La sonrisa de Pedro León
El centrocampista murciano pasó anoche por los micrófonos de la cadena COPE, dando un repaso a su situación actual y reciente en “El Partido de las 12”. En su entrevista, una de las primeras cosas que destacó Juan Antonio Alcalá fue la presencia de un futbolista sonriente, que meses atrás tenía más motivos para llorar que para otra cosa. Como bien dijo el locutor, si Pedro León vuelve a sonreír, buena noticia. Para él, para el Getafe y para el fútbol.
Anoche se escuchó a un Pedro León tranquilo, sereno y con los pies en el suelo. Y, sobre todo, a un futbolista recuperado para la causa, a una persona que ha vuelto a sentirse feliz en Getafe. Se le notó dolido, cómo no, pero con la mirada al frente y pensando en lo bueno que queda por venir. Guardándose lo malo, lo que no quería decir para no dañar la imagen del Real Madrid, para no dejar en mal lugar a un club que, según él, le ha tratado bien. Con el Madrid no hay rencores, sólo con el entrenador, aquel que no dudó en humillarlo públicamente apartándole del equipo durante dos meses. A pesar de todo, Pedro León se queda con lo bueno de ese sueño convertido en pesadilla.
“No lo entiendo”. Fue la frase más repetida ayer por Pedro. Ante cualquier atisbo de posible polémica con su ex entrenador, el muleño hacía mutis. Los silencios del centrocampista rebosan cautela y dolor, inteligencia y prudencia. No es el momento de hablar, es el momento de olvidar, de disfrutar de su trabajo y de volver a sentirse futbolista. Se limitó a hablar bien de todo el Real Madrid, salvo de su míster. Cuando se le preguntaba por él, el murciano, muy tranquilamente, se mordía la lengua. La misma sangre fría que demuestra sobre el césped la manifestó anoche ante los micrófonos. Sus palabras denotan dolor, pero sabe que ni es el momento ni el lugar de decir todo lo que piensa, sino de pensar todo lo que dice. Seguro que el dolor sigue presente, por dentro, pero la diferencia es que en la actualidad sí se siente valorado, se divierte trabajando y se vuelve a creer futbolista de verdad.
Del infierno que pasó día a día en Valdebebas poco se sabe, aunque una conclusión sí se puede sacar: un profesional, por malo que haya hecho, no merece un trato tan discriminatorio. Ahora toca olvidar y recuperarse anímica y físicamente. En ello está, en un equipo y una ciudad que ya conoce, en un club que ha vuelto a depositar su confianza en él y en todo el talento que atesora. Entretanto, Pedro quiere pasar página y recuperar el tiempo perdido gozando sobre un terreno de juego. La felicidad, según él, ya la ha recobrado, la ha vuelto a encontrar en el sur de Madrid. Y, aunque admite que le está costando mucho coger el ritmo, ya está empezando a demostrar que su clase no se ha perdido en este período de ostracismo. La primera huella la dejó en Málaga, con un golazo digno de cualquier crack mundial. Ése es el Pedro al que se quiere recuperar en Getafe. Un jugador que ahora sólo piensa en el ‘Geta’, un club en el que quiere triunfar para devolverle todo lo que le ha dado.
Quien calla otorga, dicen. Ésa fue la actitud del muleño. Un futbolista herido, un profesional maltratado. Una persona que se autodefine cabezota y orgulloso, motivo por el cual no quería salir del Real Madrid. Finalmente hizo lo correcto, volver a su casa, con su afición, donde mejor le van a tratar. El objetivo es recuperarlo, recuperar su sonrisa, su alegría en el campo. Curar sus heridas para que no se enquisten y cicatricen bien. El Getafe tiene ante sí el reto y la necesidad de rescatar a un pedazo de futbolista que, sin ser Zidane ni Maradona, es necesario para nuestro fútbol. Pedro León está muy contento, vuelve a sonreír en Getafe. Y que sea por mucho tiempo.




