Real Sporting de Gijón
El Sporting afronta su primera campaña sin su principal referente: Diego Castro - La sequía de Mareo toca a su fin con los Cases, Sergio, Muñiz y compañía - La continuidad de Manolo Preciado, un seguro de vida que hace olvidar la ausencia de un '9' puro.
Año I D.C. (después de Castro)
En estos últimos años, el Sporting ha jugado con un comodín en la banda izquierda hasta en 174 ocasiones, tantas como las que participó Diego Castro, el jugador que de la mano de Emilio de Dios llegó sin hacer ruido y se convirtió en emblema e ídolo para un equipo que, a buen seguro, le extrañará en gran medida. Pero el fútbol es presente y no pasado, y más en Gijón, una plaza que acostumbra a poner al hombre por encima del hombre, y a valorar el colectivo antes que las individualidades. Con alguien como Manolo Preciado al mando de la nave rojiblanca, no cabe duda de que jamás habrá lamentaciones, y todo será trabajo duro para que Diego Castro sea un bonito recuerdo y no una losa.
La marcha del gallego hacia Getafe, así como la del prometedor José Ángel al Roma de Luis Enrique, hará tanto daño en el campo como en el vestuario la de Rafel Sastre, santo y seña del via crucis que llevó al Sporting al filo de la 2ª B. La noticia positiva está en que, pese a las bajas, se ha conseguido mantener en buena medida el bloque que tantas alegrías dio a la mareona en la segunda vuelta, firmando unos números de Champions. Los Botía, Lora, De las Cuevas y compañía formarán la columna vertebral de un Sporting que ha incorporado al lateral uruguayo Damián Suárez, al centrocampista Ricardo León y al fino mediapunta argentino Óscar Trejo, la más ilusionante de las contrataciones del conjunto de Mareo. A última hora se ha logrado también un año más la cesión del centrocampista todoterreno André Castro, a quien el Oporto finalmente ha permitido repetir experiencia en la capital de la Costa Verde.
Con estos mimbres, la consolidación definitiva del bloque debería dar como resultado una salvación más cómoda que en años anteriores, donde el Sporting ha estado casi siempre abonado a la agonía, a la incertidumbre e incluso a la improvisación, lides en las que el bueno de Manolo Preciado se maneja como pez en el agua. Su trabajo en este club, respaldado siempre por la secretaría técnica que lidera Emilio de Dios, está ya fuera de toda duda. El año pasado con el agua al cuello fue capaz de sacar en el momento clave a Nacho Cases, quien debutó en el primer equipo a sus ya 23 años y se convirtió, junto a André Castro, en la pieza que exigía una sala de máquinas poblada de demasiado músculo y poca imaginación. Junto a Cases aparecen al fin más brotes verdes de una cantera de Mareo tan reconocida como poco prolífica en los últimos tiempos. Los Sergio, Mendy, Álex Menéndez, Barrera o Juan Muñiz, reciente campeón del europeo sub-19, reivindican su hueco en la primera plantilla, que pese a su amplitud (ahora mismo cuenta con 24 jugadores) sigue adoleciendo de un verdadero 9.
Y es que la delantera es el punto negro del equipo. Barral, el más usado y quien mejor se amolda al estilo de juego impuesto por el míster cántabro, no termina de destacar con sus números: sólo 5 goles durante el pasado campeonato liguero. Con todo, fue el máximo artillero habida cuenta de los escasos dos tantos anotados por Sangoy y de que Mate Bilic ni siquiera logró estrenar su casillero particular. Está también la posibilidad de alinear a Nacho Novo, pero el gallego siempre ha contado para Preciado como extremo o mediapunta. La afición reclama un delantero como guinda de un pastel más que interesante, que permita soñar a la parroquia rojiblanca (que no blanquirroja, una vez solucionado el tema del famoso 'pijama') con algo más que la permanencia. Sea como fuere, la temporada se antoja como la más ilusionante para el Real Sporting desde su retorno a la Liga BBVA.

PLANTILLA
* Continúa como cedido otra temporada más.
CUERPO TÉCNICO
SISTEMA DE JUEGO
Manolo Preciado se ha caracterizado casi siempre por jugar con un 4-2-3-1, variando en contadas ocasiones a un 4-4-2 con Barral y Bilic como hombres más adelantados. Durante la temporada pasada, en el momento en que el equipo no lograba salir de la zona de descenso, el técnico de Astillero empezó a trabajar con un 4-1-4-1 que le dio buenos resultados. En este sistema la línea de atrás parece clara, conformada por Lora y Canella en los flancos y Botía e Iván Hernández como defensas centrales. Damián Suárez en banda y Gregory en el eje serán hombres que previsiblemente disfrutarán de minutos por lesiones, sanciones y rotaciones, quedando Jorge García como cuarto central del plantel. Por delante de esta línea de 4 aparece la figura del pivote defensivo, puesto reservado al uruguayo Eguren o a Alberto Rivera, que pelearán por la titularidad. Su misión es escoltar a los dos organizadores, en principio Nacho Cases, de más toque y control; y André Castro, de más recorrido, más físico y con una gran llegada. Sergio Álvarez aún está en plena formación y Ricardo León sufrió un inoportuno golpe jugando contra el filial que le ha impedido debutar en la pretemporada, por lo que comenzará la Liga a la expectativa.
Por delante de este trivote se sitúan dos mediapuntas de mucha movilidad. Este es uno de los puestos más poblados en la plantilla sportinguista, por lo que las variantes son mútiples. Sin embargo parten con ventaja para ocupar estas dos plazas Miguel de las Cuevas y Nacho Novo. El alicantino está llamado a ser la referencia del ataque gijonés, y su titularidad escorado a una banda no deja ninguna duda. Más discutida es la otra posición, para la que parece tener muchas papeletas el hombre más en forma durante la pretemporada: Nacho Novo. Muy discutido durante su temporada de debut, el otrora ranger parece haberse preparado a conciencia durante el verano para pelear por un puesto en el once y demostrar a su afición de qué pasta está hecho. Su principal rival será Óscar Trejo, quien pese al hándicap de ser el recién llegado aspira a consolidarse como futbolista de Primera en este Sporting. Los Carmelo, Morán o Ayoze parece que tendrán mucho que trabajar para disputar la titularidad a los futbolistas ya mencionados.
En punta, el nuevo capitán del equipo David Barral no parece tenerlas todas consigo. Tras un primer año con más sombras que luces, el argentino Gastón Sangoy ha firmado una buena preparación veraniega y parece que disputará el puesto al gaditano con más fiereza que el pasado ejercicio, donde la competencia fue escasa para un Barral que disfrutó de la titularidad durante la segunda vuelta completa, lo que le confiere una ligera ventaja. El tercero en discordia, Mate Bilic, no entra en los planes del entrenador y se le busca salida, lo que podría provocar que llegara en tan deseado ariete. Hasta entonces, el gol será tarea del capitán y de Gastón Maximiliano Sangoy.




