Un Barcelona tirano

El club blaugrana mantiene el nivel y logra 3 nuevos puntos contra un Valladolid que disputó un digno partido. La superioridad ofensiva del Barcelona decanta un nuevo encuentro para un líder que engrandece aún más el récord de puntos en un inicio liguero. Foto: Miguel Ruiz I F.C. Barcelona.

Un Barcelona tirano
Valladolid
1 3
Barcelona
Valladolid: Dani; Rukavina, Sereno, Valiente, Balenziaga; Sastre (Sastre, min. 81), Víctor Pérez; Omar, Óscar, Bueno (Rubén Peña, min. 64); Manucho (Javi Guerra min. 75)
Barcelona: Valdés; Alves, Piqué, Mascherano, Jordi Alba; Busquets, Xavi, Thiago (Iniesta, min. 83); Pedro (Tello, min. 92), Alexis (Villa, min. 76), Messi
MARCADOR: 0-1, min. 42, Xavi; 0-2, min. 58, Messi; 1-2, min. 88, Javi Guerra; 1-3, min. 92, Tello
ÁRBITRO: El árbitro Clos Gómez amonestó con tarjeta amarilla a los locales Bueno (min. 25), Sereno (min. 34), Óscar (min. 66); y al visitante Thiago (min. 39).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la decimoséptima jornada del Campeonato Nacional de Liga. Estadio José Zorrilla.

Nueva exhibición del potencial ofensivo del F.C. Barcelona. Los blaugranas continúan agrandando el récord de puntos consecutivos en un inicio de Liga que ya ronda el ecuador del campeonato. Los futbolistas del Barça lograron una victoria trabajada que podrán dedicar a Tito Vilanova. Jordi Roura dirigió a los jugadores blaugranas pero el estilo se mantuvo. El Barça fue el mismo que ha arrollado a sus rivales durante el campeonato. Intenta destrozar desde el inicio y si no lo consigue, baja el ritmo de los encuentros para adormecer a sus rivales para luego desplegar toda su calidad en la definición. Da la sensación de que este Barcelona actúa con premeditación y alevosía, que engaña a sus contrarios para atraerlos a una trampa mortal. Los 3 goles del Barcelona en Zorrilla llevan este sello. E incluso el primero pudo llegar por esta vía, por la calidad tirana de sus futbolistas. Messi estrelló una falta directa en el palo de la portería de un Dani Hernández vencido. Antes del primer gol blaugrana, el Valladolid consiguió frenar el vertiginoso inicio del Barcelona y el partido entró en esa calma que precede a la embestida. Los locales comenzaron a retrasar a los futbolistas de Roura con una buena presión y crearon peligro con robos y contras rápidas, pero todas ellas estériles. Djukic fue valiente y mantuvo el sello que está permitiendo al Valladolid competir en la zona media de la tabla.

Xavi adelanta al Barcelona al final de la primera mitad

Ese orden se vio truncado cuando el Barcelona hilvanó la mejor jugada de la primera mitad. Los blaugranas realizaron una jugada interior con una solvencia y una superioridad aplastantes. Y la calidad de este Barça por fin se impuso sobre el trabajo colectivo del Valladolid. Tardó en llegar, pero se intuye que casi siempre llega. Messi inició la jugada en el círculo central y comenzó una carrera interior mientras se apoyó en los compañeros que encontró por el camino. Su último pase fue para Jordi Alba que, ya como extremo, asistió a Xavi para que, desde dentro del área, sin oposición y de primeras, remachara ese balón a la portería. El gol se presentó tarde en Pucela, pero con el sello del Barcelona de Tito. Esta jugada fue suficiente para destrozar las ilusiones locales de terminar la primera parte con empate en el marcador.

Messi enmenda una pifia de Messi

Tras el descaso, el Barcelona pudo anotar el segundo pero Pedro mandó al palo su cabezazo tras una rápida y brillante combinación doble con Dani Alves. Al extremo canario se le resisté el gol que encuentra sin querer cuando juega con la selección nacional. El equilibrio, quizás. Por su parte, Dani Alves realizó un gran partido y siempre fue una referencia en ataque, en donde el brasileño se mostró profundo y vertical. Pero la tiranía blaugrana quedó ejemplarizada en el segundo gol, con la firma de Messi. El argentino erró una clamorosa ocasión con la derecha, y desde dentro del área falló un disparo que se marchó muy desviado. Pero la escala Messi no contempla un error si no se subsana con una genialidad. El delantero argentino tan solo necesitó 30 segundos para enmendar su pifia. Corrió en diagonal a portería, tiró un caño a un rival y cruzó un disparo imposible para Dani. De nuevo, el gol llegó por la inercia del juego y la calidad aplastante que poseen los futbolistas blaugranas.

Hasta el tanto del Valladolid, se pudieron sacar dos conclusiones. La primera es que el estado físico y mental de Alexis es alarmante. El chileno lo intenta y nunca se esconde, pero sus piernas y su mente siempre llegan tarde. La distancia entre el éxito y el fracaso para el chileno siempre es un metro, el que le falta para obtener recompensa por el esfuerzo. La segunda es que con Thiago, Tito Vilanova y su cuerpo técnico ganan un gran recurso. Thiago desarrolló un partido muy completo en Zorrilla.

El Valladolid fue atrevido hasta el final y fue fiel al estilo que Djukic ha conseguido transmitir a sus futbolistas. Y logró anotar y recortar el marcador. A falta de dos minutos para el final del partido, Javi Guerra marcó tras rematar su propio rechazo tras una primera intervención de Valdés. La afición local soñó con la heroica de las noches inolvidables pero de nuevo, y otra vez con una autoridad que abruma, el Barcelona cerró definitivamente el encuentro. Tello se aprovechó de una defensa adelantada y ya volcada al ataque y marcó gol cuando apenas llevaba unos segundos en el terreno de juego. El gol que le es esquivo a Pedro, de momento lleva la firma de Tello.

Y así terminó una nueva victoria de este Barcelona que continúa con un camino imperial hacia el título de Liga. El campeonato es todavía largo, pero con esta autoridad y tiranía pocos puntos se perderán por el camino.