El Alcorcón buscará la gloria en el asalto final

El empate a cero ante el Hércules en Santo Domingo hizo bueno el resultado de la ida (1-1) y clasificó a los madrileños para la eliminatoria final ante el Valladolid. Foto: A.D. Alcorcón

El Alcorcón buscará la gloria en el asalto final
Alcorcón
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Hércules
Alcorcón: Manu Herrera, Ángel, Nagore, Agus, Babin (Rueda, min. 52), Rubén Sanz, Sales (Saúl, min. 70), Sergio Mora, Montañés, Borja y Quini (Oriol Riera, min 61).
Hércules: Juan Carlos, Samuel, Míchel, Aganzo, Gilvan, Abel Aguilar, Peña, Mora (Urko Vera,min 74), Adrián Sardinero (Carlos Calvo, min 65), Arbilla y Tiago Gomes (Tote, min. 65).
MARCADOR: No hubo goles
ÁRBITRO: Jesús Gil Manzano (comité extremeño). Amonestó con tarjeta amarilla a Peña, Gilván Gomes, Manu Herrera, Aganzo, Saúl, Arbilla, Ángel, Nagore y Abel Aguilar. Expulsó a Aganzo en la tangana final.
INCIDENCIAS: Municipal de Santo Domingo (Alcorcón). 5.000 espectadores. Partido de vuelta de las semifinales del play-off de ascenso a Primera División.

La A.D. Alcorcón no para de soñar. El club alfarero se impuso al Hércules en una de las dos semifinales del play-off de ascenso gracias al valor doble de los goles en campo contrario y se coloca a dos partidos de lograr su objetivo: estar el año que viene en la Liga BBVA.

El equipo de Juan Antonio Anquela saltó al césped de Santo Domingo sin ningún ánimo de especular con el resultado y desde el primer momento se pudo ver a un Alcorcón vertical y con la clara intención de adelantarse en el marcador. Montañés inauguró el capítulo de ocasiones con un disparo que se marchó por encima del larguero y, posteriormente, se reclamó un penalti sobre Borja en una acción muy protestada por el conjunto madrileño. El derribo sobre el delantero amarillo fue evidente, pero el colegiado se desentendió de la jugada.

No tardó demasiado el Hércules en responder a las ofensivas locales con su poderío en las jugadas a balón parado. Un cabezazo de Míchel tras un saque de falta supuso el primer susto importante para la afición alcorconera. Las fuerzas empezaron a igualarse y el choque se convirtió en un correcalles con los dos equipos intentando inclinar el campo en dirección a la portería rival.

Los minutos fueron pasando y el Alcorcón se mostró más serio a la hora de marcar los tiempos del partido, aunque careció de pegada. En el otro bando, el Hércules buscaba una y otra vez a Aganzo, pero el ariete herculino se desesperaba cada vez que tenía intención de superar el marcaje de Agus. No hubo movimientos en el luminoso y se llegó al descanso con el empate a cero inicial.

En la reanudación se pudo ver al mismo Alcorcón que finalizó con buenas sensaciones el primer acto, sin embargo, la lesión de Babin y los problemas físicos de Ángel permitieron al Hércules recuperar el tono e inquietar a Manu Herrera a la contra.  Anquela, que nunca renunció a atacar, cambió ficha por ficha y puso en el campo a Oriol Riera en detrimento de Quini con el objetivo de no perder chispa en ataque. Mandiá también hizo lo propio; Carlos Calvo y Tote hicieron acto de presencia mediada la segunda mitad.

Los nervios y la tensión provocaron que, según se acercaban los instantes finales, el juego, sobre todo por parte del equipo visitante, fuera demasiado agresivo en algunos lances. El miedo a recibir un gol en contra nunca acomplejó al Alcorcón que, lejos de encerrarse en su área,  siguió buscando la meta defendida por Juan Carlos. 

Con la última ofensiva alicantina, después de que el colegiado descontara cinco minutos, llegaron los momentos más tensos de todo el encuentro. Justo antes de llegar a la conclusión se produjo una innecesaria tangana que acabó con varios jugadores amonestados y con Aganzo expulsado. El Alcorcón sacó partido de la situación y aguantó el resultado para certificar su pase a la gran final del play-off de ascenso a Primera División.