Messi y 10 más hacen grande a un Córdoba de Primera

El Córdoba le brinda a su afición un partido de ensueño demostrando una vez más que el poder hace al querer y logra que el FC Barcelona deba emplearse a fondo para conseguir una victoria trabajada (0-2).

Córdoba CF
0 2
FC Barcelona
Messi y 10 más hacen grande a un Córdoba de Primera
Córdoba CF: Saizar; Fernández, Gaspar (Damián Petkoff, min. 81), Alberto Aguilar, Fuentes; López Garai; Pedro, Caballero, Dubarbier; Fede (Ayina, min. 87) y Rennella (Patiño, min. 62).
FC Barcelona: Pinto, Alves (Montoya, min. 77), Mascherano, Piqué, Alba; Song, Thiago, Xavi; Pedro (Alexis, min. 66), Villa (Tello, min. 83) y Messi.
MARCADOR: 0-1, min. 10: Messi; 0-2, min. 74: Messi
ÁRBITRO: Del Cerro Grande (Colegio Madrileño). Amonestó a Dubarbier y Fede Vico.
INCIDENCIAS: Partido de ida de los octavos de final de la Copa del Rey disputado en El Arcángel ante unos 20.000 espectadores.

El fútbol son estados de ánimo. Cronos detuvo el tiempo y Córdoba regaló un día de ensueño a la ciudadanía, aficionada o no al fútbol. La fiesta y la ilusión se respiraba en el ambiente: pasión, unión y sentimientos se repartían por igual, daba igual la edad, el sexo o la nacionalidad. La Copa Mola y el mensaje ha calado tan hondo que ayer cualquier persona que estuviera en la ciudad califal era conocedora que a las 20 h. se citaban en el Nuevo Arcángel el club que mejor fútbol practica en la Liga Adelante con el que se mueve al ritmo de la Quinta Sinfonía de Beethoven.

Son días de gloria y para soñar como reza el himno del Córdoba CF, sin duda alguna si a pesar de la situación económica que atraviesa la ciudad y el país, se llena un estadio una hora antes para trasladar a sus jugadores el sentir de la afición.  Hace cuarenta años y siete meses que Fermín le quitaba un título al equipo culé. Cuatro décadas en las que el club ha vivido más penas que glorias, pero esos momentos de incertidumbre y tristeza están en el ocaso. La temporada pasada el Córdoba CF vivió momentos de alegría, fútbol de altos quilates con jugadores jóvenes con hambre de fútbol. La explosión de júbilo llegó un 12 del 12 de 2012. Fecha que se recordará por recibir al que seguramente (a nivel de club) mejor fútbol ha practicado en la historia y que tuvo que esforzarse y traerse a su MVP (Messi - Villa - Pedro) para conseguir la victoria en territorio comanche.

Presión arriba y juego combinativo

El Córdoba CF se conjuró en la previa del partido ayudado con el ambiente que se respiraba en el Nuevo Arcángel. No había miedo. El miedo es una sensación a lo desconocido y ante una amenaza de peligro y la casta del jugador cordobés y la capacidad de superación que ha llevado al colectivo a sobreponerse del irregular comienzo de temporada provocó que desde el minuto 1 el FC Barcelona tuviera que emplearse a fondo.

Los hombres de Tito se vieron superados por una furia conocida como salmorejo mecánico. Pedro en primera instancia y Fede Vico en segunda pusieron contra las cuerdas al conjunto culé. Los azulgranas se vieron superados por una presión asfixiante y un juego a dos toques que hacía que el Córdoba CF dispusiera de las mejores ocasiones. Sin embargo, si algo tiene el cuadro catalán es calidad en sus botas y tras las ocasiones fallidas por el Córdoba CF, Thiago desde la frontal se sacó un trallazo que se fue a la cepa del poste que hacía inútil la estirada de Saizar. Segundos después sin tiempo a sacarse el susto de encima, Villa recibe el balón dentro del área para asistir a Messi para que a puerta vacía hiciera con suspense el 0-1.

El gol no desanimó a un cuadro local que se sobrepuso al revés hilvanando jugadas de fantasía. Dubarbier dejó loco a Dani Alves. La banda izquierda del Córdoba CF dio muchos quebraderos de cabeza al equipo catalán que de no ser por Gerard Piqué algún susto de más se hubiera llevado. No fue el día del FC Barcelona, el centro del campo no fluía y se repetían las jugadas buscando al astro argentino que gambeteando hacía y deshacía a su antojo. Salvo un posible penalti sobre Villa, el FC Barcelona no dispuso de muchas ocasiones en la primera mitad. El equipo chico se encontraba sin complejos y tal como cuenta la fabula adelantó los carnavales y se puso el traje de David, noqueando en muchas fases del encuentro a Goliat.

Con la victoria por la mínima se llegó al descanso. Por ese motivo y con un once titular de Champions, el FC Barcelona se puso el mono de trabajo tras la reanudación y salió a dormir . Messi, Villa y Pedro en los primeros minutos gozaron de oportunidades para aumentar el marcador, pero en unas ocasiones la mala puntería y en otras la gran actuación del portero guipuzcoano hacían que el marcador se mantuviera con la intriga.

Las piernas pesaban y aguantarle de tú a tú al FC Barcelona más de una hora solo podía mitigarse con el apoyo de la afición que no paró de jadear y animar. A destacar en el minuto 54 cuando rememorando el año de fundación del club (1954) cantó a capela el himno. Lamentablemente para los blanquiverdes, la calidad le pudo a la pasión (infinita) y en el minuto 74 la defensa cordobesista dejó sola a Messi que aprovechó en el segundo poste el remate que a la postre sería el 0-2.  Solo la actuación de Saizar y el control del balón hicieron que el resultado se moviera.

Sensacional partido de Copa que dejó a los cordobesistas con las ganas de transformar en arte su estado anímico. Faltó el gol, pero no la ilusión. Dificil, que no imposible la remontada en el partido de vuelta del 9 de enero, pero ha quedado claro que la Copa, en Córdoba, Mola.