Mascherano, jefazo en la sombra

El argentino comienza su tercera temporada en el F.C. Barcelona consolidado como un central de garantías. Además, Mascherano renovó su contrato con el F.C. Barcelona hasta 2016. Dos temporadas más de azulgrana. Así, el argentino ve recompensado el esfuerzo y la entrega que siempre demuestra por la camiseta del Barça.

Mascherano, jefazo en la sombra
Javier Mascherano, el jefecito

Javier Mascherano llegó al Barcelona como un fichaje de perfil medio para perfeccionar una plantilla difícilmente mejorable. Aterrizó en un grupo repleto de talento como un complemento, como un entrante o un telonero de lujo. Y lo hizo siempre con la convicción y la sapiencia necesarias de saber a qué lugar llegaba. No fanfarroneó ni siquiera en su presentación como nuevo fichaje blaugrana. Ese acto en donde muchas de las nuevas incorporaciones de los equipos hipotecan su futuro con promesas incumplibles. El jefecito fue muy sincero en sus primeras declaraciones como jugador del Barça. “Sería un necio si pensara que voy a venir a jugarlo todo. En las posiciones en las que juego hay tres campeones del mundo que lo han ganado todo con el Barcelona, así que sé que no jugaré siempre”, explicó el argentino en rueda de prensa.

Mascherano conocía cuál podía ser su rol en su nuevo equipo. Sin embargo, siempre soñó con jugar en el Barcelona. El argentino, siempre trabajador incansable, vio recompensado su esfuerzo y formó parte del F.C. Barcelona. Pero su cometido en su nuevo equipo no varió mucho de sus pensamientos iniciales. Hasta que Guardiola lo necesitó en otra zona del terreno de juego desconocida para el argentino.

Mascherano retrasó su posición de mediocentro a central producto de las urgencias y como una solución discontinua ante las bajas en defensa de su equipo. Como el mismo futbolista reconoció, “no había muchas opciones por las lesiones. Pep tenía que optar por Sergio o por mí. Y priorizó el hecho de no desarmar el mediocampo. No es lo mismo jugar con Sergio que conmigo”. Y el argentino no defraudó a Pep Guardiola, quien encontró en la figura de Mascherano a un central con enormes competencias para ejercer como tal, a un comodín que le abría un abanico de posibilidades para perfilar su plantilla.

Su adaptación al puesto de defensa ha sido tan rápida y eficiente, que ya no solo es un central más de la plantilla, sino que su club sondea el mercado de fichajes para encontrar un nuevo ‘Mascherano’. Todo ese esfuerzo, trabajo y entrega a su club se ha visto recompensado con una ampliación de contrato. El jefecito batallará por la camiseta blaugrana hasta 2016.

Mascherano es uno de esos futbolistas a los que el presente no trata tan bien como mereciera. Son más valorados con la perspectiva que otorga el tiempo. Y siempre cuanto más tiempo pase. El presente los relega a un plano secundario en donde conviven las piezas menos glamurosas de los clubes pero que son realmente igual de imprescindibles que las estrellas más deslumbrantes.