La Nochebuena vallecana se adelanta

Festividad en Vallecas bajo un cielo oscuro que fue el capote de una velada alegre para una afición rayista que disfrutó con goles de alta calidad y con un triunfo local que les hace acabar el 2012 con una alegría en su propio lar.

La Nochebuena vallecana se adelanta
Rayo Vallecano | Foto: Mario Cortijo (VAVEL.com).
Rayo Vallecano
3 0
Levante UD
Rayo Vallecano: Rubén; Tito, Gálvez, Amat (Labaka, 78'), Nacho; Javi Fuego, Chori Domínguez, Trashorras; Lass (Delibasic, 71'), Piti (Vázquez, 87') y Leo
Levante UD: Munúa; Pedro López, Ballesteros, David Navarro, Juanfran; Iborra, Diop (El Zhar, 70'), Míchel (Ángel, 60'), Barkero, Rubén García y Martins
MARCADOR: 1-0, min.58, Nacho 2-0, min.80, Piti 3-0, min.90+3' Vázquez
ÁRBITRO: Teixeira Vitienes, del colegio cántabro. Amonestó a Javi Fuego, Chori Domínguez y Labaka en el Rayo Vallecano y a Martins e Iborra en el Levante.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada número diecisiete de Primera División. El encuentro tendrá lugar en el Estadio de Vallecas.

Una noche de diciembre en el barrio de Vallecas dos escuadras guerrilleras procedieron a bregar, en sus espaldas una moral bien alta después de vencer y sus objetivos acometer y unas ganas locas de ganar. 22 puntos para los locales y 27 para los visitantes que los acercaban a una permanencia soñada y ansiada, un Levante en territorio europeo y un Rayo no muy lejos de él, sus caras tendrían que enfrentar. Dos rostros sucios y deteriorados tras años de penurias y trabajo, facciones de humildad, arrugas de aquel club modesto que con sudor y lágrimas ahora su mentón puede lucir por encima del paladar.

Poco a poco, taco a taco, paso a paso desde el túnel se comenzaba a presagiar una noche de jueves, previa al fin del mundo,  la batalla final. Una trifulca muy disputada en la que el temor predominaba pero los sustos claros tardarían en llegar. El Levante sería el primero, mediante una buena contra conducida por Rubén y Barkero que a Martins no consiguió llegar, en avisar al guardameta rival. La voz cantante la llevaban los franjirojos, dueños del cuero pero no de la efectividad en la primera mitad mientras que los “granotas” con pequeños aullidos empezaban a Rubén amilanar.  Ataques vallecanos y azulgranas se presenciaban pero ninguno el marcador lograba estrenar, Navarro a punto estuvo de impresionar pero una posición iválida frustró la acometida de los de Juan Ignacio.

Trepidante final del primer tiempo

En pequeños temores infantiles se quedaría todo lo acontecido con anterioridad comparado con lo que en los postreros minutos acontecería en Vallecas. En el 41’ Leo Basptistao lograría hacerse hueco en la frontal del área para mandar un tiro que se marchó por poco y que fue la primera oportunidad de un sin parar de intensidad, dos minutos después serían los “granotas” los que pondrían en apuros a su rival, un gran pase de Diop que consiguió conectar con un Míchel que no controló bien y desperdició la más clara de la primera mitad, pero quedaban unos pocos minutos más y la cosa terminaría con esencia de Senegal, un disparo de Diop tras una enredada jugada que se estrelló contra el exterior de la red y un inconmensurable despeje en su área marcaron las últimas señales destacadas de unos primeros 45 minutos que no tardarían en consumir su vitalidad.

Nacho terminó con la veda

Parón, charla, conciencia y de vuelta a la palestra para el segundo asalto librar.  Si hay algo que destacar es que no fue una “Noche de paz” sino de guerra, una contienda en la que predominaban las balas perdidas hasta que Nacho se sacó de la chistera una genialidad. Rondaba el 59’ en el luminoso y el canterano alzó la vista topándose con múltiples obstáculos pero con hueco para acertar, no dudó, no temió, su ametralladora sacó y con un trallazo certero a Munúa batió. Vallecas saltó de emoción, el éxtasis predominó y  el encuentro cambió.  Los locales aprovecharían la brecha que habían causado en la consistente muralla de Orriols para conquistar los tres puntos en una Nochebuena adelantada para la escuadra vallecana.  En el 63’ Piti advertiría y, después de casi 20 minutos y una acción destacada levantina, asestaría la segunda estocada convirtiendo una falta con un misil letal. Una trayectoria celestial que fijó su punto final en el fondo del arco valenciano y que al Rayo volvería a aventajar. JIM sacó todas sus armas para remontar pero no fueron suficientes y los de Paco Jémez los dejarían KO casi al final. Dicen que quien avisa no es traidor y los madrileños no fueron desleales y tornarían a anunciar lo que dentro de poco iba a pasar. Vázquez se calzó sus botines para contar con minutos y probablemente no pensaría que iba a tener su momento de gloria, en el 91’ falló pero en el 93’ aprovechó el rechace de un potente disparo de Leo Baptistao que repelió Munúa a sus pies y que este lo mandó a las redes para acabar el festín navideño de una forma especial antes de que Teixeira Vitienes decretará el final.