Adiós a la magia en el Rico Pérez, se va don Jorge López Marco "Tote"

Adiós a la magia en el Rico Pérez, se va don Jorge López Marco "Tote"

En una fría sala de hotel, así es como se despidió Tote del Hércules. Ningún representante oficial del club. Sí el cariño de un centenar de aficionados agradeciéndole sus años en Alicante. "Harry Tote" ya no volverá a sacar la varita mágica como blanquiazul.

Corría el verano de 2006 cuando Tote se enfundaba por primera vez la elástica blanquiazul. Nada hacía presagiar que ese jugador que no terminaba de asentarse en ningún equipo pese a su calidad, lo haría en un club tan inestable como el Hércules. Tal vez estaban hechos el uno para el otro, o tal vez el camino del Hércules y el de Tote estaban destinados a ser paralelos, lo cierto es que tras seis temporadas en Alicante, más de treinta goles y superada la barrera de los doscientos partidos, el diez por excelencia se despide.

Y lo hace como un señor, como es él. En una sala de hotel, sin hacer ruido, con humildad y dejando claro el por qué de su marcha. Ese por qué tiene nombre y apellidos, Enrique Ortiz. La relación entre Tote y el empresario alicantino es inexistente. La manera de gestionar el club del que fuera máximo accionista -en la práctica lo sigue siendo- ha sido criticada abiertamente por el madrileño en multitud de ocasiones. Pero Tote es así, una persona sincera que dice lo que piensa, "eso me hace dormir de tirón" comentaba en la rueda de prensa de su despedida.

Pese a las posibilades de seguir, ya que en un primer momento Sergio Fernández contaba con Tote, el madrileño sabía que no sería así "llevo la mudanza hecha desde hace un mes". Y es que en Alicante era por todos conocidos que "el del purito", como comentó Tote en referencia a Enrique Ortiz, no permitiría que siguiera como jugador del Hércules, como así ha sido.

Ahora el madrileño afronta una nueva etapa, y pese a contar con ofertas del extranjero quiere seguir en España, "espero seguir jugando un par de años más, me queda algo de fútbol".  Pero ya no lo hará en Alicante, aunque al hilo de esto decía Tote "yo voy a seguir siendo del Hércules siempre, ahora no podré ayudar desde el campo pero seré un aficionado más".

Y es que como él mismo reconocía, el Hércules ha sido el club donde se asentó. Éxitos y fracasos, goles, asistencias, amigos e incluso una triada, la lesión más temida por los futbolistas, Tote lo ha hecho todo en el Hércules. Pero sin duda, su mayor triunfo es el de haberse convertido en la bandera blanquiazul, en el estandarte de una afición entregada a sus botas. Cuando el balón caía en los pies de Tote, el ritmo cardiaco del Rico Pérez se aceleraba. Esa es la mejor definición de Tote en el Hércules.