La hora de eludir a la trastienda

Los ojeadores y miembros de la dirección deportiva del Granada CF ya planifican la plantilla para el curso 2012/2013, hecho que se beneficiará de la salvación del conjunto rojiblanco y la garantía que despierta en varios equipos y jugadores de cierta importancia. Más confianza en un sector meramente competitivo, matiz que quedó relegado durante la pasada pretemporada, obligando a valerse de varias cesiones y préstamos de equipos como el Benfica o el Udinese Calcio. Un refuerzo exigido por el técnico Abel Resino.

La hora de eludir a la trastienda
Abel Resino durante un entrenamiento con el Granada (foto: Jesús Albarracín)

El fútbol en si mismo conlleva una serie de conjeturas que se consagran con más envergadura cuanto más crece el seguimiento a un determinado club o un determinado jugador profesional. Gran muestra de ello sucedió la pretemporada anterior con un reencontrado Granada que regresaba de los socavones del Fútbol Español para militar en Primera División treinta y cinco años después, que se dice pronto. Un manjar más voluble a la vista de conseguir la contratación de futbolistas que dieran un nivel óptimo y resarcido de cara a lograr la permanencia de un Granada que traía consigo dos ascensos de manera consecutiva.

La primera de todas las señales de humo vino de la mano de Hassan Yebda y Pape Diakhaté, ambos internacionales con sus selecciones y con un cartel muy serio en el escaparate de la “calle Europa”, jugando incluso la UEFA Champions League en alguna ocasión. Dos jugadores a los que su destino no les terminaba de convencer pero que, sin embargo, terminarían vistiendo la rojiblanca horizontal, mérito inigualable de Juan Carlos Cordero y el buen trecho que une Udine con la ciudad de La Alhambra. Fichajes, que además, tendrían marcado el sello de dos equipos que simpatizan a grueso modo con el equipo nazarí, Udinese Calcio y Benfica.

Trayendo consigo a jugadores de la talla de Carlos Martins, Julio César o Franco Jara por parte del conjunto portugués, todos con un gran rendimiento. Del mismo modo que Jaime Romero, una joven promesa del equipo de ‘los Pozzo’ y la continuidad de otros tantos como Alex Geijo, Odión Jude Ighalo, Dani Benítez o Allan Nyom. Firmando la contratación del brasileño Guilherme Siqueira y de Fran Rico, dos de los jugadores más destacados de la temporada 2011/2012. El reflejo de una gestión deportiva comandada por las buenas relaciones y el buen saber futbolístico, mérito sin duda de los directivos murcianos que llegaron a Granada allá por el año 2009.

La permanencia de los granadinistas en Primera División, el gran común detonador de todo lo que puede deparar el destino para los de Recogidas 35, renace con más fuerza y brío de cara a pensar en un crecimiento más importante, la llegada de grandes profesionales que no ven del mismo modo al equipo andaluz. Modestia aparte. Empiezan a sonar nombres como los de Dani Carvajal, Vitolo, Javi Guerra, Rodrigo, Arribas, Borja García o Jesús Fernández, todos a expensas de saber si continuará o no el técnico toledano al frente del banquillo del Nuevo Los Cármenes, el gran precursor de la remasterización de la plantilla nazarí.

Pensando en grande y relanzando el proyecto granadino con fuerza y pundonor, la misma que se ha venido dando en la ‘escuadra’ filipina durante toda la temporada, sobreponiéndose a ciertas adversidades relevantes y jugando con un número muy justo de efectivos, consecuencia además de una necesidad imperiosa por mejorar las instalaciones deportivas, en rojo y en mayúscula. El Granada sabe de su proyección, la afición también, tan solo queda convencer a algunos jugadores que un año atrás veían en el rojiblanco a un modesto limitado y circunstancial, uno al que muchos pronosticaban de nuevo en Segunda y cuya suerte parecía tener fecha de caducidad, el destino dictaminó lo contrario.

Ahora, con la incertidumbre de saber si será Abel el entrenador y Enrique Pina el presidente, cabe deparar un propósito más lúcido, una plantilla más reforzada y un equipo más fuerte de cara a no pasar apuros la próxima temporada. Evitando mencionar Europa, una competición demasiado exigente y que queda al alza, pensando únicamente en consolidarse en la máxima categoría del Fútbol Español y en lo que muchos denominan como “la mejor liga del mundo”. Un verano que determinará a todos los integrantes de un conjunto que ostenta a llamar la atención de más interesados, materia respaldada y engrandecida por un equipo soberano y en progresión. Misión cumplida.