Un rival en transición

El conjunto italiano será el oponente del Barça en octavos de Champions. Con la Liga prácticamente perdida, el cetro continental ha pasado a ser su salvación en una temporada de transición. El Shaarawy, el mejor de una plantilla descompensada, huérfana de ideas y sin contundencia atrás.

Un rival en transición
El Shaarawy, estandarte del nuevo AC Milan Foto: Eurosport

AC Milan, el segundo equipo más laureado a cuanto Copas de Europa se refiere, se encuentra en plena fase de transición después de una gran década en Europa, donde consiguió dos títulos de UEFA Champions League y una época donde reinaba en el Calcio por delante de Inter, Roma o Juventus.

La revolución en Milán

Muchos cambios en la plantilla en el pasado verano y las ventas de sus dos principales estandartes, Thiago Silva y Zlatan Ibrahimovic han hecho que el conjunto “rossonero” pase a un segundo plano en el apartado futbolístico mundial. A los dos cracks se le sumaron otras bajas, viejas glorias que abandonaron el club de San Siro y que dejaron huella, como son el caso de Nesta, Gattuso, Seedorf o Inzaghi. Estos jugadores han sido reemplazados por otros sin tanta solera y que produjeron el descontento en sus aficionados, De Jong, Monteolivo o el exazulgrana Bojan Krkic son algunas de las caras nuevas de este desdibujado conjunto italiano.

El conjunto dirigido por un discutido Allegri está muy lejos de la cabeza en la Serie A, les separan 14 puntos con la Juventus, por lo que la Champions puede ser la competición que permita a los italianos hacer un proyecto ilusionante de cara al próximo curso.

Viejos conocidos

Durante el ejercicio pasado, Milan y Barça ya disputaron hasta cuatro partidos en la máxima competición continental, el balance fue de dos victorias a favor azulgrana y dos empates. En la fase de grupos, catalanes e italianos se vieron las caras en la jornada inaugural en el Camp Nou, el resultado fue de 2-2. En la vuelta el Barça confirmó su liderazgo en el grupo tras vencer por 2-3 al conjunto “rossonero”. Ambos equipo se volvieron a encontrar en los cuartos de final, en el encuentro de ida, disputado en San Siro el resultado fue de 0-0, en la vuelta, el Barça consiguió resolver la eliminatoria y pasar a semifinales tras ganar 3-1 en Barcelona.

El Shaarawy, principal valuarte

Tras la marcha del sueco Zlatan Ibrahimovic y al no haber llegado ningún fichaje de renombre, la responsabilidad en el ataque debería haber recaído sobre el excelente delantero brasileño, Pato. Pero el atacante carioca no termina de encontrar su sitio en Milán y las continuas lesiones musculares le han impedido ser el futbolista que empezó a maravillar en el Internacional de Porto Alegre. Al momento de forma de Pato se le suma la irregularidad de jugadores como Robinho o Boateng, que no termina de confirmarse como un jugador regular dentro del más alto nivel.

Entre tanta mala noticia, surgió la mejor irrupción posible, un joven de apenas 20 años se ha convertido en la mayor referencia y en el símbolo de este nuevo Milan, ese joven es Stephan El Shaarawy.

Rápido, habilidoso y con un desparpajo notable, El Shaarawy ha dejado de ser una promesa para ser una realidad. Participando escorado en banda izquierda para acabar por el centro con diagonales vertiginosas. El dinamismo y su técnica depurada sumado su capacidad goleadora han hecho del joven ítalo-egipcio un intocable para Allegri y un jugador muy a tener en cuenta en el panorama futbolístico durante la próxima década.

Así juegan

El AC Milan se refugia en una especie de 4-3-3 con una línea defensiva que alterna jóvenes con proyección con jugadores que encaran sus últimos días de fútbol. Amelia siendo el meta titular y con Mexes como líder indiscutible de esta frágil defensa “rossonera”.

En el centro del campo es donde más problemas encontramos en el conjunto de Allegri. Las bajas de Pirlo, Gattuso, Seedorf y cía han caído como una losa en la zona ancha del campo ya que los Ambrosini, Nocerino, Montolivo o Flamini no parecen ser jugadores para imponer el ritmo de un partido al más alto nivel competitivo.

La zona atacante es donde hay más y mejor variedad de futbolistas, desde el mencionado anteriormente El Shaarawy hasta el cedido por el Barça, Bojan Krkic. Jugadores que van bien al espacio como Pato, individualistas como Robinho, trabajadores como Pazzini o la potencia personificada en el caso de Boateng, son algunas de las características y variedades que tiene Massimiliano Allegri para formar una delantera de garantías y que de alguna alegría a la parroquia italiana