Especial 90º aniversario del Hércules: la leyenda del Negre Lloma

¿Nunca se han preguntado el origen de la silueta oscura que caracteriza el escudo del Hércules? ¿Quién o qué es ese personaje que cualquiera en el mundo del fútbol relaciona con el principal equipo de Alicante? Sin duda parece la imagen de un hombre hercúleo y vencedor, con su corona de laurel. Aquí contaremos una historia, que no es ni la verdad, ni deja de serlo. Pero sin duda es algo que merece la pena ser transmitido.

Especial 90º aniversario del Hércules: la leyenda del Negre Lloma
Especial 90º aniversario del Hércules: la leyenda del Negre Lloma

Hay historias que por su naturaleza con su origen en la gente, por su carácter, fuerte y que impresionan, o por su teatralidad, es decir, que la ficción supera a la realidad, son transmitidas de generación en generación, de boca en boca, e incluso muchos historiadores las acaban teniendo en cuenta. Esta es una historia de Alicante. De Alicante y del Hércules, del que estamos haciendo un repaso a sus 90 años de vida, precisamente en estos tiempos en los que corre peligro su futura existencia. Pero ahora vamos a hablar de alguien que, aunque inequívocamente es pasado, para muchos es presente y seña identitaria del equipo de la capital de la Costa Blanca. Hablamos del Negre LLoma.

En primer lugar, debemos poner en momento y lugar a nuestro personaje. John Moore (que así se llamaba en realidad) fue un vagabundo que vivió en Alicante en el primer tercio del siglo XX. Llegó por el Mediterráneo en el barco Tiflis, lugar en el que trabajaba como ayudante de cocina. Era un barco petrolero, que según los escritos, en 1914 se incendió. Esto provocó la repatriación de la mayor parte de la tripulación. Sin embargo, nuestro protagonista se quedó... y tanto que se quedó en Alicante.

Aquí comienza su andadura y salto a la historia, aunque para que el punto culmine aún falte. Se convierte en uno de los personajes más carismáticos y famosos de la sociedad alicantina de la época. Vagabundo, pobre, desaliñado, sucio... pero entrañable, o eso cuentan. Se dice que vivió de la caridad, que en ningún momento quiso trabajar, que era un perfecto vago. Y ahí nace la expresión: "És més gos que el Negre Lloma", o lo que en castellano quiere decir: "Es más perro que el Negre LLoma".

De esta forma, llega mi parte preferida. Sí, ese momento en el que la ficción supera a la realidad. Ese transcurso de la historia que tenemos mil motivos razonados, y datos objetivos, para pensar que no es cierto. Pero por la condición humana que nos atañe, y ese romanticismo peliculero que llevamos dentro, nos dejamos llevar. El Negre Lloma apareció muerto el 20 de noviembre de 1936, en Alicante. Vuelvan a leer esa fecha. Ese mismo día, y en la misma ciudad, era fusilado el dictador de la Falange José Antonio Primo de Rivera. Ya se pueden ir imaginando. La leyenda cuenta que los restos del cocinero y del falangista se mezclaron en la fosa común, y que después, cuando los miembros de la falange quisieron dar sepultura digna a su fundador, llevaron a hombros hasta Madrid a nada menos que al pobre vagabundo, al Negre Lloma.

En conclusión, pese a que nos gustaría no podemos sacar en claro nada. Pero emociona pensar que esa llamada justicia poética hizo su deber y provocó esta curiosa anécdota. ¿Si el busto del Hércules está basado en este personaje? Pues lo cierto es que no tenemos datos concisos que lo indique. Pero para buena parte de la afición esto está más que claro. Por ejemplo, existe una pequeña llamada "Negre Lloma" y también muchos seguidores se refieren a la silueta del escudo como "El negre". Es verdad, 90 años de historia dan para muchos, incluso para narraciones así.