Análisis del Granada C.F. - Málaga C.F. : Ataque como norma imperativa
Granada y el Granada volvieron a disfrutar de uno de los choques más especiales que se recuerdan por parte de granadinos y malaguistas. El Málaga - fiel a su historia - volvía a dejar la Ciudad de la Alhambra con un resultado a favor del equipo local. Odión Jude Ighalo e Íñigo López firmaron la victoria por dos goles, a uno de Rondón para el Málaga, que dejan al Granada mejor situado en la tabla y al Málaga, más lejos de Europa.
Abel Resino, fiel a su estilo y dictamen puro, volvió a hacer uso y muestra de lo que espera y desea de este nuevo Granada. Un equipo con mayor iniciativa, más derrame ofensivo y más entrega desde el comienzo que el propio Málaga de Manuel Pellegrini. Apuesto y significante también sus recursos defensivos donde el Granada peligró y arriesgó en más de una ocasión. Partido muy tratado de imprevisible y retomado a la valía del más oportuno por sentenciar y "finiquitar" una victoria vital y decisiva tanto para unos como para otros. Ighalo sería el jugador más llamado a retomar la senda del buen fútbol, más conectado desde el medio y asociado a un estelar Franco Jara que ha dejado claro el por qué de su fichaje y el estilo que más se aclama a su clase y despegue. Una línea más adelantada, evitando en más de una ocasión atender en la línea de contención donde el Málaga - más asfixiado y replegado por el rival - apenas pudo crear, dejando paso al juego de contra y retomando la senda del fútbol rápido y vertical siempre que el Granada se lo permitiese. Un puesto y método innovador por parte del técnico toledano acorde a las características del argentino Franco Jara, referente y asistente. Ighalo, haciendo su papel de "currante" sólido a la perfección, más definido tras el descanso y atrevido para crear y habilitar más llegadas y ocasiones predispuestas de gol. Un Granada que privó en varios tramos del encuentro de posibilitar la salida por banda y el progreso de dos laterales malaguistas condicionados al rigor táctico del Granada. Gran papel de Toulalan para el Málaga y decisivos Íñigo López y Borja Gómez durante los noventa minutos del encuentro, tanto para cerrar espacios como para replegar de forma inmediata siempre que las circunstancias del juego lo dictasen.
- Socavón defensivo en el centro del campo del Granada: Hassan Yebda apenas acabó siendo un lustro desapegado del resto, más perdido y desahuciado que en encuentros anteriores, caso concreto a la trama del Benito Villamarín donde dejó una de las mejores imágenes del juego destructivo del Granada en Primera División. Hábil en corto y asociado a la par del resto. Caso bien distinto y expuesto a la mejora física y progresiva de un Málaga que allanó terreno únicamente por dentro, siempre que el Granada lo posibilitó. Inusual el juego por banda y desamparado el mantén ofensivo de laterales y extremos blanquiazules, más escépticos y reconvertidos al centro del campo. Un matiz del que sacó provecho el equipo de Manuel Pellegrini para contraponer y contragolpear en más de una ocasión a la zaga local. Mikel Rico sería el nombre resaltado para reforzar y materializar más el centro del campo de su equipo, expuesto a la teoría del ser más fuerte a póstume del equipo más ocaso en el medio campo, el propio Granada. Refuerzo donde ni la contención - ausente - ni la creación, posibilitaron un dominio mayor y más contundente para los granadinos, siguiendo la trenza marcada por el Málaga y encogida por los mediocentros rojiblancos. Más abiertos hacia ambas bandas y resaltando el trabajo forzado de un Odión ighalo más unificado al centro del campo, posibilitando mayor recuperación y conexión en corto con el resto de centrocampistas nazaries.
- Conexión Franco Jara-Ighalo: Posiblemente dos de los nombres más destacados del partido, tanto el nigeriano Ighalo como el argentino Franco Jara. El argentino, caso concreto, sería vital y único para retomar un papel protagonista más señalado. Ejemplo de calidad y habilidad parte de perfección y logísitca, aquella en la que Abel le retornó a un nuevo papel sobre el terreno de juego, referente y más adelantado. La tan de moda "posición de falso nueve" le dejaba como una opción clara y voraz ante el nuevo técnico granadinista. Más hábil por dentro y constante por banda, papel donde se alternaría y rotaría a la perfección con Odión Ighalo. Su calidad tanto en la propia conducción como en corto a la par del defensa le situaban, tácticamente, como un novel del fútbol rápido e imprevisible. Algo que desconcertaba en más de una ocasión tanto a Demichelis como a Welligton, más lentos que en partidos anteriores y exclusivos de ser el principal ópice ante el doce granadinsita. Ighalo encontró en el argentino y ex de Benfica a su socio perfecto, más escorado a la banda y marcado por la necesidad por completo de alternar más recuperación de balón en el centro del campo y de postular más en corto las subidas y acometidas del rival, más presente en el centro del juego. Franco Jara ligó más presencia también desde el extremo derecho, más rápido para internar el juego de su equipo y asistir al pie del delantero, sin fortuna final. Abel encontró una banza única que hasta la fecha no se había posibilitado con ningún otro jugador del Granada. Un "falso 9" lleno de riesgo y repercusión, desencadenante de una presión añadida y homóloga del estilo más ofensivo y asfixiante de su equipo, intermitente junto a Ighalo en una posición novedosa y efectiva.
- Falta de creación: La ausencia del "Jefecito" y el papel contencioso y desacertado de Yebda en el encuentro, así como una posición más adelantada de Carlos Martins al respaldo de Ighalo y Franco Jara, dejaron el centro del campo granadinista más expuesto al rigor táctico del Málaga. Una creatividad que creció y sumó hacía el equipo blanquiazul con el paso de los minutos en el encuentro. El equipo de Abel optó por un juego más abierto y dinámico, esquivando la etimología creativa y en profundidad que marcan el duo "más Rico" del Granada. Fran Rico responde por ser un jugador distinto y especial, un jugón dotado de criterio y defensa, más ligado al juego en largo y a la par del delantero pese a poder ocupar un puesto entre los dos laterales. El Granada ignoró su reclamo y dejó, pese a la fuerza del rival, un centro del campo muy barato de ser secuencia clara del equipo malaguista. Más necesidad por acometer fútbol y estilo, capaces de exponer por parte del "Jefecito", necesario y tácticamente único.
- Línea de tres en la defensa con la inclusión de Yebda: El equipo de Abel Resino salió más atrevido y entregado desde el principio, con una presión añadida y un fútbol más asfixiante de cara al rival. Un estilo novedoso en las filas del Granada, resultante de más criterio en campo contrario y más peligroso contra el rival. Peligroso y consecuente de tener un trazado por dentro para el Málaga, más importante y alternativo, claro está en el segundo tanto del equipo blanquiazul. Borja Gómez e Íñigo López llegaron con más seguridad y fuerza que nunca hasta el centro del campo, comprimiendo las opciones del Granada ante un rival más replegado y expuesto. Arriesgado y peligroso pero efectivo, así se determinó y se mostró durante todo el encuentro. Táctica a ráfagas muy longevas de ser la principal razón por acometer más llegada y presión, ocasionar y dinamizar el trabajo ofensivo de un equipo más rápido y escueto a lograr goles - esencial y presente para el Granada -. Yebda sería el jugador más destacado para ocupar un puesto en la zaga defensiva, dejando más subida para Nyom y Siqueira - hoy en una posición más renombrada hacia el extremo - y abriendo el trabajo de Íñigo López y Borja Gómez hacia los dos carriles del juego granadinista. Dibujando un esquema 3-2-4-1, más ofensivo y resultante en varios tramos del partido.
- Mayor pegada desde media y larga distancia: Las dificultades por llegar más al área rival, un trabajo defensivo más exclusivo por parte del Málaga y un tándem de 4 muy fijados en la línea defensiva blanquiazul, obligaron a los centrocampistas del Granada a optar por un trabajo más directo y conciso de cara a la portería rival. Abel Resino ya había entrenado a lo largo de la semana, del mismo modo que se pudo ver en el calentamiento previo al encuentro, a un equipo más lanzado desde media y larga distancia. Haciendo apogeo claro de su fuerza en el disparo y su efectividad también de lejos. Carlos Martins, Odión Ighalo y Dani Benítez fueron los principales precursores de un juego más directo y claro de cara a finalizar y tener una ventaja más temprana e importante en el resultado.



