Levante UD: reinventarse o morir

Llegó el momento de la consagración, y en las manos de Manolo Salvador y su equipo de trabajo recae la responsabilidad de la elaboración de una plantilla apta para competir, tanto en el campeonato doméstico como en Europa. Contará de nuevo con uno de los presupuestos más limitados de la categoría y una preocupante escasez de medios. Ángel Rodríguez, delantero del Elche CF, podría ser el primer refuerzo de la próxima temporada.

Levante UD: reinventarse o morir
Manolo Salvador, Director Deportivo del Levante UD

Manolo Salvador tiene entre sus manos el proyecto más responsable y difícil de los casi ciento tres años de historia de la entidad. Tras una campaña sobresaliente, aderezada con un puesto europeo que sonaba a mera utopía en el inicio del curso, el acierto en materia de fichajes será indispensable, y la exigencia en la confección del bloque más alta que nunca.

El capítulo de renovaciones será el primer escollo a superar, puesto que son muchos los jugadores que terminan contrato el próximo treinta de junio. Javi Venta será el primero en abandonar el club, puesto que no se le considera apto para afrontar con garantías una temporada que requerirá del máximo, tanto a nivel físico como futbolístico, de todos y cada uno de los miembros de la plantilla. Las dudas que generan sus problemas físicos, tan continuos y reiterados, condenan una apuesta de manera clara y total por Iván López como competidor de Pedro, que tras su excelente rendimiento en los últimos meses, partirá como titular el carril diestro. El nombre que suena con más fuerza, si obviamos la apuesta por el joven canterano, es el de Pau Cendrós, que abandonará de manera inminente tierras baleares.

Otro caso que ha generado una enorme controversia ha sido la renovación de Rubén Suárez. El talentoso enganche asturiano exige unos emolumentos acorde a los de algunos de sus compañeros (los agravios comparativos nunca acarrean situaciones beneficiosas), y dos temporadas de contrato. Desde la Secretaría Técnica, la postura es inflexible: una única temporada de contrato, con una retribución muy similar a la actual y contrayendo un papel secundario en la confección del bloque.

Con la renovación de Koné totalmente cerrada (acuerdo por un año con el objetivo de recaudar algo de dinero en forma de traspaso), otros nombres propios son los de Francisco Javier Farinós y Gustavo Cabral. El primero de ellos no ha cumplido el mínimo de encuentros estipulados en su contrato para renovar de manera automática; no obstante, es muy del agrado del actual míster (que no tiene asegurada su continuidad) y podría repetir el próximo año vistiendo la zamarra azulgrana. Algo más complejo se antoja retener a Gustavo Cabral. El central argentino, que empezó muy dubitativo y sin apenas oportunidades, tomó galones con la marcha de Nano a tierras chinas y se ha consagrado como un excelente zaguero, despertando el interés de numerosos equipos. Un millón de euros es la cantidad estipulada para la adquisición en propiedad, cifra inasumible para las mermadas arcas levantinas.

De ellas, precisamente, deben salir los trescientos mil euros necesarios para acometer el fichaje de Xavi Torres, pieza indispensable en el centro del campo, y motor del equipo a lo largo de la temporada. Sin embargo, el interés de otros clubes de un caché superior, y las exigencias económicas del jugador, pueden lastrar de manera definitiva un vínculo maravilloso de dos temporadas entre jugador y entidad.

A la espera de ofertas concretas por otros hombres con contrato en vigor (caso de Valdo, que podría tomar rumbo al fútbol árabe, como adelantó en exclusiva Mundo Levante UD), hay una serie de nombres que empiezan a marcarse en rojo en la agenda del Director Deportivo. En la portería, se especula con la llegada del veterano Andreu Palop, que con el aterrizaje de Diego López (y, con casi toda seguridad, de Toño), se verá relegado a un segundo plano que no está dispuesto a aceptar.

Otro hombre que gusta, y mucho, es Ángel Rodríguez. El ariete canario ha explotado de manera definitiva en el Elche, con veinticinco años, destapando su olfato goleador y firmando unos registros más que suculentos para un jugador que termina contrato el próximo treinta de junio, y cuya llegada no supondría desembolso alguno. El Levante desea contar con sus servicios, y el delantero está como loco por jugar en la máxima categoría, y de la mano de un equipo que disputará competición europea. La operación es cuestión de días.

Alberto Rivera, Hélder Postiga y otro sinfín de nombres envolverán continuamente una planificación deportiva que, este año más que nunca, se desea agilizar con motivo de la disputa de la previa de la Europa League, que tendrá lugar las dos últimas semanas del mes de agosto. No obstante, desde la directiva son conscientes de la situación económica general, y del club en particular, y no se acometerán refuerzos con ligereza y carentes de reflexión.