Torres de Palau: Pere Pons, el pequeño genio de Sant Martí Vell

En la primera entrega de Torres de Palau, un reportaje mensual que te presentará a los jugadores más prometedores de la cantera del Girona, te presentamos a Pere Pons. Nacido en Sant Martí Vell (Girona) el 20 de febrero del año 1993, el de Sant Martí Vell es una de las más brillantes perlas del Girona FC. Pieza fundamental en la mejor temporada de la historia del Juvenil División de Honor, tiene una prometedora carrera por delante. Es, sin duda alguna, el mejor centrocampista que Torres de Palau ha visto jugar en los últimos años.

Torres de Palau: Pere Pons, el pequeño genio de Sant Martí Vell
Foto: Pere Pons, el pequeño genio de Sant Martí Vell | UDLasPalmas.es | Edición: Isaac Navarra

Nacido en Sant Martí Vell (Girona) el 20 de febrero del año 1993, Pere Pons es una de las más brillanetes perlas del Girona FC. Pieza fundamental en la mejor temporada de la historia del Juvenil División de Honor, tiene una prometedora carrera por delante. 

Juega como centrocampista, y destaca en la faceta organizadora. Reparte con criterio. Su corta estatura -mide 1,77- no es un impedimiento para desempeñar su labor en el doble pivote. No es corpulento, pero su habilidad y limpieza equilibran la balanza. Pese a ser un jugador que ocupa una posición catalogada como defensiva, en distintas fases del partido puede adelantar su posición según convenga para aumentar la ofensividad del equipo. 

Torres de Palau está siendo testigo de sus mejores actuaciones. 

No ha sido internacional en categorías inferiores, pero no es manco de calidad. Su pierna diestra tiene de sobra. Capaz de romper la mejor de las defensas con un pase en profundidad, capaz de organizar el centro del campo más caótico, tiene en el filial un papel destacado.

Es una de las piezas clave del equipo de Miquel Àngel Muñoz, segundo clasificado del grupo primero de la Segunda Catalana. Allí es donde deslumbra. Torres de Palau está siendo testigo de sus mejores actuaciones. La categoría se le queda pequeña y el cuerpo técnico le hizo debutar en Segunda División para que su progresión no se viera cortada. Un salto de cuatro categorías que apenas se notó

Debut con el primer equipo en liga:
 
Corría el minuto 28 de partido que enfrentaba al Girona FC y a la UD Las Palmas. Joseba Garmendia sufría una lesión muscular que le dejaría en el dique seco más de tres meses. En el banquillo, un joven Pere Pons era llamado por Rubi. Era su primera convocatoria, su primera estancia en el banquillo. Otro jugador del filial que iba a debutar con el primer equipo, como ya lo hicieron (con más o menos suerte) David Juncá y Fran Pérez, entre otros, en pasadas temporadas. Estaba preparado. Se quitó el peto y se dispuso a entrar. Estaba dentro. Ya era uno más. Era el inicio de una prometedora carrera.

No tenía miedo. Jugaba con descaro. Recibía, miraba y pasaba. Parecía un veterano.

No tenía miedo. Jugaba con descaro. Recibía, miraba y pasaba. Parecía un veterano. Estaba cómodo, estaba en su sitio ideal. La elegancia de Marcos Tébar se complementaba perfectamente con su habilidad y tapaba su inexperiencia. El "pulmón de Sant Martí" empezaba a respirar. 

Desde ese momento, Pere Pons ha jugado 131 minutos en liga, más que Juncá, Kitoko, Richy y Eloi. El joven se ganó a la grada desde el primer momento, y cada vez que salta al terreno de juego el respetable encuentra un motivo para aplaudirle. Lleva solo unos meses en el primer equipo, pero parece que lleve años. 

Él es Pere Pons, el pequeño genio de Sant Martí Vell. Y juega en Torres de Palau. 

Foto: Diari de Girona