Getafe y Athletic dan por bueno el empate
Reparto de puntos sin goles en el Coliseum, en un partido en el que tanto locales como visitantes tiraron la primera mitad. En la recta final se soltaron y pusieron emoción a un choque que pudo desnivelarse si no llega a ser por el larguero, que evitó los goles de Susaeta y Miku. El Athletic sigue sin ganar en el Coliseum y el Getafe suma tres partidos consecutivos sin conocer la derrota.
Partido de 45 minutos el que ha tenido lugar en el Coliseum. Uno de esos encuentros en el que tanto unos como otros prefieren evitar el mal trago de la derrota a disfrutar la alegría de la victoria. Se ponían en juego tres puntos muy jugosos para Getafe y Athletic, que de conseguirlos les permitían dar un paso adelante en pos de sus objetivos e insuflar tranquilidad a los suyos. Pero la dinámica del choque llevó a locales y visitantes a conformarse con la seguridad y la calma del empate. Un punto de indiferencia, pues ni unos ni otros ven alterada su situación en la clasificación.
Esa sensación de sosiego ante el resultado final se pudo ver influenciada por el triste arranque de partido, con una primera mitad roma, sosa, sin picante. Ni creatividad, ni peligro. Poca cosa se vio durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Por un lado, un Getafe con intención pero sin las herramientas adecuadas para consolidar sus llegadas y transformarlas en ni siquiera susto para el Athletic. Los leones, en cambio, sí gozaban de instrumentos para hacer daño, pero les condenaba su indolencia en ataque. Lo más interesante, la constante movilidad de sus jugadores, que por momentos hacía a De Marcos situarse como jugador más adelantado o a Muniain (centenario en el día de hoy) recoger el balón en su propia área. El resultado: tocaban pausadamente en la zona templada, pero no rugían en las inmediaciones de Moyá. Únicamente fueron dos las ocasiones contabilizadas hasta el descanso, primero con un remate de Miku atrapado por Iraizoz y después con un disparo cruzado de Iraola. En definitiva, un equipo lo intentó sin conseguirlo y el otro ni se propuso intentarlo.
Tras el entreacto el partido se transformó en algo más entretenido. Getafenses y bilbaínos se dieron cuenta de que había que hacer algo más para ganar, y mostraron un punto más de intensidad. El atrevimiento lo puso el Geta, que salió dispuesto a cambiar el equilibrio en el marcador. Fue Rafa el que a punto estuvo de conseguirlo tras una buena combinación del ataque azulón, pero su remate dentro del área se fue desviado. Ambos equipos se estiraron y animaron un partido alicaído. Los rojiblancos tuvieron su primera oportunidad en botas de Toquero, titular en la punta del ataque ante la suplencia de Llorente. El internacional riojano volvería a los terrenos de juego, tras semanas de ausencia, justo en el momento álgido del encuentro, cuando llegó la emoción. Parece que su reaparición espoleó al Athletic, ya que primero un gol anulado por fuera de juego y acto seguido un disparo al larguero de Susaeta llevaron el miedo a las gradas. A la postre, ambas ocasiones se convertirían en el bagaje de los de Bielsa para llevarse el saco con los tres puntos del Coliseum.
Poco más ofrecieron para robar el botín los bilbaínos, a los que según avanzaban los minutos se les iba haciendo más grande el punto del empate. En frente los azulones empujaban más, y también tuvieron su momento para ganar. Miku no quiso ser menos que Susaeta y estrelló un cabezazo al larguero, a la salida de un córner. En los últimos quince minutos, el cansancio hizo mella y el partido se rompió, volviéndose un correcalles. Jugaban bien entre líneas los de Luis García, y se olía el peligro en las inmediaciones de Gorka, pero la falta de pegada les condenó. El empuje local finalmente no se vio recompensado y la parquedad de ambos equipos sí se vio coronada con un mísero punto que, por méritos, ambos merecieron y a ambos les sirve. Entre tanto conformismo, reinó una tarde más un imperial Cata Díaz, soberbio en el corte, la recuperación y la salida de balón. El emperador de Catamarca, amo y señor de la retaguardia getafense, volvió a dar una lección de seguridad. La misma que mostraron tanto Getafe como Athletic, dos equipos que tenían la oportunidad de subir un peldaño pero que se conformaron con mantenerse para no caer en el salto. Los bilbaínos siguen sin conocer la victoria en Getafe, pero suman su sexto encuentro sin perder lejos de San Mamés. El Geta encadena tres encuentros seguidos sin perder, y siete sin perder en el Coliseum. En ambos lados, razones para un optimismo que tarda en llegar. Hoy empataron a ambición.




