Quique Setién, el triunfo del sentido común

Simplicidad, definición. La apuesta por tratar de querer jugar siempre al fútbol. Desmarque, toque, toque y más toque. Asegurar el pase, controlar y devolver el balón. Levantar la cabeza, mirar, pensar y buscar. Moverse, facilitar el trabajo al compañero. Ideas, convicciones pero sobre todo, inteligencia.

Quique Setién, el triunfo del sentido común
Setién celebrando por todo lo alto el ascenso. Foto: Lago

Rescató de la mediocridad a un club que deambulaba por la zona media de la Segunda B sin pena ni gloria poco tiempo después de ascender de la terrible tercera división, haciendo de él un estandarte de trabajo, constancia y humildad. Con el fútbol siempre por bandera, este equipo ha logrado algo prácticamente impensable hace escasos años: alcanzar la segunda división de la manera que lo ha hecho y no con todas las ventajas que disponían el resto de competidores. ¿Heroicidad?

No ha sido tarea fácil. Todo el mundo recuerda esa intentona fallida la temporada anterior. Sus lágrimas desconsoladas mientras una marea rojiblanca lo cargaba en hombros y coreaba su nombre repetidamente con ese cántico que cada domingo suena en el Anxo Carro, mostraban el duro golpe que había sufrido. Se había saboreado el ascenso, rozado con la punta de los dedos, pero quiso el destino vestido de azul y blanco aplazarlo, por lo menos, una temporada más.

Tras este duro batacazo logró levantarse y con más ganas y convencimiento que nunca, todo el mundo sabía que este sería el año, que 20 temporadas después se devolvería al club a la segunda división. Un golpe en la mesa, una sufrida fase de ascenso visitando en las 3 eliminatorias de vuelta los feudos visitantes, un penalti final tras una prórroga de infarto, una carrera hacia una banda con lágrimas en los ojos y brazos en alto certificaban la dureza y sufrimiento que había supuesto dar el paso pasa saltar a segunda. Júbilo, lloros, emoción, alegría.

El trabajo va más allá de los resultados, los resultados llegarán con trabajo.

Y es que quien disfrutaba con el balón de joven como lo hacía el santanderino, en una época donde la vigorosidad mandaba, es normal que trate de hacer fútbol en el equipo que entrena. Admirador confeso del mítico 'Dream Team' de Cruyff, Quique Setién ha apostado desde siempre por el buen juego, anteponiéndolo incluso a los resultados. Se define como un hombre de convicciones, que siempre ha tenido una concepción muy clara del fútbol. El trabajo va más allá de los resultados, los resultados llegarán con trabajo. Así lo ha demostrado y así lo seguirá haciendo.

En tan solo dos días se abrirán de nuevo las puertas de la Segunda División. Toda la afición rojiblanca espera ansiosa con una sonrisa en la cara el reestreno del equipo en la nueva categoría tanto tiempo después. Entrenador y club seguirán con la filosofía que les ha atribuido el éxito hasta el momento, mantendrán esa coherencia a todos los niveles que tan buenos resultados les está proporcionando. Con humildad, organización y constancia afrontará el Lugo tan ansiada etapa. Nadie dice que sea un camino de rosas, pero trabajando duro podrán conseguir su objetivo.

Decía Oscar Wilde que “en el mundo común de los hechos, los malos no son castigados y los buenos recompensados. El éxito se lo llevan los fuertes y el fracaso los débiles”.