El 'Reyno' es para el Granada (1-2)

El Granada Club de Fútbol venció en su visita a Pamplona, remontando un resultado adverso que comenzó desde muy pronto con gol de cabeza de Nino. Los visitantes tuvieron ocasiones muy claras y dominaron más tras el primer gol del encuentro. Marcó Mainz en el primer tiempo y sentenció Benítez tras el descanso, su primer gol en Primera división. | (Imagen: diariodenavarra).

El 'Reyno' es para el Granada (1-2)
Osasuna
1 2
Granada
Osasuna: Andrés Fernández, Damiá, Flaño, Arribas, Nano (Bertrán, min. 76), Cejudo (Llorente, min. 64), Puñal, Raoul Loe, Lamah (Torres, min. 45); Nino y Kike Sola.
Granada: Roberto Fernández; Nyom, Íñigo, Mainz, Siqueira; Iriney, Mikel Rico; Benítez (Angulo, min. 87), El Arabi (Yebda, min. 75), Torje (Ortiz, min. 69); Odión Ighalo.
MARCADOR: 1-0, Nino (min. 7); 1-1, Diego Mainz (min. 41); 1-2, Dani Benítez (min. 47).
ÁRBITRO: González González (Colegio Castellano-Leonés). Amonestó con cartulina amarilla a los locales Arribas, Llorente y Damiá. Por parte del Granada, vieron la amarilla Allan Nyom y Dani Benítez.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la décimo séptima jornada del Campeonato Nacional de La Liga (último encuentro de Osasuna y Granada en el 2012). Disputado en el Estadio Reyno de Navarra.

Se logró, se venció y también se convenció en el Granada Club de Fútbol. Los nazaríes cosecharon una nueva victoria esta temporada, tres puntos vitales en la búsqueda del asentamiento en Primera división con la mejor de las intenciones. Una ofrenda de fútbol medida y regulada con ahínco por el técnico jienense, que pudo cambiar los cánticos en su contra del graderío por dedicatorias de los suyos, de los que juegan en el terreno de juego. Goles que se sucedieron después de cinco partidos, con el recuerdo de aquella victoria en el Benito Villamarín ante el Real Betis y con el reiterado uno a dos. Un conjunto que también cambia de parecer cuando se destapa la caja de las sorpresas de lo que supone ser un equipo realmente impredecible, uno que cambió drásticamente su afín con el gol y también su estilo de juego.

En un comienzo, se presuponía que podía ser el chileno Fabián Orellana el que saliese desde el inicio ante la ausencia del galo Brahimi, pero finalmente fue el delantero marroquí Youssef El-Arabi, artífice de cuatro goles esta temporada. El ariete se encontró a su par al nigeriano Odión Ighalo, bifurcando el juego ofensivo y la salida del balón por los dos costados y encontrado un protagonismo acentuado y destacado de los dos extremos en el día de hoy: Gabriel Torje y Dani Benítez. Osasuna, por otro lado, lo intentó con fervor y pretensión por un centro del campo que apenas encontró su sitio en el partido. Un conjunto, el ‘rojillo’, que arrancaba sin embargo más volcado en el partido, presionando en campo contrario y replegando consigo mismo al propio Granada.

Se iniciaba de ese modo, con la misma tónica inicial que partidos anteriores, un guión reiterado de juego en un Granada que llegaba a Pamplona especialmente vulnerable. Habilitando más espacios en defensa y con menos presencia e imponencia en las jugadas aéreas y a balón parado, propicio para que llegase el primer gol del encuentro a sólo siete minutos desde el comienzo. El autor sería Nino, ‘pequeño’ pero matón, hábil para hallar la marca y dejar atrás a un Dani Benítez que se quedaba meditabundo en esa acción defensiva del partido. Y sin más, el equipo de casa se ponía por delante con los primeros indicios de ansiedad en el equipo granadinista. Indicios que se terminarían disipando con demasiada rapidez en un Granada que sabría resarcirse, levantarse y recomponerse para alzar la voz en el partido.

Así se sucederían las primeras ocasiones, especialmente relevantes, del equipo andaluz. Varias de ellas con un mismo protagonista, El ariete africano Youssef El-Arabi, que tuvo hasta en dos momentos de los primeros cuarenta y cinco minutos la opción de igualar el resultado. Ambas con centros desde la derecha del internacional rumano del Granada, Gabriel Torje. El delantero del Granada, con todo a su favor, pecaría en cuanto a acierto, una de esas ocasiones con la puerta vacía. Misma línea que la de Odión Jude Ighalo, que encontró su mejor momento en el encuentro con un cabezazo que se estrellaba contra el larguero.

Aparece Mainz, domina el Granada

Los de Mendilibar, aún por delante, comenzaron a sufrir las acometidas, con asiduidad, de un Granada guerrillero y mordiente. Símil a la acción del mallorquín Benítez con un nuevo 'zurdazo' que se marchaba fuera y especialmente reflejado en la personificación del capitán Diego Mainz. El central madrileño, que continuaba partiendo desde el inicio en una nueva cita y lo hacía dejando su sello, su clase y coraje para encauzar el camino de su equipo hacia el gol y terminar con una recha que seguía pesando demasiado en los de La Ciudad de La Alhambra. Un ‘testarazo’ en una jugada a balón parado, cerca del descanso, que derivaba en el síntoma más claro de justicia deportiva con un resultado igualado al descanso y abierto para la segunda parte. 
 
Y así sería. Los granadinistas, irreconocibles a los de los primeros compases del partido, sellarían su gran arranque desde la reanudación con un ‘zurdazo’ de Dani Benítez desde fuera del área que aunaba a su equipo con una celebración conjunta y especialmente dedicada al técnico Juan Antonio Anquela. ‘El Canalla’ sumaba por primera vez en la máxima categoría del Fútbol Español, dejando atrás (con quinientos setenta y tres días) aquel tanto ante el Elche en el último partido de liga regular en Segunda división, en un lanzamiento de falta. Punto y seguido para los rojiblancos –que hoy vestían de blanco y azul- y una segunda parte que cambiaría drásticamente a favor de los visitantes. 
 
Con un gol más de ventaja y más ocasiones que permitiesen holgar más la diferencia con los navarros. Ni los cambios del técnico Mendilibar, ni el acomodo del Granada durante ciertos momentos del segundo tiempo, en consecuencia al desgaste físico que habían mostrado minutos atrás, impidieron que en esta ocasión fuesen los de Anquela los que se llevasen los tres puntos. Relajamiento que repercutió directamente en la salida de Ortiz y Brayan Angulo para ocupar ambas bandas y especialmente con un futbolista que regresaba después de nueve meses de baja.

Vuelve Yebda

El centrocampista argelino, Hassan Yebda, que repetía presencia en una convocatoria, saltaba al terreno de juego para ayudar más de cara a la contención y la posesión de balón, formando un tándem resultante y claramente beneficioso junto a Mikel Rico e Iriney Santos. Noticia que no pasó desapercibida en una noche que eleva el ánimo de todo el granadinismo y en especial de su técnico, Juan Antonio Anquela. Cuarta victoria del Granada esta temporada, tercera a domicilio, y últimos tres puntos de un 2012 que despedirá el Granada fuera de los puestos del descenso. Osasuna perdió en su última cita en el Reyno de Navarra, que volverá a llamarse ‘El Sadar’.