Rocío Mateos: "Cuando juego al fútbol todo lo malo desaparece"

Rocío Mateos: "Cuando juego al fútbol todo lo malo desaparece"

Una de las jugadoras del Granada Club de Fútbol Femenino, Rocío Mateos, atendió a VAVEL en exclusiva para hablarnos del Fútbol Femenino y de su equipo. Comentó con nosotros la actualidad de un deporte caído en el olvido de muchos y poco reconocido por la gran mayoría del país. También habló de su trayectoria y de los momentos, buenos y malos, que le ha dejado este deporte desde que se pusiese por primera vez unas botas de fútbol. Ejemplo de superación, compromiso y amor por un deporte que siempre es correspondido.

Superación, compromiso, esfuerzo, sacrificio, ambición y también olvido y soledad. Esos son algunos apelativos que califican el sentir de cualquier mujer que se dedica al fútbol, que disfruta a diario de lo que más le gusta con la única ilusión de alcanzar la cima, de sobreponerse ante la adversidad que radica en la mayoría de clubes. Esperanza y anhelo forjadas con ímpetu para materializar un sueño que es de todos, o eso parece. No todas cuentan con un apoyo significativo, con un respaldo sólido y sustancial que posibilita el buen porvenir en la profesión que más les importa. El fútbol también denota las señas más notorias para muchas niñas que se ponen por primera vez unas botas de reglamento o que chutan el balón con el mismo empeño y afán que el resto de niños.

La magia expuesta y perfeccionada con el tiempo sin un reconocimiento excelso y sumamente necesario en la mayoría de casos. El crecimiento, la condición, la técnica y la aptitud de grandes profesionales, de tantas que se visten de corto y que trabajan con tesón en cada sesión de entrenamiento. El balón basta, supone todo, lo necesario. Esa es la principal vía de salida para muchas jugadoras que imaginan y ansían seguir creciendo con el balón de cerca, pegado al pie y para poder compartirlo con un vestuario que termina simbolizando algo similar a lo que una familia se refiere. La unión hace la fuerza, y ese es el lema que también sienten como propio las miles de jugadoras de fútbol femenino que no consiguen despertar la admiración de tantos seguidores que jalean en un país en el que el fútbol seguirá siendo pionero, pero en un género distinto.

 

(Foto: Jesús Albarracín/ Vavel)

Rocío Mateos García es una de tantas que vive con pasión el amor por un deporte que le ha ayudado a superar contratiempos y percances, algunas lesiones consiguientes a la práctica del fútbol y otras de carácter ajeno. El escaso apoyo recibido desde un ámbito más cercano y la sumisión ante lo difícil le hicieron pensar en colgar las botas, por suerte no lo hizo. Nos atendió amablemente para darse a conocer, superando la timidez que le caracteriza con el deseo clarividente de alzar la voz en representación de muchas compañeras y amigas con las que convive a diario. Sufrió la falta de oportunidades cuando terminó su andadura en los Salesianos, conjunto de su colegio con el que participaba en un equipo mixto que le fue permitido hasta que cumplió los catorce años. Reconoce que “algunos se burlaban de mí por jugar al fútbol siendo chica, pero me daba igual".

"El fútbol siempre me ha gustado y era lo que quería hacer"

"El fútbol siempre me ha gustado y era lo que quería hacer, lo que deseaba hacer y lo tenía claro”. Durante su infancia supo valerse de unas condiciones naturales que le elevaron por encima de muchos niños contra los que competía, trabajando con esfuerzo a diario y en demasiadas ocasiones excesivamente sola. Sin embargo, eso no pudo con ella, todo lo contrario. Aprovechó sus oportunidades y pese a estar un año sin practicar el deporte que más le gustaba pudo encontrar su sitio en el equipo femenino del Granada Club de Fútbol, gracias en gran medida a la labor de Paco Oviedo. Allí aterrizó con apenas dieciséis años y participó en dos temporadas con el equipo provincial en fútbol siete. Nos comenta que “en aquellos años aprendí mucho y pude practicar lo que más me gustaba, por eso siempre le estaré agradecida al Granada y a toda su gente”.

 

(Foto: Poli Soriano/ Vavel)

Además, su buen hacer en las categorías inferiores del club rojiblanco femenino –inexistentes a día de hoy- le llevaron a contar para el todavía técnico del conjunto granadino, Antonio Moreno, que supo ver en la joven extrema a un diamante en bruto con unas dotes sugerentes, llamativas y que no pasaban desapercibido. Rocío nos contó “que aquello fue uno de los momentos más felices de mi vida, mis primeros pasos con el primer equipo en Segunda división y el poder competir con mujeres más mayores que yo”. “Siempre había soñado con llegar ahí y creo que fue una recompensa al buen trabajo que venía haciendo de años atrás”.

"Mi primera convocatoria con el primer equipo del Granada fue uno de los momentos más felices"

No se esconde cuando le preguntamos por su mejor partido, el más especial con la camiseta del Granada Club de Fútbol, recordando de inmediato que fue ante el Monachil: “Hice un partidazo, el mejor que he hecho nunca. No llegué a marcar ningún gol pero di varias asistencias y terminé muy contenta la verdad”. Sabe que es “rápida y técnica y en la velocidad encuentro mi mejor cualidad, mi seña de identidad, la cual considero esencial dada la posición que ocupo sobre el césped”. También tuvo tiempo para recordar uno de sus mejores recuerdos en su corta trayectoria deportiva, en las filas de la Selección Andaluza con la que compitió ante el resto de comunidades autónomas.

"Viví un gran año con la Selección Andaluza"

También nos cuenta como anécdota que “llegué a la Selección Andaluza, la cual limita con los dieciocho años, pero nunca a la Selección de Granada. Fue algo muy curioso pero reconozco que disfruté muchísimo. No era titular pero tuve uno de los mejores recuerdos que tengo en esto del fútbol, el cual llegó con el único gol que marqué ante Extremadura. Aquel tanto fue muy extraño porque vino de un rechace y de varios fallos dentro del área, pero lo disfruté como nunca. Todavía lo rememoro y la verdad es que fue increíble. Sentí todo lo mejor, las mejores sensaciones que he tenido nunca y lo guardo muy dentro”. En aquel torneo perdieron ante Euskadi como nos cuenta la granadinista, “pero fue un año que no olvidaré”.

 

(Foto: Poli Soriano/ Vavel)

“Reconozco que aquel año me afectó en algunas cosas, sobre todo en los estudios que es algo prioritario para mí. Sé que es muy complicado vivir del fútbol, y más del fútbol femenino, que no da nada de dinero, solo pasión. Por eso estoy estudiando Magisterio de Primaria en la Universidad y mi sueño es llegar a impartir clases a niños”. Empero, admite que “cuando juego al fútbol todo lo malo desaparece. Disfruto a diario con mis compañeras. Si tengo un mal día el balón hace que todo salga de mi cabeza. Es suficiente, me basta con un entrenamiento o un partido”. En cuanto a la situación tan complicada y la inexistencia de un reconocimiento fructífero que codea al Fútbol Femenino en todo el mundo, la rojiblanca comenta que “creo que todo viene también de una sociedad sexista. Nos ven como a ‘marimachos’ y no nos toman enserio".

"El poco reconocimiento del Fútbol Femenino viene de una sociedad sexista"

"Reconozco que resulta muy frustrante porque trabajamos muy duro para aportar la calidad que podemos. Los medios de comunicación tampoco le dan fuerza a nuestro fútbol y tengo que admitir que este año estamos muy sorprendidas por el interés que recibimos por parte de algunos medios, como el vuestro”. Además, insiste en que “no sé cuál podría ser la solución. Nosotros pedimos que vengan a vernos jugar, porque muchos ni siquiera saben que Granada tiene un equipo de Fútbol Femenino, que además está en Segunda, y sabemos que saldrían contentos del partido”.

 

(Foto: Poli Soriano/ Vavel)

“Creemos que desde el propio club podrían apoyarnos un poco más, aunque valoramos el esfuerzo que hacen y se lo agradecemos. No todos los equipos se atreven con un equipo femenino, sino mira al Real Madrid que es uno de los clubes más importantes del mundo y no tienen equipo femenino”. Al ser preguntada sobre si el reconocimiento que merecen podría llegar con el deseado ascenso de categoría, la jugadora granadina recalcó que “no lo sé. Hay muchos equipos de Primera que no tienen apenas reconocimiento por parte de la gente, es una pena, pero es lo que hay. Nosotras trabajamos para que nuestro equipo resuene con fuerza y sea más conocido. Este año nos estamos moviendo mucho y creemos que la respuesta está siendo más positiva, aunque tiene que seguir mejorando mucho”.

"Muchos ni siquiera saben que Granada tiene un equipo de fútbol femenino"

Además, confiesa que su principal referencia en el fútbol es “Sergio Ramos. Sé que no tiene nada que ver con mi estilo de juego ni con mi posición, aunque me gusta como afronta los partidos y la actitud que impone. También me fijaba mucho en Siqueira el año pasado y en Benítez. Esta temporada veo mucho a Torje en su manera de jugar. En el Real Madrid me gusta mucho Ángel Di María, que creo que se asemeja más a mi forma de jugar, ya que no soy muy fuerte pero sí rápida y técnica”. Comenta que el “estilo ideal de juego es el de la Selección Española. Es el mejor modelo y todos los equipos intentan acercarse a el. Creo que es una suerte para todos poder vivir estos años de fútbol con nuestra selección”.

 

(Foto: Poli Soriano/ Vavel)

También comentó que “mi relación con el míster Toni es buena. Empecé en esto con él, que fue quien me dio la oportunidad, y quiero seguir trabajando duro para ser titular. Me veo con fuerza para hacerme con la banda derecha”. No obstante, hace autocrítica y dice que “muchos comentan que me falta algo de entrega en el juego, pero lucho a diario para subsanarlo y ser mejor jugadora”. En cuanto a la actualidad internacional del Fútbol Femenino, Rocío destacó el “potencial asiático. Las jugadoras japonesas se están haciendo fuertes cada año. También en Brasil, que es la cuna del Fútbol Femenino y son siempre un aliciente para aprender".

"Las jugadoras japonesas se están haciendo fuertes cada año"

"Otra de las cosas que me llaman mucho la atención es el Fútbol Femenino en Estados Unidos, que es un país con poca tradición en lo que allí se conoce como “soccer”, pero en cuanto a Fútbol Femenino son uno de los países más destacados y que mejor se preparan. España debería aprender mucho de ese país con el Fútbol Femenino, quizás también llegaría ese reconocimiento que todas deseamos”. Asimismo, se pudo comparar la situación de muchas jugadoras del Granada Club de Fútbol Femenino con la del actual capitán del equipo masculino, Manuel Lucena. Ambos han pasado por penurias, cayendo en el olvido del aficionado pero creciendo con esfuerzo y trabajo. Logrando tener reconocimiento con los años.

 

(Foto: Poli Soriano/ Vavel)

“Manolo nos representa muy bien. Él ha sabido superar todos los obstáculos que ha tenido y el estar donde está se lo ha ganado a pulso. Es un gran profesional y siempre aprendemos con lo que hace. Han venido muchas jugadoras nuevas, pero otras llevamos muchos años en el Granada y sabemos que no ha sido fácil. En ese sentido admito que sí, muchas de nosotras sí somos Manuel Lucena”. Referente a las instalaciones con las que cuentan, jugando la mayoría de partidos en el complejo deportivo de Antonio Prieto, Rocío afirma “que al no tener gradas ni sombras sabemos que es complicado que muchos vengan a vernos. A mí personalmente me gusta el campo de Miguel Prieto, el de la Federación, que presenta más comodidades. Aunque lo importante es trabajar y mejorar para hacer más atractivo nuestro fútbol, para conseguir que el aficionado quiera vernos”.

"Manolo Lucena nos representa muy bien"

El Granada Femenino lleva varias temporadas en Segunda y sigue soñando con el ascenso de categoría. Este año llevan dos victorias –ante Algaidas y Sevilla CF B- y sienten que pueden dar el paso definitivo para ver convertido el sueño por el que trabajan cada día. Su meta no cae en lo arduo y en lo engorroso, sólo en la posibilidad real y verídica. Conocen sus opciones pero piensan en explotarlas, nada más. Nuestra entrevistada, Rocío, también confiesa que “este vestuario es único. Somos como una familia y la mayoría llevamos mucho tiempo juntas. Sabemos que podemos lograrlo y ese es nuestro objetivo, quedar las primeras y jugar la fase de ascenso a Primera división”.

 

(Foto: Poli Soriano/ Vavel)

La extrema subraya el “potencial ofensivo de nuestro equipo. Tenemos bandas muy rápidas y mucha dinamita arriba. Lo hemos demostrado en este arranque de liga y sabemos que podemos ofrecer mucho más todavía”. Tanto Rocío como sus compañeras atienden al último éxito del deporte femenino en los Juegos Olímpicos de Londres. Saben que las mujeres tienen mucho más que decir y están convencidas de que las cosas terminarán cambiando, para bien. Rocío Mateos es un ejemplo de superación, trabajo, amor por un deporte y las ganas de seguir disfrutando de el durante muchos años. Conoce sus cualidades y condiciones y sólo piensa en seguir creyendo en sí misma y mejorando para reivindicar, sobre el terreno de juego, la valía del Fútbol Femenino. La granadina terminó la entrevista respondiendo a varias preguntas cortas:

Una compañera: Cristina; Una excompañera: Nana (Selección Andaluza); Un equipo: Granada CF; Una ciudad: Granada; Granada: Familia; Una canción: Solamente tú (Pablo Alborán); Grupo de música: Wisin y Yandel; Una película: Goool, la película. Me emocioné mucho al verla; Un programa de televisión: La que se avecina; Un hobby: Escuchar música; Lo que te gusta hacer en tu tiempo libre: Estar con mis amigas y con mi novio; Un deseo profesional: Ascender con el Granada; Un deseo personal: Terminar mis estudios y encontrar un puesto de trabajo; Un estilo de juego en el fútbol: El de la Selección Española; Momento más feliz: Mi debut en Segunda con el Granada. Fue el primer partido que me convocó Toni, en La Línea; El momento más difícil: Cuando me rompí la nariz jugando al fútbol.

 

(Foto: Jesús Albarracín/ Vavel)