Hércules y Recreativo no supieron ganar

Empate a un gol en el Rico Pérez en un encuentro en el que Falcón mantuvo encendida la llama de la esperanza para los alicantinos. Tras la expulsión de Juanra, el meta adivinó el penalti a Valle y propulsó a su equipo hacia la victoria, pero tras el gol de Portillo el Decano empató por medio de Jesús Rubio. Las tablas quedaron fijadas pese a los deméritos de uno y otro equipo para que no fuera así.

Hércules y Recreativo no supieron ganar
Hércules
1
1
Recreativo de Huelva
Hércules: Falcón; Arbilla, Juanra, Cabrera, Jordi César (Mario Rosas min.36); Diego Rivas, Escassi, Sardinero (Redondo min.54), Fran Mérida, Toti (Peña min.54); Portillo.
Recreativo de Huelva: Cabrero; Córcoles, Zamora, Manolo Martínez, Morcillo; Matamala, Dimas, Chuli (Jesús Rubio min.66), Alexander, Jonathan Valle (Montoro min.81) y Berrocal.
MARCADOR: 1-0, m.68: Portillo. 1-1, m.71: Jesús Rubio.
ÁRBITRO: Trujillo Suárez, del colegio canario. Amonestó a los locales Cabrera, Escassi, y Portillo, y expulsó a Juanra con roja directa en el minuto 52. Y a los visitantes Córcoles, Montoro y Morcillo.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 17 de la Liga Adelante, disputado en el estadio Rico Pérez de Alicante. Alrededor de 5.500 espectadores.

Extraño el encuentro disputado en Alicante, donde los locales se vieron con la victoria cuando todo parecía perdido, y los onubenses se vieron derrotados cuando su triunfo era un hecho. Sin embargo, ambos conjuntos fueron benévolos con su rival y no cerraron el partido. Sin duda, el empate pone justicia a todas luces, porque ninguno de los dos conjuntos fueron con fe a por los tres puntos. La clave, una internada de Chili que terminó en una pena máxima y dejaba al Hércules con diez jugadores. Y cuando se mascaba la tragedia local, Falcón paraba su segundo penalti de la temporada y evitaba el desastre. Tras esto, la jugada del gol del Hércules, y casi sin tiempo para apretar los dientes y amarrar el resultado, el gol del Recre, por esa banda derecha de los de Quique Hernández en la que el peligro fluye con la misma afluencia que el agua corre por el río Ebro.

Para los de casa, el empate no ayuda en la clasificación, pero toca darlo por bueno tras estar con un jugador menos casi una parte entera y un penalti en contra, además de la enésima lesión de la temporada en la primera parte, esta vez del canterano César. Y es que por todos es sabido que cuando un equipo se mete en la zona baja, todas las circunstancias del juego vienen en contra.

Para los de Sergi Barjuan, el empate queda con un sabor agridulce. De haber convertido en gol la pena máxima la victoria hubiera estado cerca, pero empatar tras ponerse por debajo en el marcador bien merece una valoración positiva. Pese a ello, al final del encuentro un cebezazo de Montoro fuera cuando se encontraba totalmente solo en un saque de esquina pone manifiesto que el Recre se dejó hoy dos puntos.

Una primera parte para olvidar

De los primeros 45 minutos poco se puede comentar. Dos ocasiones de Sardinero, jugador al que si la definición le acompañara con las cualidades, bien podría estar en la división de honor. La primera, tras un rechace en una falta,  estando solo ante Cabrero, cruzó el cuero en exceso. La segunda, tras asistencia de Mérida - una más- con un defensor delante, el atacante herculano se habría ángulo para golpear el balón, que esta vez terminaba en el palo. Por el Recre, la ocasión más peligrosa fue un disparo desde fuera del área de Chili que era despejado por Falcón a córner.

Un poco Mario Rosas y Mérida es mucho

Tras el descanso, llegó la emoción. Cuando Falcón atajaba la pena máxima de Valle, la moral del Hércules subió como la espuma. En una jugada al más puro estilo barcelonista, Rosas, que debutaba hoy al igual que Redondo, asistía a Mérida, y éste, hacía lo propio a Peña, que dejaba el balón en el corazón del área chica para que Portillo estrenara el marcador. Corría el minutos 68 y el Hércules había pasado de estar finiquitado a estar con la victoria en el bolsillo. Pero los del Nuevo Colombino no habían dicho la última palabra. Tres minutos después, una internada por la banda izquierda terminaba con un rechace de Escassi a ese lugar al que nunca se ha de despejar un balón, y el recién entrado Rubio insertaba el cuero en la red con un zurzado imparable para Falcón. Pese a que quedaban veinte minutos y el partido estaba abierto, el resultado ya no varió. Los blanquiazules casi no pasaron del medio campo, y los hoy rojiblancos, que sí pudieron marcar, no estuvieron acertados.

El reparto de puntos sirve de poco a los de Huelva, que no terminan de llegar a zona de playoff, aunque tampoco se ven peligro. Y mucho menos a un Hércules que, pese a la notable mejoría -cuatro jornadas sin perder- , no avanza en la clasificación y le cuesta horrores ganar un partido. Por lo pronto, la mano de Quique de Hernández ya es evidente y parce que la nave no se hunde, otra cosa es que camine hacia delante. Las sensaciones dicen que sí, los hechos, de momento, demuestran lo contrario.