce de dieciseisavos, el Barcelona eliminó al Hansa Rostock alemán tras ganar por 3 a 0 en el Camp Nou y perder por un solo gol en el país germano. La Sampdoria se enfrentó al Rosenborg, al que goleó por 5 a 0 en casa y al que derrotó también en Noruega por 1 a 2.

En octavos, el equipo de Johan Cruyff se midió a otro equipo alemán, el Kaiserslautern. Tras ganar por 2 a 0 en el Camp Nou, los germanos dieron la vuelta a la eliminatoria y ganaban por 3 a 0 en su campo hasta que Bakero con un cabezazo en los minutos finales, dio el pase al Barcelona. La Sampdoria tampoco lo tuvo fácil, tras caer en Hungría ante el Budapest por 2 a 1 en la ida, remontó con un victoria por 3 a 1 en Italia.

En esta edición de la competición europea, las rondas de cuartos de final y semifinales se unificaron en una, formada por dos grupos de cuatro equipos que jugarían entre sí a partidos de ida y vuelta y la que los primeros clasificados de cada grupo, jugarían la final. Así pues, el Barcelona quedó encuadrado en el grupo B con el Sparta de Praga, Benfica y Dinamo Kiev. En la penúltima jornada el Sparta de Praga venció al Barcelona en su campo y se puso a un punto del equipo azulgrana en la cabeza del grupo. Pero en el último partido, los checos cayeron por la mínima en Kiev y el Barcelona ganó en casa al Benfica clasificándose así para la final. En el grupo A, la Sampdoria quedó encuadrada con el Estrella Roja, Anderlecht y Panathinaikos. El equipo italiano era líder del grupo a falta de una jornada pero con tan solo un punto de ventaja sobre el Estrella Roja. En aquel último partido, los chicos de Vujadin Boškov empataron a uno en casa ante el Panathinaikos y los croatas perdieron por 3 a 2 ante el Anderlecht, posibilitando el pase a la final del equipo italiano.

  

  

El inolvidable gol de Koeman en Wembley

Aquel 20 de mayo de 1992, el FC Barcelona afrontaba su tercera final de la Champions League tras 92 años de historia sin haber conseguido levantar hacia el cielo el ansiado trofeo y tras las dos oportunidades perdidas en Berna y en Sevilla.

Enfrente estaba la Sampdoria, campeón por primera y única vez en su historia de la Liga Italiana la temporada anterior y debutante en una final de Champions League. Aquel equipo dirigido por el serbio Vujadin Boškov y con jugadores como Pagliuca, Lombardo, Vialli o Roberto Mancini se había enfrentado ya hace tres temporadas al Barcelona en la final de la Recopa. En la primera campaña de Johan Cruyff en el banquillo azulgrana, el equipo catalán ganó aquella final por 2 a 0 con goles de Julio Salinas y López Rekarte.

La final en Wembley se presentaba con muchos alicientes, con ganas de revancha por parte del equipo italiano tras haber perdido aquella Recopa tres temporadas atrás y con la ilusión de ganar la Champions en su primera final. Y en el bando azulgrana, con el deseo de que a la tercera fuese la vencida y que por fin pudiesen levantar hacia el firmamento el trofeo que les acreditase como campeón de Europa.

En la primera mitad del encuentro, los dos equipos se tanteaban el uno y al otro y no arriesgaban en exceso, pero pese a esto, se produjeron algunas ocasiones de gol. Por parte del Barcelona fue Koeman el que intentó inaugurar el marcador con un disparo lejano de falta directa, pero Pagliuca consiguió repeler el esférico. La réplica la pondría Lombardo con un chut con la zurda dentro del área que obligó a Zubizarreta a emplearse a fondo para evitar el tanto italiano.

Ya en la segunda mitad los dos equipos se lanzaron a por el gol que les llevase a la gloria. La suerte y la gran actuación de los dos cancerberos, parecían presagiar que el partido no se iba a decidir en los cuarenta y cinco minutos que quedaban por delante.

El Barcelona tuvo al menos tres ocasiones claras para conseguir la victoria, Salinas tuvo la primera tras marcharse a trompicones en el área de tres defensores y sacar un disparo que Pagliuca detuvo con su mano derecha. Stoichkov tuvo en sus botas otras dos acciones de gol. La primera con un disparo cruzado con la zurda que se encontró con el pie izquierdo del meta italiano y la segunda fue la más clara, Laudrup metió un gran pase en profundidad para el búlgaro en un contragolpe, Hristo se plantó en el área y su tiro cruzado se topó con el poste cuando casi todos cantaban el gol.

La Sampdoria también pudo marcar antes del pitido final del partido y siempre por mediación de Gianluca Vialli. La primera ocasión llegó tras un centro de Lombardo desde la banda derecha que Vialli remató de primeras en el área mandando el balón por encima del larguero. En la segunda consiguió marcharse de Koeman para lanzar un fuerte disparo sobre la portería azulgrana que se topó con los guantes de Zubizarreta. Cuando quedaban ya pocos minutos para el final, en otra acción en la que se quedó solo ante el guardameta español, Vialli le picó el balón por encima pero el cuero se marchó ligeramente desviado y no entró en la portería azulgrana.

Ya en la prórroga, los nervios se iban apoderando de todos y ninguno quería fallar en los momentos cruciales de la final. Bakero estuvo a punto de marcar para el Barcelona en los primeros quince minutos pero de nuevo Pagliuca se mostró seguro bajo los palos. Hubo que esperar hasta el minuto 111 para que llegase la acción que cambiaría el destino del encuentro.

En aquel minuto, el Barcelona buscaba el gol en las inmediaciones del área, Bakero retrasó para Laudrup, el danés jugó con Stoichkov y éste retrasó de nuevo para Eusebio, que tras una pugna con Giovanni Invernizzi cayó en la frontal y el colegiado germano Aron Schmidhuber señaló falta.

Hasta allí se dirigió Ronald Koeman, el experto cañonero holandés del Barcelona que iba a disponer de una oportunidad de oro en su mayor especialidad, para intentar dar la victoria al equipo azulgrana. Tras el pitido del árbitro, Stoichkov tocó el balón, Bakero lo detuvo y Koeman lo lanzó con un trallazo descomunal que se coló como una exhalación en la meta de Gianluca Pagliuca para provocar el delirio de la afición azulgrana desplazada hasta Wembley y la del resto del mundo, para celebrar así un hecho histórico en la trayectoria del Barcelona y que hoy cumple veinte años, la primera Copa de Europa azul y grana.