Jugadores de Época (XIV): Bernd Schuster

VAVEL nos recoge en un serial a los jugadores que han marcado un antes y un después en la historia del mejor equipo del Mundo. Una colección para los amantes del fútbol en general, y para los culés en particular. Desde Paulino Álcantara hasta Leo Messi, pasando por Luís Suárez, Cruyff o Guardiola. 27 entregas que nos permitirán conocer a fondo a esos jugadores de época.

Jugadores de Época (XIV): Bernd Schuster
Bernd Schuster llegó al Barcelona en 1980 y estuvo 8 temporadas (Foto: FCB)

Bernard Schuster (Augsburgo, Baviera, 22 de diciembre de 1959), fue uno de los mejores centrocampistas organizadores en la Europa de los años 80. Apodado en Alemania El ángel rubio y en España El nibelungo, fue el motor del Barça durante 8 temporadas (1980-88), en las que jugó 295 partidos. Consiguió 1 Liga (1984-85), 1 Recopa (1981-82), 3 Copas del Rey (1980-81, 1982-83 y 1987-88), 2 Copas de la Liga (1982-83 y 1985-86) y una Supercopa de España en 1983. Fue un futbolista muy completo, fuerte físicamente y con una gran visión de juego, capaz de crear y distribuir con precisión. A su habilidad en el lanzamiento de tiros libres hay que añadirle un carácter difícil, hecho que le comportó más de un problema. Desarrolló gran parte de su carrera en España, jugando también en el Real Madrid y el Atlético de Madrid.

Schuster comienza a formarse desde pequeño en el equipo de su barrio, el Hammerschmiede. Con 16 años, apenas un juvenil, ya jugaba en el mejor equipo de su localidad natal, el FC Augsburg, donde empezó a destacar por su calidad y fuerza. Su juego no pasó desapercibido y en 1978 el Colonia se hizo con sus servicios. De la mano de su mentor, Hennas Weisweiler, inicia una carrera meteórica, consiguiendo la Bundesliga y la Copa alemana en su año de debut. Con 20 años debuta con la selección absoluta alemana, acudiendo a la Eurocopa de 1980 disputada en Italia. Alemania gana ese título con Bernd como gran revelación y a final de año es premiado con el Balón de Plata.

Llegada a Barcelona

Su buena actuación le abrió la puerta al fútbol español. Tras el verano es traspasado al FC Barcelona, donde consolidó su estilo. Él mandaba, dirigía, chutaba los penaltis y las faltas con maestría. Un futbolista no demasiado rápido con el balón pero si con la cabeza. En 1981 sufrió una grave lesión por una dura entrada del defensa del Athletic Club Andoni Goikoetxea, pero volvió al máximo nivel entre 1982 y 1984. Junto al argentino Diego Armando Maradona formó  una pareja de extranjeros perfecto, aunque no consiguieron todos los títulos deseados. Sólo consiguió el título de Liga en la temporada 1984-85, terminando como segundo máximo goleador del equipo tras Archibald.
 
Su controvertido carácter
 
Al margen de los títulos, su fuerte carácter también marcó su etapa como culé. 

Con sólo 23 años y 21 partidos como internacional, renuncia a jugar con su selección por culpa de una discusión con el entrenador, Jupp Derwall, que no le dio permiso para ausentarse de un partido amistoso que coincidió con el nacimiento de su hijo. La presión mediática y las malas relaciones con prensa, entrenador y compañeros hicieron el resto. Alemania perdía, posiblemente, a uno de los mayores talentos futbolísticos de la época de los 80.

En Barcelona tuvo desencuentros con todos sus entrenadores (Helenio Herrera, Lattek, Venables, Aragonés) y su relación con la Junta directiva se fue deteriorando. El principio del fin de su ciclo como azulgrana fue el 7 de mayo de 1986, durante la disputa de la final de la Copa de Europa entre el Barcelona y el Steaua de Bucarest. El alemán, enfadado por la decisión de Terry Venables de sustituirle con 0-0, tomó la insólita decisión de marcharse para el hotel, despreocupándose de lo que estaba ocurriendosobre el césped del Pizjuán. De la derrota de sus compañeros en los penaltis se enteró ya en la habitación del hotel. El presidente del club, Josep Lluís Núñez, decepcionado por la derrota en los penaltis, declaró que el germano no vestiría más la camiseta azulgrana. Más adelante, el club catalán argumentaría “razones médicas” para justificar su baja federativa, lo cual dio pie a una demanda judicial del jugador. El asunto terminó con una sentencia favorable al club.

Tras una temporada en blanco, Schuster fue readmitido y celebró su último éxito con la camiseta azulgrana (Copa del Rey), cuando ya había llegado a un acuerdo para incorporarse al Real Madrid la temporada siguiente.

Su paso por el Real Madrid y Atlético de Madrid

En 1988, tras finalizar su contrato con el Barcelona, ficha por el Real Madrid con 27 años. En las dos temporadas en el Bernabéu ganó dos Ligas, una Copa del Rey y una Supercopa de España. Tras desacuerdos con el presidente blanco Ramón Mendoza, se vio obligado a abandonar el equipo y en 1990 ficha por el Atlético de Madrid, donde consiguió 2 Copas del Rey.

En 1993 regresó a su país, jugando en las filas del Bayer Leverkusen. A finales de 1996 decide acabar su carrera en México al fichar por los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Con 36 años, se retira.

Trayectoria como entrenador

Tras finalizar su carrera como futbolista, Schuster no tardó en comenzar su carrera como entrenador en Alemania. En 2001, regresó a España para dirigir al Xerez Deportivo, hasta junio de 2003. Fue contratado por el Shajtar Donetsk ucraniano, al que entrenó desde julio de 2003 hasta mayo de 2004. Su siguiente destino fue el Levante, después de que dicho equipo consiguiera el ascenso a la Primera División española, y cuyo banquillo ocupó hasta mayo de 2005. Un mes más tarde, se anunció su vinculación al Getafe, al que condujo, en la temporada 2006-2007, al subcampeonato de la Copa del Rey. En julio de 2007, se convirtió en entrenador del Real Madrid hasta finales de 2008. Por último, en junio del 2010, el alemán se convierte en el nuevo entrenador del Besiktas, JK, hasta que dimite en marzo del 2011.

Su moderna manera de entender el fútbol y su peculiar carácter siguieron manifestándose desde los banquillos y las salas de prensa. Genio y figura.

Fotos: FCB