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Getafe CF

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Getafe CF

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El oficio y el orgullo del Getafe asfixian al Barça

El Barcelona se deja su condición de invicto en el Coliseum, merced a un gol de Valera a la salida de un córner que dejó los tres puntos en casa. Importantísima victoria para el Getafe, que coge impulso y tranquilidad en la clasificación. El Barça se descuelga y queda a seis puntos del liderato.

El oficio y el orgullo del Getafe asfixian al Barça
Getafe CF
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FC Barcelona

Impredecible. La palabra que mejor define el camino del Getafe en esta Liga. Hoy llegaba el todopoderoso Barça al Coliseum, y se volvió a cumplir la norma. Siete meses hacía que el vigente campeón de Liga no perdía un encuentro. Más de medio año, desde finales de abril exactamente, sin que los de Guardiola hincaran la rodilla en la Liga. 27 partidos sin perder y 43 consecutivos marcando como visitantes. Números grandiosos del conjunto blaugrana que han tocado a su fin el 26 de noviembre en Getafe, en una noche fría con ambiente caliente en la localidad madrileña. Estadísticas que hacen aún más meritoria la victoria de un grupo de obreros –y guerreros– vestidos de azul, que con su incansable trabajo y un orden táctico inconmensurable han logrado lo que nadie hasta ahora: robarle tres puntos al Barça.

Dicen que la fe mueve montañas. En Getafe últimamente vende ilusiones. Cuando peor pintan las cosas, salta la chispa que vuelve a conectar la esperanza. Tras el batacazo de la jornada pasada en Gijón, la visita del Barcelona no llamaba al optimismo. Un calendario duro, bajas importantes y la sensación de debilidad del equipo auguraban una noche de pesadilla para los locales y plácida para los visitantes. Sin embargo, el mensaje transmitido por la plantilla y el entrenador durante la semana, el “imposible is nothing”, el “nadie es invencible” y el “les podemos sorprender”, se lo creyeron de verdad. No fue un mensaje vacío, era una convicción certera. Vaya si les sorprendieron.

La disposición táctica que dispuso Luis García sobre el tapete, con la baja de Abdel, estuvo determinada por un mediocampo superpoblado. Trivote con Lacen, Míchel y Casquero, y Sarabia y Diego Castro en banda. Aun con esta disposición, el cuadro azulón no consiguió, ni por asomo, quitar el balón –y por ende, el dominio– a los blaugranas. El cuero fue suyo desde principio a fin, sin intención del Geta de intentar disputárselo. Los azulones sabían muy bien su cometido, con dos máximas por encima de todo: cerrarse y presionar. Las dos bazas de Luis García para luchar contra el fútbol preciso del vigente campeón.

Así transcurrió el encuentro, con el Barça dueño del balón y el Getafe corriendo detrás de él. Cuando los locales podían, cortaban la circulación blaugrana; cuando no, la posesión barcelonista protagonizaba el partido. A pesar del control del cuero, los de Guardiola no finalizaban ese dominio en peligro. La defensa cerrada del Geta, con casi todos los jugadores detrás de la pelota, hacía más difícil la inquietud de Moyá. Ocasiones tuvieron los visitantes, pero menos de las habituales. Y menos amenazantes. Alguna falta, alguna intentona de Messi, pero sin premio. Cuando disparaban, se encontraban con el salvador Moyá. Menos trabajo tuvo Valdés, que terminaría el encuentro con los guantes como nuevos. La disposición getafense hacía que, cuando robaban, se les hiciera imposible llegar al área rival, al haber un oasis de cara al campo contrario.

No era el día del equipo que en un abrir y cerrar de ojos te destroza, pero si se producía un gol, estaba claro en qué portería sería. Así, se llegó al descanso con un empate a cero con el que resoplaba la afición getafense. La reanudación no cambió el guión, aunque sí la escena. El Getafe se dio cuenta de que la presión del Madrid le podía pesar a su rival, y supo leerlo a la perfección. Con la misma filosofía, regalando el campo, apretó los dientes y subió un punto más la presión. El equipo se hizo más incisivo, y poco a poco le fue durando más el balón. El Barça sabía que se la jugaba, y eso benefició al cuadro local. Cuantos más minutos pasaban, más se volcaban los blaugranas y más se lo creían los azulones. De esa fe vino un córner, una oportunidad para creer. Y de ese saque de esquina vino el único tiro a puerta del Geta en todo el encuentro. Con tan buena suerte –y buen hacer–, que ese tiro tampoco lo tocaron los guantes de Valdés. Fue Valera el que conectó con un cabezazo el centro de Sarabia, y coló el balón en las redes rivales. Golpeando duramente al nerviosismo blaugrana, y alimentando la ilusión de un Coliseum que se vino abajo. O arriba.

El gol sorprendió a propios y extraños por igual. Pero eran los extraños los que tenían que luchar por remontarlo en poco más de 20 minutos. Guardiola puso toda la carne en el asador, y sus jugadores siguieron con el mismo discurso. Tocar y tocar para con paciencia poder llegar. El problema es que en esa situación, con el reloj corriendo en su contra y unos hombres vestidos de azul redoblando esfuerzos, la paciencia era muy difícil de sostener. Tuvieron sus oportunidades de empatar –gol anulado por discutido fuera de juego incluido–, y el Getafe salió a la contra con más intención que acierto. En una de esas salidas, Miku perdió el balón en el último minuto y propició una última jugada de infarto. Messi entró al área y en el mano a mano con Moyá dirigió el cuero al palo, que repelió el mismo hacia Pedro; el disparo del tinerfeño lo despejó el portero getafense para dar por concluido el partido.

La suerte por fin sonrió en Getafe. Pero sería de necios e injustos reducir la gloria local a la fortuna. El equipo se rebozó en el barro, y tiró de orgullo con oficio y un trabajo sucio digno también de ensalzar. Lacen, Casquero y Míchel, sublimes en la contención; Moyá, espectacular bajo los palos; la defensa, mucho más que bien. Sarabia puso el toque en el gol y en alguna falta, y Diego Castro la pausa para mantener el balón. En resumen, sobresaliente generalizado en un equipo que sigue desafiando a la lógica. Con el Getafe, la emoción está más que asegurada. Tan capaz es de perder partidos a pares en el último minuto, de caer ante rivales modestos, de perder puntos en casa con todo de cara, como de ganar remontando al Atleti con uno menos, o de dejar al Barça sin media liga. Nada es imposible en el Coliseum. De la noche a la mañana, el equipo blando se convirtió en once rocosos gladiadores que bien cerraditos no han dejado respirar al vigente campeón. Y ese enorme trabajo tiene su recompensa: hoy los campeones son ellos.

Ficha técnica:
Getafe CF: Moyá; Valera, Cata Díaz, Rafa, Mané (Lopo, 48'); Lacen, Casquero, Míchel, Sarabia (Pedro Ríos, 83'), Diego Castro (Juan Rodríguez, 91'); y Miku
FC Barcelona: Valdés; Alves, Piqué, Abidal, Maxwell (Cuenca, 71'); Busquets, Xavi, Thiago (Keita, 64'); Alexis (Pedro, 71'), Villa y Messi.
GOLES: 1-0 (min. 67): Valera remata un córner botado por Sarabia.
ÁRBITRO: Teixeira Vitienes, anuló un gol legal al Barcelona al no existir fuera de juego previo.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la decimotercera jornada de la Liga BBVA, el Colisuem Alfonso Pérez, ante unos 15.000 espectadores, 3.000 de ellos culés.
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